En cierto lugar se dijo:"No es bueno que el hombre esté sólo".
Hay tantos hombres cuya vida no ha sido otra cosa sino un laberinto de la soledad.
El poeta mexicano Octavio Paz nos describe con una psicología literaria la condición del ser del mexicano, como si este sentirse solo fuera la condición natural que lo distingue de los demás, y que lo hace atractivo a los ojos de aquellos, a quienes no se atreve a mirarlos a la cara. "Cien años de Soledad" de García Márquez es una obra más que nos permite percibir la soledad de diferentes maneras. Pienso que la fascinación de estas obras literarias es por varios motivos; pero señalo que es la temática de la soledad la que envuelve a los lectores solitarios. Pero ahora es angustiante ver un matiz prefabricado de la soledad al ver a las personas confinadas al encierro de la tecnología, como si la soledad fuera la nueva normalidad, y el tener un encuentro con alguien o con algunos fuera un accidente que debe lamentarse.
La desolación del hombre ocurre cuando al sentirse acompañado se siente extraño. El arruinamiento del ser llega cuando ya no se tiene la capacidad de incluir a los otros, y se puede aislar de los demás con una velocidad portentosa, que lo aleja no sólo de las demás personas, sino del mismo mundo. El final no llega con la exterminación del entorno del hombre, sino con la aniquilación del hombre mismo, que no lo hace desaparecer, pero lo deja peor, en un estado animalesco. El desplome del hombre hace percibir el mundo sin el hombre. La desolación es la renuncia a ser protagonista de este mundo, para dejar al azar de quienes manejan los hilos del teatro que sustituye la realidad del mundo. La tierra ha quedado desolada porque el hombre es un vacío. La ruina no es un caos sino un vacío, donde ya no se mueven las tinieblas sobre el abismo, sino el hombre mismo se ha convertido en una profunda sima, que le angustia y le hace gritar dentro de si, y que le hace anhelar subir a la montaña más alta, más alta que él.
¿Será que alguien pueda escuchar este grito de lo humano, y que se compadezca para ayudar? No podemos mostrar lo que no vemos, pero un grito desesperado de alguien que está solo no tiene sentido. Esta angustia de un grito desesperado, es la evidencia de que de algún lado puede venir la ayuda que nos libre de la ruina. La soledad debe ser un espacio con dialogo donde la palabra nos libre de la locura de sentirnos solos. Es la palabra la que debe ocupar los espacios desolados, para volver a crear las cosas que han desaparecido. El hombre se ha arruinado porque ha dejado de escuchar la poesía que está en las cosas de su entorno, y se ha olvidado de nombrar y de renombrar las cosas con esencia espiritual. Se ha perfeccionado el lenguaje al grado de autorregularse a la par con la tecnología. Un robot es la hazaña de la tecnología, pero que el hombre se autorregule de manera robotizada es la desolación del hombre. La imagen del hombre no es una anatomía de circuitos, sino de sentimientos que ningún otro ser puede igualar. La reparación del hombre desolado no necesita de la mano de un inventor, sino de su creador original; aquel que dijo al principio: No es bueno que el hombre esté solo".