EL HOMBRE
EL PAPEL DEL DINERO
EL MUNDO INVISIBLE
En 1963 el actor mexicano Ignacio López Tarzo protagonizó una película titulada "El Hombre de Papel"; cuyo drama en mi pensamiento se ha mezclado con una novela de ciencia ficción titulada: el hombre invisible; de Wells. El análisis del drama del hombre de papel podría parecer para algunos como ficción; y también, podría parecer que la ficción del hombre invisible, es un drama real que se vive en muchos hombres.
Cuando el hombre tiene su encuentro con el dinero (en el caso del pepenador que interpreta Tarzo) tiene una reacción de preguntarse sobre, qué es eso que se encontró: era un billete con una denominación que nunca había visto. Era el maná que no precisamente descendió del cielo, sino que provenía de las partes más bajas del infierno. El hombre puede ver el dinero, pero no puede ver el significado; ni siquiera los que saben su valor saben lo que significa. la mayoría se niega a decir la verdad; hay quien le dice al papelero, cuanto es un billete que tiene cierto número de ceros: se lo explica por que no ve el billete. Pero cuando la gente palpa el dinero, desaparece la verdad en sus labios, para robar el dinero. El papel del dinero es corromper, haciendo desaparecer los valores de los hombres; convirtierndolos en mentirosos y avaros.
El hombre de carne y hueso al ir comprendiendo el valor que el mundo le da al dinero, se transforma en el hombre de papel. La teoría de la evolución del hombre solamente aplica cuando éste se corrompe; y esto no es una evolución del hombre, sino su degradación. No es que el hombre se pueda hacer de papel, simplemente es que la vasija de barro se echó a perder.
Son muchas cosas que se hacen invisibles y esto no es ficción, es la triste realidad de un mundo que solo ve sus intereses y deja de ver las cosas que verdaderamente valen. Cuando el pepenador es un "pobre diablo" nadie lo toma en cuenta; es un ser invisible para las clases medias y altas. A veces hasta para los de sus misma clase resulta insignificante; pues además de pobre, mudo. ¡Cuánta gente ha quedado invisible, porque aparte de ser pobre, es indígena, es ciega, sorda, muda, o con alguna otra enfermedad, o algún otro razgo racial que no le identifica con los demás!
Cuando el intermediario es el billete, en la película y en la vida se ven cosas, porque desaparecen otras. Aparentemente hay quienes se interesan por ayudar al pepenador; pero en realidad no están viendo la necesidad de este. Queda invisible su condición de pobre, sus defectos, su ignorancia; el hombre queda totalmente invisible, cuando quienes le rodean, lo que quieren es robar el billete. No es el billete únicamente el que es de papel; la sociedad se ha vuelto de papel, porque todo gira al rededor del dinero. Los lugares y actividades de las prostitutas son invisibles, los bares y cantinas donde corre el alcohol y la droga son invisibles, los pecados de algunos penitentes se hacen invisibles, la enfermedad y la pobreza es invisible; porque donde se busca el dinero, lo único que se ve son los intereses avaros de cada quien. Todo delito es invisible en el mundo de papel.
Columba Dominguez protagonizó en la película el hombre de papel, un personaje muy noble; ella no se aprovecha del pepenador, y le da una gran lección: El dinero no todo lo compra. El gran mal es cuando el hombre piensa que puede comprar carros, edificios e inclusive gente. El papelero queda desilusionado cuando se da cuenta de que no puede comprar un hijo. Cuando en el mudo impera la corrupción todo se vuelve en un mercado, donde se venden todas las cosas, siendo la más barata, el hombre mismo. Cuando a las cosas y a las personas se le ponen precio, el valor real del mundo y del hombre se vuelve invisible; desaparece.
Cuando se deje de utilizar el billete, el papel va a desaparecer pero el dinero será virtual; será invisible. Y esto es una señal de que tanto el dinero como el mundo se tornarán invisibles. Los valores espirituales estarán allí pero nadie los tomará en cuenta; serán como invisibles.
No es que se hayan perdido los valores sino que la maldad se ha hecho invisible a quienes el dinero les sacó los ojos. No es que se haya perdido la moral, sino que la gente ha aprendido a hacerse invisible a través de las nuevas tecnologías virtuales. Como la gente ya no se ve al rostro (ve imágenes) ya no se avergüenza de nada, porque nadie la ve. Hoy el anhelo de muchos es vivir como se le de la gana, sin que nadie le diga nada. Su anhelo es ser el hombre o la mujer invisible.
Creo que el final de la película "El Hombre de Papel" también nos deja una gran lección; saca a la luz, o pone al descubierto algo que es invisible para muchos: el dinero sólo nos sirve para canjearlo por cualquier cosa, que como ese títere que compró el pepenador; es un objeto sin vida, que en nada satisface su necesidad real. Lo que pudo comprar el pepenador era ilusorio, nada que pudiera valer de verdad. Los lujos del mundo hacen invisibles las cosas que verdaderamente valen; el dinero engaña la mente de las personas para hacerlas ver ilusiones vanas. El mundo se ha olvidado de la invitación divina: Comprad sin dinero...
lo que realmente tiene valor, no tiene precio ni se compra con dinero. Quien quiera comerciar con este don, estará vendiendo su alma al diablo. Quedará más decepcionado que el pepenador que dio una gran cantidad por un títere que no lo valía. Sin el sistema, el mundo queda como el títere sin el titiritero. todas las cosas son basura con las que se ha estafado al mundo.
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