viernes, 29 de marzo de 2019

ENTRE LA FE Y LA RELIGIÓN

EL MUNDO DE LA CERTEZA

LO QUE TRASCIENDE A LA RELIGIÓN

LO QUE VALE ES LA CONVICCIÓN

Cuando se escucha la palabra fe, inmediatamente la relacionamos de manera exclusiva con la religión. En cambio, no todos pensamos de esta forma. La fe -antes que la filosofía- es un asunto que está relacionado a todo. La filosofía se desliga de la fe, pero su horizonte sigue siendo "la totalidad". Las palabras "fe y filosofía" se antagonizan; pero en esencia, en las dos está una certeza o, al menos en la filosofía,  se busca sin reduccionismos.

Lo religioso es una expresión externa de la fe o de la filosofía, y aunque unos no lo crean, lo religioso puede ser una expresión de la ciencia. Sólo lo analítico puede separar estos conceptos, pero en la práctica, se han vivido años sin Dios de manera muy religiosa.

 La fe trasciende. Su mundo no nace ni se inventa: se crea. Tampoco es producto de la superstición (la superstición es una deformación de la fe),sino del pensar verdaderamente libre. La fe es certeza dada, no encontrada, ni descubierta. Entre la fe, y la religión en sus diferentes matices: dogmático, filosófico, literario, artístico y científico; la diferencia es la certeza. Mientras en lo religioso descubrimos "El Mundo como voluntad y representación"; en la fe vemos sin representación, sin evocaciones artísticas, ni aproximaciones científicas; no modelamos. Es a través de la convicción como podemos Nombrar las cosas. Encontrar el Nombre-y no la representación- es quedar con el alma maravillada por la certeza.

miércoles, 27 de marzo de 2019

¿Qué es la matemática?

PERFECCIÓN FUERA DE LA REALIDAD

MUCHO MÁS QUE NÚMEROS

ESTÉTICA QUE SE DEFINE CON SÍMBOLOS

Las matemáticas están en todas nuestras actividades, desde las más simples hasta las más técnicas. El mundo global no sería posible sin la coordinación de ellas. Se cumple aquel ideal filosófico de que: "Todo es número".

Las actividades del hombre están cada vez más influenciadas por la rigidez matemática que, es importante notar el cambio que ha habido en cuanto al interés por el estudio de las ciencias duras. Ahora se estimula a los estudiantes para que le tengan pasión a las matemáticas; y así desaparezca aquel antiguo miedo, que hacía que muchos estudiantes se inclinaran por áreas humanísticas. Pero ahora hasta la filosofía y la literatura han decaído al grado de desaparecer. Para Richard Courant y Herbert Robbins:"tanto para entendidos como para profanos no es la filosofía, y sí únicamente la experiencia activa en las matemáticas, la que puede responder a la pregunta ¿Qué es la matemática?".

La matemática no puede entenderse o definirse haciendo un recuento histórico, aunque es muy interesante, se tiene que ir más allá de la realidad del pensamiento mágico de los antiguos pueblos indígenas; no basta la sabiduría de la geometría que estaba ligada a la contemplación de los objetos de la naturaleza. Es necesario dar ese paso de análisis que nos permita deslucidar, que las matemáticas es mucho más que números; es la simbolización de todo, y la creación estética, de una perfección que está fuera de la realidad.

La matemática es la fascinación de encuadrar todo a sus modelos, y desechar todo lo que no cuadre con ellos: religión, Dios, poesía, y todas aquellas expresiones del espíritu que no se basan en la demostración.

lunes, 11 de marzo de 2019

EL ARTESANO

EL ARTESANO 

El hacer con las manos y el corazón

 El sello de lo que está bien hecho


 Vino a mi mente que Dios es un artesano. Es creador porque hace cosas de la nada, y es el artesano divino porque de lo creado, lo transforma sin herramienta alguna. Mira su obra, y ve que todo es bueno en gran manera. Lo hecho por el Artesano está bien hecho.

La artesanía es arte manual; es la elaboración de objetos fuera de serie, originales y únicos. En el principio nada se produjo de manera industrial, sino artesanal. Y si nada fue hecho por herramientas mecánicas, por eso todo era bueno en gran manera.

Lo que entiendo con el trabajo artesanal divino es que, lo primero no fue la cultura, sino el cultivo: Dios plantó... (Génesis 1:8). Cuando Dios hizo nacer  de la tierra todo árbol delicioso a la vista, no fue una manualidad-como hacer flores de papel-sino hacer con la tierra plantas, animales, y su gran obra artesanal: el hombre. Ha ocurrido un barbarismo. Se dice agricultura, cuando debe de ser agricultivo. Es el cultivo el que da origen al culto y no a la cultura. La cultura tiene que ver con la manipulación de las cosas naturales a través de herramientas inventadas por el hombre. En cambio, el culto tiene que ver con el cuidado (no explotación) de la tierra. El hombre deja de ser un artesano cuando trabaja con maquinarias cada vez más sofisticadas. Lo que produce  lleva la factura de la tecnología sin el sello artesanal. La ciencia y la tecnología son actividades culturales sin relación a la tierra.

El culto es el interés por agradar a Dios, reconociendo que a Él le pertenece la tierra. La civilización es el afán incorrecto de dominar y apoderarse de ella. La civilización es una abstracción que señala la pérdida de la vida espiritual-el vivir sin relación a la tierra-por el ansia de vivir por vivir con necesidades inventadas.

Al ir desapareciendo el trabajo artesanal, todo se convierte en utilitarismo. El hombre ya no admite como fundamento de vida el culto, sino el trabajo esclavizante y el juego enajenador de la cultura. Aún lo religioso se reduce a símbolo. Se desconoce el éxtasis espiritual por el exceso de la razón civilizadora.

El culto es el oficio del artesano divino, y un servicio del que adora sembrando la tierra. La verdadera oración es cuando el cielo y la tierra se unen como sembradores. El trabajo del artesano no se aprende en la universidad-sede de las humanidades-sino en el seminario del sembrador.

No es de fiarse una civilización cristiana de occidente. El culto cristiano sigue consistiendo en sembrar.

Me gustaría ser un artesano, y elaborar un libro de mi puño y letra; una teología artesanal que no use la objetividad sistemática como herramienta; que sea, más que teología, logos-teo: la palabra de Dios.



sábado, 9 de marzo de 2019

EL UNO Y EL UNIVERSO

EL UNO Y EL UNIVERSO

El hombre individual no es universal, pero como parte del género humano, puede entenderse  así mismo como universal. Esta es la complejidad que se puede ver en los que piensan tratando de comprender su yo considerando a los demás. Por ejemplo; Ernesto Sabato, en su libro que lleva el mismo título de esta reflexión, dice que el universo del que escribe es el suyo propio, dando a entender que hay muchos universos mas, porque cada persona tiene el suyo propio.  Dijo  este pensador, que ni él mismo estaba seguro de haber acabado sus ideas. Así que lo que escribo ahora no es una aclaración de lo que dice Ernesto Sabato en su libro, sino de lo que yo pienso de mi universo considerando lo que Sabato dice, y considerando universos de otros seguramente.



Todo depende de los lentes que usemos para ver el mundo que nos rodea o en el que estamos inmersos. Puede ser el lente del telescopio que nos permite ver los cielos de otra manera, y hacernos sentir nuestra pequeñez, tal como lo dice un poema bíblico, podemos preguntarnos nosotros mismos ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria...? o, bien, podemos utilizar el lente del microscopio para encontrarnos en un mundo que nos endiosa, en el que nos sentimos grandiosos. Un mundo con una física diferente. Pero realmente ¿qué es lo que está pasando: el universo está en expansión o nosotros nos estamos contrayendo? hemos pasado de las cantidades astronómicas a las cuánticas. La vida moderna se caracteriza por hacer las cosas en miniatura; y no sólo eso, la capacidad de pensamiento esta cayendo en la desmemorización para depender de una inteligencia artificial.




El mundo parece estar en contradicción con lo puro, pero en el inconsciente de los hombres está la percepción de los objetos ideales. El pensar que en algún lugar están las cosas inmutables, puede ser la evidencia metafísica de anhelar un mundo mejor o la restauración de este.



La teología es una buena herramienta para pensar de manera lógica; pero el debatir con un teólogo implica el reto de no caer en el dogmatismo.



En la literatura hay nombres que se mencionan de manera constante para elogiarlos, muchas veces para hacer un ritual de muertos honrando a los muertos. Pero es bueno escuchar comentarios, como dice E. Sabato, con una humildad no fingida. Y hablar; por ejemplo, de Borges, es necesario esta humildad sincera para no opacarle; jorge luis Borges brilla como poeta. Podría estar uno de acuerdo o no con él, después de todo el poeta no tiene parido, ni bandera, ni nacionalidad, ni ideología preferida. Solamente busca poetizar acerca de su propio universo.



No existen las casualidades, sólo las causas.



El hombre se va desligando cada vez mas del lenguaje natural que toma del mundo original que le rodea. Ha dejado de hacer poesía, y ahora se educa para aprehender un nuevo lenguaje. Ha dejado de describir al mundo de manera poética y se ha dado a la tarea de matematizar. Su lenguaje ya no describe los objetos que hay en el mundo sino los números que los representan.



El propósito de Citar no es meramente una norma para escribir, sino una forma de perpetuar alguna idea, de idolatrar a un escritor preferido para también sacar provecho. Muchos de los proyectos de investigación tienen la aceptación inmediata cuando contienen una gran cantidad de referencias. pero el buen lector encuentra en la lectura las referencias de pensamiento, que los llevan a otros libros o escritores; a otras frases célebres, que sinceramente, no tienen derecho de autor. Son ideas que han pasado de generación a generación, de pueblo a nación, de escritor a escritor con un  nuevo ropaje; es cierto con una originalidad que se puede valorar, pero que nadie se puede apropiar, al menos que lo único que busque es la fama.



La cobardía suele confundirse a veces con un acto de locura.



El cambio no es la continuidad de la creación sino invención. Hay quienes escribieron su primer libro, y los siguientes fueron la continuidad de ese primer libro. la diferencia está en que el cambio que rompe con la continuidad no es verdadera creación, sino la que guarda la unidad con lo original.



Lo importante no es la fecha en que el hombre fue creado, pero es de admirarse dicho cálculo; sino que se testifica que hay un creador, y de este es difícil seguir su huella. Lo infinito nunca llega a tocar lo eterno.



Tengo la impresión de que la mayoría de la gente no vive, sino actúa. Los mejores actores no son los que premian en el cine, sino los que vemos en la vida diaria. Una vez una doctora de la facultad de filosofía me preguntó si había visto una "equis" obra de teatro-me dijo que abordaba una temática interesante- Yo le respondí: que no necesitaba de ir al teatro para documentarme de lo que yo veo en la calle a diario.



El descubrimiento de américa aún continúa. La historia hecha por datos es como un museo donde las cosas que  se exhiben están como petrificadas. En puebla hay lugares en donde la gente sigue encontrando figurillas, y les dan el uso que ellos quieren, desconociendo un pasado que sería bueno descubrir. En el centro de la ciudad de México hay personas que siguen hablando de los antiguos antepasados. Un día escuché de un lugar donde encontraron un sin número de  canoas y  remos que utilizaban los antiguos mexicanos. Dato que nunca se dio a conocer, y que se ignora lo que hicieron, no sólo con estas cosas, sino que probablemente con otras mas, muchísimas mas, que quedaron en el olvido por el desconocimiento. El problema del descubrimiento de América es lo que hubo en el corazón o en el pensamiento de quienes participaron. Mas que un encuentro de dos mundos o encuentro de cultura y civilización, fue la guerra de intereses deshumanizados lo que abrió las venas de América Latina.




Estamos en la era de la incertidumbre. Nada está dado. Todo hay que inventarlo. El determinismo nos lleva  a la idea de Dios y a un propósito que ya ha sido determinado, que no tiene sentido, a menos que el hombre tenga el libre albedrío para aceptarlo. De lo contrario, el hombre puede elaborar su propio futuro en el vacío de lo indeterminado. El salirse voluntariamente de de un propósito ya dado, podría ser un determinismo que respeta el libre albedrío.



La fe no tiene como propósito demostrar; pero eso no quiere decir que no tenga una forma de hacer cambiar las convicciones racionales. Después de todo, las matemáticas y la ciencia no tienen bases demostrables. Todo parte de lo dado y se acepta de manera axiomática. El axioma es un acto de fe científico. Descartes a base de axiomas demostró la existencia de Dios, aunque lo divino no necesita de la razón sino de la fe.



Se hace divulgación literaria y científica. Hay una inmensidad de libros, revistas y otras formas impresas o digitalizadas que cumplen con poner información especializada para gente especifica, mientras que, la verdadera divulgación se hace en la plática cotidiana y en el lenguaje vulgar.



Los pensadores escriben lo que sienten sin querer conceptualizar; pero el sistema hace la sistematización y se hacen las filosofías o dogmas. Nadie debería escribir con el fin de dogmatizar. Existen libros sagrados pero no dogmáticos.



Dice el relato bíblico que Moisés tenía ochenta años de edad cuando Jehová se reveló a él con el propósito de encargarle una loable tarea. Moisés necesitó ochenta años para madurar y poder realizar lo que años antes había pensado hacer.



Educar de manera conductista hace que los educandos no vivan haciendo sino reaccionando. La formación es interna y, si no hay disciplina, los hombres pueden estar chocando con sus mismos errores y no mejorar.



La temporalidad le ha dado al hombre la noción circular que le abisma en un eterno volver a empezar, sin lograr llegar a la cima. El eterno comienzo es un anhelo y un esfuerzo por lograr la retención de ese comienzo para que no llegue a ser pasado. El anhelo es el eterno presente.



La expansión del universo es una idea muy interesante, porque todos quisiéramos entender como es que se da. Pero a mi lo que más me asombra es la idea del espacio. Porque si el universo se expande ¿qué es el espacio y qué dimensión tiene? ¿hay alguna manera que algo lo llene o lo trascienda? Me parece genial la cita bíblica de Zacarías 2:1.



A algunos les causa terror los espejos, a mi no, pero no me gustan, porque no reflejan fielmente la realidad, y esto si es terrible.  Tienden a multiplicar lo uno por multitud de imágenes. hacen con su reflejo un laberinto que desorienta.



Quienes buscan la fama son gente que no ha tenido la capacidad de trascender de otra manera.



Cuando no se tiene el valor de hablar de las cosas espirituales o divinas, los escritores suelen apoyarse con palabras profanas, como la palabra "fantástico"



Capitalismo y socialismo son la dialéctica del mundo. Se oponen de manera hipotética, para después sintetizarse en una sola cosa que se confunde



La física cuántica es una física escandalosa. Los cuantos es una cosa rara.



Los grandes genios derribaron prejuicios que habían durado por siglos, sin embargo, ellos continuaron con los suyos propios.




La geometría de las pasiones es un ejemplo de que la literatura se ha geometrizado.




La revolución copérnica cambió la perspectiva, porque dio cuenta de que la tierra gira al rededor del sol. Y de la teoría heliocéntrica se ha pasado a otra visión ; hoy sabemos que la tierra junto con su galaxia a la que pertenece, está en la periferia del universo.



El universo es uno, así como el Hombre es uno: Varón y mujer. El mundo es su universo y su casa.



la corrupción es sinónimo de barbarie.



La idea de la indeterminación es una tentación que incita al hombre a crear. Si entendemos el concepto de crear como inventar, no hay problema; pero si entendemos la determinación como algo divino, la codicia del hombre por querer ser igual Dios es peligrosa.



Cuando se deja de pensar, se hacen las cosas por la inercia de las fuerzas que influyen en el mundo.



Lo infinito es una abstracción. Es un proceso que se repite sin tener fin. Prefiero la eternidad, esta no tiene fin y tampoco tiene principio, simplemente es. 



La inteligencia hoy puede ser artificial. Hay quienes afirman que estas máquinas modernas piensan. Pero en el hombre hay sabiduría, y esta no tiene nada de mecánico.



La invención es el descubrimiento de lo creado.



El lenguaje no necesita de muchas palabras o de un lenguaje especializado, necesita decir la verdad aunque sea con una palabra científica o con el sonido de una palabra de un dialecto. El poder está en la verdad que se expresa y no en el sonido de las palabras.



La autentica metáfora es la parábola. Aquella que toma las cosas de la tierra para tocar el cielo.



El método es la garantía de la tecnocracia.



En cuanto a la oscuridad dice la biblia: "Dios ha dicho que él habita en medio de la oscuridad "  1Reyes 8:12.



Hay grandes hombres que pasaron a la historia aún si saber muchas otras cosas significativas de ellos; otros simplemente quedaron en el anonimato.



La poesía es lenguaje original, por eso es pura. Si careciera de esta pureza no sería poesía. Hay otra clase de pureza artificial que no viene de la inspiración sino sel mero racionamiento. Esta impureza es la que ha hecho que buenos escritores se distancien de la literatura.



En el mundo como en la ciencia no hay ignorancia, hay necedad.



La realidad esta en la naturaleza de cada objeto de este mundo. La cultura es la real. El arte es el invento del realismo, como un espejismo que aparenta algo que pertenece a la realidad, pero al momento de querer tener un contacto se desaparece porque no es real. Prefiero la artesanía  que el arte.



La relatividad del tiempo nos revela la incapacidad de sincronizarlo todo. El mundo no es mecánico.



Estudié en una preparatoria "Bertrad Russell" y el director de dicha escuela nos comentó-cuando se le preguntó si creía en Dios- no creía, pero al leer los libros de Bertrad Russell, y aunque parezca contradictorio, cambiaron mis convicciones y llegué a creer en Dios.



El sentido común sigue siendo el sentido más importante, cuando carecemos de ciencia o no tenemos algún discernimiento por la fe.



Las matemáticas pueden ser simples, lo que las hacen difíciles son lo antinatural de su forma de pensamiento abstracto.



Necesitamos una comunidad en la que coincidamos en espacio y tiempo, y en el que nos conozcamos todos cara a cara. Una socialización global es la condenación a la esclavitud masiva.



Lo importante es reconocer que el hombre es una complejidad, llámese psicológica o surrealista, o espiritual.



La táctica militar es eficiente sólo cuando sus armas no son para matar.




Lo importante en este mundo donde todo es transitorio, es encontrar el sentido de la vida. Lo que nos hace trascender es lo que nos libra de la transitoriedad.



No hay que desvalorar la filosofía por tener una inclinación matemática, después de todo, todo se desprende de una primera ciencia que es la filosofía. La matemática tiene un exceso de pureza artificial.



Dios no nos habla de valores; el hombre en sí los tiene y estos son materialistas. Nos habla de amar al otro. Esto hace falta en la humanidad.



hay que diferenciar la belleza estética de la belleza natural. Una mujer puede ser bella de acuerdo al el prototipo de un certamen, pero otra puede ser bella por ser madre, esposa, hija o simplemente mujer sin  ornamentos artificiales. Una pintura puede ser bella por la combinación de sus colores, por su geometría, y por el estilo o tema que proponga. Pero hay quehaceres día a día, de hombres y mujeres indolentes del arte, pero con el sentir maravilloso que les da la vida misma.



Por último quiero decir que es una delicia el pensamiento de un Hombre como Ernesto Sabato, que ha transitado el campo de la ciencia, la literatura y el arte. Apasionado o llevado por la necesidad; decepcionado o simplemente transformado en sus convicciones, su universo enriquece al lector, y nos permite como en este caso, buscar el uno y el universo de uno mismo.











martes, 5 de marzo de 2019

FILOSOFÍA EN CRISIS

LA CRISIS DE LA FILOSOFÍA O FILOSOFÍA EN CRISIS

 
 
La filosofía es crisis; y la crisis transformó a la humanidad en un humanismo. No es la filosofía sino la humanidad la que entró en crisis con el ejercicio de pensar libremente y de dudar de lo ya dado. Diríamos en términos mitológicos, la crisis surge y la filosofía, cuando la serpiente duda y hace dudar al hombre. La pregunta es ¿la duda surgió de manera espontánea o en verdad, como dijo Descartes, hay un ser maligno que nos puede engañar? La pregunta es un gran instrumento para pensar, pero cuando se utiliza para engañar, el fruto que se obtiene es una duda que abisma. El verdadero amor al saber debe ser sin codicia.
 
Sea por una evolución de su cerebro, o por desorientación espiritual, el hombre se desligó de todo para pensar en todo, y es aquí donde está la crisis. Todo se redujo a pensar, tal como lo hizo  Descartes. La filosofía es crisis porque es abstracta, y el vacío no sólo se generó en el pensamiento sino en la vida del filósofo. Una buena introducción a la filosofía siempre será una recomendación a vivirla. Por eso la dificultad de definir la filosofía porque nadie puede definirla o entender qué es sino la vive. Y hay un mal entendido que forma parte de la crisis. Muchos han entendido que vivir la filosofía es leer lo que los filósofos de renombre han escrito, y se hacen ideologías que nada tienen que ver con lo que los escritores vivieron o pensaron. En filosofía no se puede aterrizar en conceptos, porque su propósito no es conceptualizar, sino hacer pensar. Pero es necesario ir más allá, no se puede pensar sólo con los libros, hay que dialogar con las personas y no sólo hacer conferencias.
 
El método dialectico de la filosofía es la base de todo el conocimiento que el hombre ha adquirido por sus propios esfuerzos, y en él encontramos el instrumento de la crisis. Es el método filosófico que desencadenó  una serie de filosofías, que tal vez en su momento, se creyó que eran ramas de la propia filosofía, pero que al final, se desligaron como hijas bastardas; como por ejemplo, la Psicología.

El método dialectico de la filosofía se colapsó en la modernidad, con el surgimiento de las ciencias duras, y en la posmodernidad son las matemáticas las que pretenden filosofar. Tales son las razones que nos dicen que es necesario que la filosofía vuelva a ligarse al pensamiento mágico, a la irracionalidad de la fe, para que realmente esté centrada en la totalidad, y no sea simplemente un amor al saber, sino de vivir con sabiduría.



EL ETERNO RETORNO

EL ETERNO RETORNO

Todo es cíclico desde nuestra perspectiva visual;  antes de que  naciera el método científico, todo se contemplaba como un volver a comenzar. La repetición es la garantía de perpetuidad de los acontecimientos. Pero el pensamiento filosófico le ha dado su propio matiz; por ejemplo, Friedrich Nietzsche propone que se analice el asunto. Los hechos que ocurren y las cosas que personalmente vivimos no son todas buenas o agradables, así que, tendríamos que decidir o afirmar qué es lo que queremos que se repita, qué es aquello que debe hacerse un hábito en los seres humanos. 

La ciencia al romper con la idea de Dios, rompió también con la idea de lo cíclico. Antes todo se había interpretado de manera religiosa y todo estaba en función de Dios, todo volvía a él. Al desligarse de lo religioso, la perspectiva que se tiene del tiempo es lineal y no cíclica. Ya no se piensa en la repetición de las estaciones del año, sino en el "número" de días y años. Ya no es la naturaleza la que se mira sino las agendas y los calendarios modernos. Para la modernidad nada tiene que repetirse, la gente vive pensando en la moda moderna de lo irrepetible. La gente que sale en la televisión no puede repetir su vestimenta dos días--cada día estrenan--otras personas día a día ven que los útiles y aparatos que se utilizan son de una variedad infinita de modelos, marcas, colores, tamaños y aditamentos, que tiende a lo infinito. Sin en cambio, toda esta revolución que se hace todos los días sin tratar  de repetir, es un esfuerzo inútil porque se pierde la originalidad. Lo que se inventa en realidad es algo que ya fue, solo que lo presenta con una nueva envoltura. Me divierte ver los programas y películas estadounidenses que llegan a nuestro país, cuyo contenido de humor, son una repetición de los actores o cómicos antiguos del cine mexicano. Y por cierto, prefiero los originales. La posmodernidad es el agotamiento de la modernidad que tiende a repetir de manera novedosa lo mismo, pero con menor calidad.

El libro del Eclesiastés es otra noción excelente de lo que es el eterno retorno. El hombre dentro de su temporalidad  percibe todo de manera cíclica y dolorosa a la vez. El mal no está en sí en la repetición, sino en la infelicidad del hombre. Es la insatisfacción la que lo hace cansarse de la repetición, y para él todo es vano. Todo es cansancio corporal y fatiga en el alma. No se sacia de ver;  de conocer; de experimentar. Lo que el hombre anhela es lo que comienza y no tiene fin; un presente que se repita de manera eterna. El hombre debe retornar a lo eterno para hallar la felicidad que no se repite ni se prolonga, sino que permanece por la eternidad.

lunes, 4 de marzo de 2019

EL PUEBLO DEL LIBRO Y LA CIVILIZACIÓN DE LA BIBLIOTECA

                EL PUEBLO DEL LIBRO  Y LA CIUDAD DE LA BIBLIOTECA
Escuché decir a un filósofo en una conferencia por Internet--Su exposición fue acerca de el libro de Génesis-- que, "occidente había sido marcado por el libro". Esto da para interpretarse de varias maneras. Yo me remito a dos cosas que parecen coexistir y, a la vez, cada una existe para su propio propósito: el libro (sagrado) y la biblioteca (libros profanos).

El judaísmo tiene una tradición que se basa en la revelación de Dios por la palabra. Ese Dios elige y redime a su pueblo, y lo establece. El libro es la alianza de Dios. El propósito es que la gente conozca y sea conocida por ese Dios a través de la escritura. Toda la vida personal y del pueblo en comunidad gira alrededor del libro inspirado por Dios. Es el libro el que reúne a la familia y al pueblo. La gente se reúne para escuchar la ley que emana del libro; no hay necesidad de que individualmente tengan un ejemplar del libro, esto era un gran privilegio en el pasado, pero hoy pudiera ser  un gran mal. Con justa razón a los judíos se les nombra como el pueblo del libro. Y si somos humildes debemos reconocer que la cultura occidental ha sido influenciada por el Cristianismo.

La biblia no es una biblioteca como dice la teología sistemática; es cierto que contiene sesenta y seis libros con diferentes características de  hombres que escribieron. Pero la experiencia y el testimonio nos dice que la inspiración no tiene diferentes fuentes, sino una, Dios es el autor del libro. Es la inspiración de Dios la que le da a esta escritura la unidad más profunda, para considerarla como un libro de un autor; y no como un autor que escribe muchos libros. El libro está completo, no se le puede quitar ni añadir.

La biblia es el libro y los creyentes el pueblo del libro. Occidentales u orientales hemos sido influenciados por el libro; es decir, por la tradición judío-cristiana. Pero occidente como civilización, y no ya más como comunidad, ha impactado con la biblioteca, con una serie de libros--que incluye la biblia--que tiende al infinito. Se reproducen libros como diríamos en términos Borgianos: "libros de arena", que no se retienen como la biblia, y se quedan momificados en la biblioteca, hasta que en algún momento alguien los retoma, ya sea para conocerlos o bien, para releerlos; y así es como en referencia  a ellos, se escriben otros. La imprenta fue un gran invento chino,  que occidente le vino a dar un uso utilitario. El reproducir libros a montón, inclusive biblias, no es el propósito de la tradición, sino de la civilización cuyo ziguarat es la biblioteca. Me pregunto si hay algún proyecto que pueda unificar el lenguaje y el sentido de todo lo que se escribe. Realmente en la biblioteca encontramos un lenguaje científico, filosófico, literario y matemático sin un puente de pensamiento que los una. Es una inmensa cantidad de letras y de signos que conforman la torre de babel de occidente. Como occidentales no se necesita leer todos los libros--no se puede-- sí acaso, podemos leer algunos o muchos.


Estamos marcados por el libro y la biblioteca. Me parece que no podemos evadir ninguna de las dos; la diferencia es cuál llevemos como marca interna y cuál como marca externa. 

El libro es uno. El idioma del libro es uno: el hebreo. Pero el idioma se pluraliza para llegar a cada pueblo en su propia lengua. El libro une; su mensaje está en función de la tierra y no de la geografía política. Sin tierra no tendría sentido. Por lo tanto hay que seguir sembrando la tierra, para seguir siendo el pueblo del libro.

Somos libro. Octavio paz en uno de sus poemas escribe algo así como: "veo al cielo y siento que alguien me deletrea". Somos en esencia palabra, palabra viva ¿qué de extraño es que hablemos y escribamos? el habla no es producto de la evolución ni la escritura un invento; más bien es una manifestación de lo divino. 

El libro solo cobra sentido cuando se hace carne en el lector. Estoy en un mundo de libros y me gusta leer, pero no pertenezco a él. Yo soy del libro y de la escritura  que se desprende del oír y leer el libro. He sido marcado por el libro y la biblioteca. La última me ha dejado marcas externas muy significativas; el primero, me ha dejado la más grande huella en el alma.