martes, 11 de diciembre de 2018

LA CABALA : LA TRADICIÓN ORAL EN BASE DE LA TRADICIÓN ESCRITA

LA CABALA

La cábala nos da otra perspectiva de cómo se genera el conocimiento y cómo se transmite, sin  quedar encasillada como una teoría epistemológica más, ya que, precisamente lo que la distingue, es la ausencia del método.

Gershom Scholem define la cábala como mística judía; la tradición de las cosas divinas.

La verdadera tradición tiene que ver necesariamente con la verdad de Dios transmitida de generación en generación. Sobre este eje se han trazado otras líneas como producto de charlatanerías, por lo que, hay conceptos de la cábala tan vacíos de su esencia, que debemos diferenciar y evitar.

Lo místico es un asunto difícil para la forma de pensamiento occidental, creo que es un choque lo que se produce cuando se quiere medir racionalmente lo que es la cábala. La cábala también llega a reducirse al símbolo,  pero no es matemático. Occidente se preocupa más por la historia--por inventarla-- y descuida la tradición. La cabalística describe al mundo no como una historia que se desarrolla al azar, sino como un propósito divino. Y en este caso, la cábala como tradición judía no es otra cosa sino, la interpretación de la historia universal, valga la redundancia, la historia de la que forman parte todos los pueblos o naciones. La torá es un símbolo de ley cósmica, y la libertad del pueblo judío es un símbolo de la la salvación del mundo. Esto no lo puede alcanzar el pensamiento infinito y objetivo de la mente racional; lo cabalístico es pensar con Dios y en Dios, y de esta experiencia sale la tradición. 

¿Se puede ser místico en occidente? A Jorge Luis Borges lo llegaron a calificar como místico, y yo estoy de acuerdo en que este escritor impactó al mundo por su estilo concreto de decir las cosas--la cábala no usa la abstracción; aunque simboliza, los elementos que utiliza son concretos, sólo hay que conocer las formas de pensamiento y sentimiento orientales para comprenderlos--por eso Jorge Luis Borges es considerado como un escritor universal; porque desconfiaba en lo premeditado e intencional, y prefería quedar suspendido en el éxtasis de la inspiración. Siempre buscó algo así como el Aleph, que le permitiera trascender y llegar a tocar la totalidad de lo divino.

Considero que hay muchos místicos, pero es bueno dar una definición sencilla de lo que es: Y me gusta como lo dice Scholem: Místico es aquel al que se le ha dado una expresión inmediata, y sentida como real, de la divinidad. Tal experiencia le pudo haber venido por medio de un repentino resplandor, una iluminación, o bien como resultado de un esfuerzo por la fe, de tener un contacto con la divinidad. En las religiones populares de occidente han surgido gente superespiritual, carismática, que más que ser un místico (una persona que ha tenido un contacto con Dios), se presentan como dioses, promoviendo cosas que no concuerda con la tradición. 

El místico necesita su propio espacio que lo separe de la comunidad, por esta razón vemos que los profetas recurrían al desierto; la vida profética viene del desierto y no de los palacios. El místico sólo busca dar su mensaje y no busca fama, él puede quedar en el anonimato pero su mensaje permanecerá.

El místico no viene con una revelación novedosa, sino con la alteridad de la misma revelación. El conocimiento se puede transmitir con otras figuras del lenguaje, pero esencialmente es el mismo. Lo que hace el místico es poner en duda la autoridad religiosa pero no la tradición escrita (El Libro), no busca reformarla; lo que realmente busca el  místico es reformar el pueblo. El místico no altera la escritura hecha por el dedo de Dios,  y sí busca que esta no quede petrificada en dogmatismos teológicos.

Místicos puede haber muchos pero la revelación es una. En su conferencia sobre Qué es Poesía, Jorge Luis Borges da una referencia; diciendo: La biblia tiene una infinidad de sentidos porque habla a todos los hombres. Con esto se pudiera mal entenderse que cada quien interpreta la biblia a su manera, y me parece que esto rompería con la unidad de la revelación. La biblia no tiene infinidad de sentidos; más bien, Sí, Dios habla a todos los hombres, pero lo importante no es entender todo lo que Dios dice a todos los hombres, sino aquello que Dios me dice a mi y, que ha dicho, de alguna forma, a todos los hombres. Querer comprender todo lo que Dios habla a todos los hombres es abrumador, pero lo que debe consolarnos es que, Dios no ha hablado algo diferente a los demás de lo que nos ha revelado a nosotros. Esto mantiene la unidad de lo revelado (tradición) en una diversidad de mensajes. Por esto cualquier persona puede encontrar su experiencia mística en el Libro, y no fuera de el. 

No se puede evadir la realidad del mal como lo hacen los filósofos y la ciencia. Existe una mística cuya experiencia está fuera de la tradición escrita, se mueve en el vacío, cae en la abstracción y tiene una forma nihilista. Esta forma de misticismo, cae en lo demoníaco. Así mismo, la cabalística que se basa en la numerología que cae en lo esotérico.  

 La experiencia mística está en base a la comunión con Dios y no a un ejercicio intelectual; la certeza se produce  en el alma. Las imágenes son mismos pensamientos de lo divino; y por lo tanto, la revelación es inefable. 

Hay que hacer poesía para evocar lo indecible. La tradición se ha de transmitir de forma oral, forma que coexiste con la escrita, ya sea en el libro o en la conciencia.

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