miércoles, 26 de febrero de 2020

Azul


Azul


El cielo y el mar dejan la impresión más profunda del azul. Quiénes han nacido cerca del mar han quedado marcados para siempre por el azul de sus aguas; y para quienes no lo conocen siquiera, el cielo es la expansión que los abarca a todos con su color celeste.

Cada quien tiene su matiz del azul;  a mi me queda una vaga idea de lo infinito que percibí, cuando por primera vez  mire el cielo. La vista se pierde y sentí esa distancia tan grande entre el cielo y la tierra.

La más grande sensación que me produce el azul es lo celestial; el azul se puede aclarar con la luz del sol, o se pude oscurecer sin la luz del astro rey. No dejo de pensar en el azul que percibe mi alma. Los colores que  miro con el alma, son distintos a lo que se miran con lo ojos. El azul que  percibo con sentimientos profundos, más allá del racionalismo del color, es el  que me mantiene inspirado para vivir con la esperanza de trascender. Ahora vemos por espejo, dijo el apóstol Pablo; pero un día le veremos cara a cara. El azul del cielo y del mar son sólo un reflejo de lo que el alma espera un día ver.

martes, 25 de febrero de 2020

El tianguis

El Tianguis

El mercado tradicional  conocido como "Tianguis" se ha transformado anormalmente por las condiciones del mercado moderno. El uso de la moneda vino a deformar el cambio original del trueque; el dinero es el intermediario apócrifo que ha distorsionado la vida de la comunidad. Originalmente el tianguis era la forma de convivencia entre los comunitarios y los que visitaban los diferentes poblados. El intercambio era enriquecedor porque los productos eran de primera necesidad y de alta calidad; no necesitaban las mercancías llevar alguna marca comercial; y lo sorprendente es que el peso o cantidad de lo que se intercambiaba, no estaba en función de alguna herramienta como las basculas. El acuerdo o trato entre el vendedor y el marchante era todo un arte donde ambos quedaban consientes del beneficio mutuo.

Ahora hay tianguis de diferentes tipos, desde la venta de autos hasta la venta de chácharas. Los más valiosos siguen siendo los que venden productos alimenticios naturales. Sin embargo, y tristemente, el tianguis se ha convertido en un espacio de corrupción: se cobran cuotas; se venden productos piratas; las básculas son falsas; ya no se busca el servir a los marchantes, sino sacar provecho de ellos. Los tianguis son lugares donde fluye mucho la ganancia del dinero, pero se ha perdido la vida del mercado tradicional.

Los gremios tienden a ser corporaciones desligadas de los intereses o necesidades de las comunidades. Es necesario volver a ver aquellas mujeres que vendían pepitas por unos cuantos centavos; y no nos daban bolsa, nos llenaban las manos y las bolsas de los pantalones. Ahora todo tiende como en los super mercados, a vender productos enlatados con porciones ridículas de gramaje. Cuando se acaba la verdadera vida comunitaria, el mercado se vuelva negro. 

viernes, 21 de febrero de 2020

Mi Bandera Tricolor


Mi Bandera Tricolor

¿Qué es eso llamado Civismo?

Lo primero que aprendí es el orden de los colores de la bandera de México. En los tiempos de la infancia, era importante no equivocarse en el orden de los colores de la bandera, porque eso implicaba no sólo el error en la posición; sino que, al invertir los colores podría salir la bandera de otro país, aunque a esa edad no lo imaginaba.

Mi padre me hablaba de una enseñanza muy bella que era el civismo; y se enojaba porque yo era malo para esta materia. Lo que no supo nunca mi padre, es que hay reformas educativas que trastornan los fines del civismo y en sí, de la educación. Yo no llevé nunca la materia de civismo como tal, ni otras materias que fueron encasilladas en bloques y que tomaron otra estructura, que mismo mi padre, decía: Han desaparecido aquellos bonitos libros que tenían como portada, a una mujer que representaba la patria, cargando la bandera nacional.

Nos enseñaron la cívica historia de un joven que se envolvió en la bandera y se lanzó hacía al vacío con el fin de defender a la patria; o a la bandera. Nunca nos explicaron en qué consistió lo heroico de este hecho histórico. Hay gentes que han salvado a otras; que han ganado guerras; que han dejado un ejemplo de amor al prójimo; pero proteger el símbolo de un a nación, de qué sirve si se pierde la batalla.

Han pasado  muchos años y se sigue festejando el día de la bandera; y ahora ya se enseña un patriotismo de locura. Son extranjeros en eventos no cívicos, que entonan el himno nacional, con un acento extranjero, y sin saberse la letra. Se ha destrozado lo que anteriormente se imponía como un valor cívico. Ya no es el maestro de música el que enseña a entonar el himno,  sino cualquiera que se considere artista; aunque se le olvide también la letra del himno, y no tenga un amor cívico.

Lo único que considero ahora es que quién lleva y ama dos banderas como signo misionero, es que no sólo no tiene amor cívico, sino no tiene temor de Dios. Para llevar una bandera, aunque sea sólo un símbolo, hay que nacer en el país correspondiente. Amar una bandera sin vivir lo nacional de esa tierra es contradictorio. En mi país hay gente que ama su tierra sin tener ningún afecto por la bandera; pues ni siquiera fueron a la escuela.

En estas épocas donde todo es internacional 

martes, 18 de febrero de 2020

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN


LAS APARIENCIAS

Recuerdo las dificultades que tenía para las manualidades escolares de los primeros años de la educación básica. En el final del año, por lo regular se entregaban los trabajos para obtener la calificación de cierta asignatura. 

Fue desconcertante para mi que después de haber faltado a clases en una ocación, por motivos de salud, al reanudar, me informaron que el grupo ya estaba avanzando en la hechura del trabajo manual de fin de año. Como pude pedí la información. Se trataba de hacer un muñeco de peluche. Yo, inexperto, compré una tela de terciopelo extralargo, color azul rey, sin haber pensado antes, qué es lo que iba a ser. Yo quedé fascinado por el terciopelo azul; lo de más no importaba para mi. Decidí hacer un perro de peluche de color azul rey.

Cuando presenté mi trabajo; el maestro y todos los compañeros, lo miraban con desprecio. El maestro me dijo que pasaba la materia porque había cumplido con el trabajo; pero, me preguntó enfadado ¿Cuando has visto un perro azul?

Y hasta el día de hoy pienso en aquello que nunca le respondí al maestro: Yo vi a otros alumnos hacer perros de peluche color café; pero lo que no captó el maestro, es que, tampoco existen los perros de peluche, sea cual sea el color.

Las apariencias engañan; lo que me fascinó fue el color del terciopelo azul, no importando la figura que hiciera.

sábado, 15 de febrero de 2020

La Casa del Laberinto


LA CASA DEL LABERINTO


Hay espacios que arquitectonicamente son transformados en laberintos; son pasillos internos donde los cuerpos transitan y se trasladan de un sitio a otro, y la distancia que recorren nunca es en línea recta. 

 Existe un espacio dentro de un laberinto. Es la casa del laberinto; es la casa que está dentro del laberinto. Se cambia la figura edénica de Adán y Eva viviendo dentro de un huerto; y se construye una casa escondida dentro del laberinto.

Llegar hasta la casa del laberinto es una regresión que prepara a través del aislamiento, los encuentros de los ilustrados, o bien, donde los escritores se conectan con las musas que los inspiran en sus creaciones literarias. Espacio escondido para unos, perdido para otros. Es un privilegio para los que conocen la casa del laberinto y pueden visitarla. La casa del laberinto guarda en sus paredes el eco de lo que se piensa en ese lugar, de lo que se habla en voz baja, y de lo que se expresa en alta voz.

Un ángel impide junto con una espada encendida el acceso al árbol de la vida; y un laberinto desorienta para hacernos llegar a la casa escondida en el fondo de este.

Entrar por el laberinto y llegar a la casa es más  fácil que salir de ella. Por el encantamiento que se produce, la gente se apasiona en base a la soledad, la nostalgia, y la tristeza; lo que hace que la mayoría no quiera salir de la casa del laberinto.

Yo no sé como entré, cómo conocí, y cómo salí de la casa del laberinto; pero lo cierto es que salí para notificar que existe una casa al final del laberinto.

jueves, 13 de febrero de 2020

Vivir en el tiempo

Vivir en el Tiempo

No existe una máquina del tiempo; no hay manera de detener el tiempo, ni de dar marcha atrás al tiempo. Estamos viviendo en el tiempo, pero a la vez, existe una gran necesidad de fugarse de él.

La moda o cambio generado por la modernidad, genera alteraciones que no son por el tiempo, sino por las ideologías de esta modernidad. Hay lugares que han quedado casi intactos al paso del tiempo, y otros que han cambiado demasiado en un corto lapso de tiempo.

Este modo tan acelerado de vida, provoca la sensación de que el tiempo no es el mismo, de que el tiempo ya no alcanza para nada; aunque la realidad sea, que los días siguen siendo de veinticuatro horas.

Es lo eterno lo que nos hace trascender más allá de lo temporal; lo eterno es el reflejo que transforma el tiempo. Sin duda que a cada día envejecemos porque somos pasajeros. Hoy somos, mañana no. Vivimos en lo temporal impactados por lo atemporal. Esto es lo que me ha dado la experiencia de sentir que todo cambia y envejece, menos mi interior. Y es que el Verbo eterno vino a vivir en el tiempo, con el fin de que se añore, se suspire por lo que está más allá de lo efímero que es el tiempo. Hoy, además de una casa abierta al tiempo, he encontrado una puerta que va más allá del tiempo. Soy temporal y lo seguiré siendo por la eternidad. 

martes, 11 de febrero de 2020

LA ESTÉTICA DEL CUERPO

LA ESTÉTICA DEL CUERPO

Me pregunto si lo estético se refiere solamente a lo externo, y si es una filosofía basada en el sentido de la vista. ¿Cómo  se definen las cosas desde la estética? Si lo estético ha de ser meramente una cosa abstracta, todo quedará disuelto en un prototipo vacío.

¿Se trata de descubrir lo bello, o de ver cómo son las cosas y admirarlas como tales? No se trata de discurrir sobre una temática de la estética, sino de contemplar estéticamente las cosas sin la teoría artificial que se antepone como una imposición a la visión del alma.

La estética del cuerpo es la estética del alma que contemplada desde la ceguera de la sensualidad  ha sido exterminada. No ha desaparecido. Cuando digo que ha sido exterminada, quiero decir, que la estética del cuerpo que se valora en el mundo es pornográfica.

Recuerdo una mujer a quien nombraban "Alicia" porque su nombre pueblerino, parece que avergonzaba a los familiares. Alicia era una mujer oaxaqueña que tuvo varios hijo y nietos, como es común en la provincia. Un día esta mujer quedó enferma; gravemente en un hospital. Por una confusión en el hospital, y por la incompetencia del personal, no permitieron a ningún familiar de Alicia la entrada para quedaran acompañándola durante la noche. Los de seguridad del hospital cerraron las puertas, y muy celosos de su deber dijeron: Ya nadie entra y nadie sale. Por casualidad yo quedé dentro del hospital y no pude salir; entonces los familiares de Alicia me pidieron que pasara la noche al lado de la amada anciana. Sin ser yo familiar, pero sí conocido de ellos accedí con gusto, y estuve al lado de Alicia durante toda aquella noche. Para ella fue una noche muy difícil. Estando dormitando varias veces me despertaban los quejidos de Alicia; y en una de estas ocaciones, Alicia se retorcía del dolor al grado que empezó a tirar de su bata hasta que se la quitó, y cuando yo volví de buscar a una de las enfermeras, vi a Alicia completamente desnuda. La enfermera no acudió de inmediato como era su deber, y yo tuve que hacer lo que podía con tal de auxiliarla. Cuando pasó el momento de la crisis; Alicia se quedó mirándose concientemente desnuda frente a mi. Yo le expliqué lo que había pasado, y sin dar más explicaciones, comprendimos que las circunstancias se dieron así, sin quedar ninguno de los dos avergonzados.

Aun recuerdo la figura de aquella mujer; y quedé sorprendido por su belleza. Me di cuenta que su ropa de mujer de provincia, ocultaba su estética  figura, que  a pesar de su edad, muchas mujeres desearían tener, y muchos hombres codiciarían tener una mujer como ella para sí. 

Mirar a una mujer desnuda desde la estética verdadera, es una experiencia de auténtica belleza.

viernes, 7 de febrero de 2020

LA MONTAÑA


LA MONTAÑAS

Siempre atractiva por su altura que nos invita a escalar para sentirnos prodigiosamente encumbrados, la montaña guarda un misterio estrecho con los eventos más significativos de la historia. Es una hazaña estar en la cima de ella. No todos logran llegar a la punta de la montaña, y otros al llegar, les da el mal de montaña, cuyo vértigo puede mandarlos muy abajo.

El estar en la montaña es una ventaja sobre los que están en la planicie. En ella están escondidos grandes tesoros que los espíritus custodian; la montaña es el reposo de los que han atravesado grandes catástrofes; la montaña es donde se revela el nombre de Dios; la montaña es el púlpito del mesías; la montaña es el lugar donde se escribe el decálogo, y se busca muy de mañana la ley divina.

Cuando todo monte se allane como muestra de humildad; cuando todo valle se llene, y se haga un camino transitable, vendrá a elevarse una gran montaña que llenará toda la tierra. La montaña nos hace pensar en el reino de los cielos, la llanura lleva a los hombres a construir montañas de edificios.

En un mundo vacío de valores, se antoja dejar la ciudad e ir a la montaña a buscar el decálogo, sin que haya límites para que todos puedan subir.

Es un placer subir cada día a la montaña, al lugar donde se aprende a dejar el orgullo, y el egoísmo, para después bajar con el rostro resplandeciente. 

jueves, 6 de febrero de 2020

LA HISTORIA DE MI TIERRA


LA HISTORIA DE MI TIERRA

La tierra es una, y diversa en cada una de sus regiones; sin embargo, cada uno afirma tener su propia tierra; porque desde que nacemos, algunos nos sentimos ligados a ella, a tal grado de no olvidarla en el momento que tenemos que dejarla, y tenemos la fuerza para regresar a ella, aunque sea para ser enterrados.

Mi tierra es mi historia; mi historia es mi tierra. Hay una unidad indisoluble entre la tierra y el hombre; por esto Dios cuando promete al hombre restaurarlo, le dice que sanará su tierra. ¿será que realmente somos hechos del polvo, por lo que hay esta unidad histórica entre el hombre y la tierra?

La historia de mi tierra se ha escrito con los pies de todos aquellos quienes la han pisado, y más de los que han vivido en ella; y mucho más por los que la reconocen como su patria. Y por qué no admitirlo; la historia de mi tierra se ha inventado por aquellos que la han profanado con las plantas de sus pies.

A mi nadie me contó mi historia; yo la escribo a cada día. Mi historia se escribe en el polvo; porque polvo soy, y al polvo volveré; pero tengo la esperanza de que del polvo Dios me levantará y he de ver a mi redentor. Sí; he de ver la redención de mi tierra. 

La historia de mi tierra es bella, porque cuando la gloria de Dios la visita en la forma de aquella sarza que arde, me quito las sandalias para pisarla. Pisar la tierra es poseerla. No espero ascender hasta el cielo, sino que los mismos cielos han de descender para encontrarse con mi tierra.

Cada día se escribe mi historia; cada día veo cielos nuevos y tierra nueva. Creo que la historia de mi tierra es trascendente: creo que mi tierra nunca estará vacía sino habitada.