sábado, 31 de agosto de 2019

UNA CRÍTICA A LA RAZÓN

UNA CRÍTICA A LA RAZÓN


Yo no hago filosofía; pero pienso. Puedo opinar acerca de ella. No me considero un conocedor (erudito) de los saberes filosóficos; pero eso no me preocupa, ya que, de lo que estoy seguro es que ni aún los filósofos llegan a un consenso en sus conceptos. Hasta el día de hoy se dan distintas interpretaciones de las diferentes propuestas filosóficas, de manera que, me da la impresión, que se ha caído en la manipulación de ellas; cada uno quiere cuadrarlas al esquema que más le conviene.

Los filósofos para mi son gente respetable que en su mayoría se ha esforzado  en éste trabajo tan arduo como lo es, el quehacer filosófico. En general son intelectuales que se diferencian en su forma de pensar. Pueden generar muchos modelos, pero no pueden hablar de muchas cosas; la esencia o lo esencial del pensamiento es una totalidad que lleva siempre a hablar siempre de los mismo con diferentes matices. Cuando se habla de muchas cosas sin esencia; de una diversidad desgajada por todas partes, se puede seguir filosofando, pero ya no se está pensando.

Todos pensamos; pero diría el filósofo: yo pienso con una intuición diferente a la intuición con la que piensan todos los demás. La intuición del filósofo es especial; va más allá de la intuición natural. Aquí veo un primer peligro o, si se quiere decir de otra manera, el origen mismo de la filosofía es un peligro. Este amor o deseo por saber debe ser cuestionado ¿saber qué y para qué? Hay cosas que sabemos y conocemos; hay cosas que conocemos pero no sabemos; y hay cosas que no conocemos y no sabemos. 

Hay un saber natural; aquello que conocemos al contemplarlo. Parecería un saber de poco valor; pero creo que no es así. Su valor radica precisamente en que está  a la altura de cualquier otra persona; lo que contempla uno, los demás lo pueden conocer sin la necesidad de explicaciones complejas; sin teorías. La verdadera teoría es la contemplación. Las personas pueden pensar, dialogar sobre algo que les es común a todos; nadie lo ignora porque la contemplación está al alcance de los hombres en general. Lo que se transmite no es una revelación pura, ni se enseña algo que era desconocido, sino lo que ha sido dado a todos. Se piensa, se habla y se transmite siempre lo mismo; el "todo" es  enriquecido por el pensamiento nuevo que se genera en cada uno, y en la palabra que tiene el potencial de evocar lo que para todos es ya conocido.

Pero la actitud de otros no se conforma con lo que es común, y se salen de lo contemplativo para aventurarse en su pensamiento (razón) y proponer otras formas de explicar las cosas. Y es aquí donde veo que el trabajo del filósofo se torna peligroso. Ya no acepta lo dado (revelado en comunidad) sino lo cuestiona; reprueba la fe y califica a éstas personas que han quedado en este nivel de contemplación como fanáticas o gente que no piensa. El no ser libre pensador no quiere decir que no hay pensamiento; lo hay, pero se piensa sin el erotismo de querer saber más.

El filosofar puede convertirse en una forma solitaria e individualista que aísla ala persona de los objetos reales, y que a su vez,  ha renunciado a contemplar. Esto es lo abismal cuando el pensar es un fin en sí mismo; cuando el ejercicio es pensar sobre pensar sin actuar. tal vez por esto Hannah Arendt prefería catalogarse como política, más que como filósofa. Lo recomendable es que se filosofe sin separarse de lo contemplativo o, al menos, después de filosofar, volver a poner los pies sobre la tierra, y verter en un lenguaje más natural y universal--por ejemplo con poesía--todo aquello que el filósofo ve de manera abstracta.

Dice la ley judía: Las cosas secretas pertenecen a Dios, más las reveladas son para nosotros. Esto quiere decir que hay cosas que ni siquiera sabemos que existen, y que por lo tanto ignoramos. Esto es una tentación para la curiosidad filosófica que busca indagar más allá de lo límites establecidos. La búsqueda de la piedra filosofal es ansiedad por querer llegar a adquirir un saber que lleve al pensador a ser como Dios, o inventarse así mismo como Dios. El mito de la serpiente que engañó a Eva haciéndole creer que comiendo del árbol prohibido llegaría a ser como Dios, ilustra perfectamente lo que ocurre en el pensador que intenta llegar a este grado de pensamiento ¿Es la filosofía amor a la sabiduría o un deseo desorbitado por querer saber sin amar nada? Esto es lo que yo encuentro peligroso, el no tener claro hasta dónde está el límite del saber, si es que tiene límites. El deseo por la totalidad del saber provoca una transformación hacia un "super" hombre, y se corre el riesgo de dejar de ser hombre.



miércoles, 28 de agosto de 2019

EL SUPER HOMBRE

EL SUPER HOMBRE


El mundo infantilista está lleno de super héroes cuya característica es redimir al hombre a costa de destruirlo todo; quedando el hombre en un nihilismo al perder la tierra y el sentido de esta vida terrenal. El infantilismo es una deformación semejante a la del hombre petrificado en su estado degenerativo de mono. Es necesario salir de estas concepciones infantilistas que han hecho decaer al mundo moderno. Nietzsche habló sobre la muerte de Dios, dando a entender a los mismos ateos que su dios (la ilustración) había muerto; con lo cual desenmascaraba el verdadero rostro de la modernidad, que en apariencia era libertad, fraternidad, progreso, tolerancia, democracia, laicidad, y todo esto dentro de un mismo eje llamado el  método científico. El verdadero rostro  de la modernidad era el hundimiento y pérdida de lo humano.

Ahora se habla de la muerte de "super man" para anunciarnos nuevamente la muerte de Dios. Otra vez hay la necesidad de buscar nuevos valores que sustituyan a los de los antiguos super héroes. Mismo hay que transformar al super hombre, que aunque de ficción, es la imagen que tiene  esclavizada a las conciencias.

La evolución es una transformación animal del ser humano; la teoría darwiniana es su plataforma que dista mucho de ser un fundamento coherente a la verdadera naturaleza del hombre. Realmente la evolución es una transformación que degrada al ser humano y no lo mejora. El progreso es para los super héroes del materialismo sedientos de dinero y de poder. A través de la historia se ha visto el progreso de los adinerados, de las instituciones políticas y religiosas; pero con un efecto contrario para los que viven esperanzados y entretenidos en lo ilusorio de los super héroes; aquellos que no han salido de su caverna ni siquiera por un instante. Aquellos que existen proyectados por las imágenes de la televisión sin poder vivir la realidad.

El mundo sigue hundido en los simbolismos; sean religiosos, cívicos o virtuales. La idolatría se modernizó al máximo; ya no sólo se adora al becerro de oro, sino el amor al dinero  ha venido a ser la raíz de todos los males y todo se ha corrompido. Es necesario ir a la montaña en busca del código puro; pero lo que la gente no sabe es que no es cualquier montaña. Es necesario ir a la montaña donde está la verdadera provisión, y  después bajar y dar lo que se recibe en las alturas.

Aún el camello, el león y el niño son simbolismos; y de lo que queremos es salir de ellos, no volver a ellos ni inventar otros. Es necesario frenar esta transformación desproporcionada del género humano, que es como un gigantesco cuerpo que crece, como aquellas personas que tienen un crecimiento anormal (gigante); y que hasta ellos mismos se ven entorpecidos de tal crecimiento. El problema no es sólo corporal; lo deforme está en el espíritu de lo humano que se arrastra como animal, debiendo elevarse como género y especie y tener todo lo demás bajo sus pies, todo su entorno se le vuelve enemigo e incontrolable.

Si llegáramos a la transformación de ser niños de manera correcta, no caeríamos en el infantilismo nihilista, sino realmente recibiríamos el cambio espiritual que necesitamos. Después de todo, muchos están de acuerdo en que la primera transformación es inexplicable. Jesucristo dijo a un maestro de la ley que ignoraba como se lograba este cambio, que no se preocupara por entender cómo es este cambio, lo importante es tenerlo; ver las evidencias.

Pase lo que pase en el futuro próximo todos se tendrán que someter; ningún hombre está libre  de manera absoluta. Lo importante es a quién nos vamos a someter y por qué? hay quienes se someten para seguir siendo esclavos; y hay quienes se someten sabiamente y voluntariamente, con la conciencia de su verdadera libertad.

sábado, 24 de agosto de 2019

LA VIDA ES SUEÑO

LA VIDA ES SUEÑO

¿VIVIMOS O SOÑAMOS?

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE EL SUEÑO Y LA REALIDAD?


En todas las concepciones de los pueblos antiguos siempre encontramos referencias a los sueños; y en ellas parece como si la conciencia de los hombres estuviera despertándose de un largo letargo. 

La sensación que al soñar tenemos es;  que no se vive, sino se sueña; hay un anhelo por alcanzar o que llegue la realización de vivir libremente, sin la invención o imposición de un destino. Tal vez por eso hasta el día de hoy, la palabra "sueño" sigue utilizándose para señalar lo que se quiere lograr. Es posible que la mayoría de las personas les guste soñar despiertos. Y yo me considero uno de  ellos; no me considero un soñador a la manera platónica, más bien, soy uno que sueña sin confundir el sueño con la realidad, y pienso, que la realidad y el sueño son una misma cosa. No necesito un sueño para sentirme impulsado a vivir hasta ver su cumplimiento. Vivo y lo que vivo es lo que genera mis sueños. En una ocasión leía en un libro una explicación acerca de las percepciones que tienen algunas tribus, y decía el libro que en algunas tribus (tal vez las más antiguas y aisladas) la gente confundía sus sueños con la realidad; que para ellos un sueño lo tomaban como un hecho real; podían soñar con alguien y decir después que habían estado con esa persona. Me pareció interesante esta  característica; y a diferencia de lo que decía el escritor, a mi no me parecía que los nativos de esas tribus estuvieran confundiendo sus sueños con la realidad, sino que efectivamente los sueños de esas personas estaban coincidiendo con la realidad. Esto es importante de considerar; que  una tribu unida y ligada a la naturaleza no tiene problemas para interpretar sus sueños, a diferencia de las culturas cada vez más desligadas de la naturaleza, que sus sueños también se desligan de la realidad y llegan a ser perturbadores. En este caso, las personas han dejado de soñar y comienzan a tener pesadillas. 

Todos soñamos. Es cosa normal en todos. Pero ¿por qué soñamos? y ¿qué significan los sueños? hay mucho que se ha hablado; desde el charlatán hasta psicoanalista han desorientado. Freud sorprendió al mundo al basar su teoría psicoanalítica en los sueños. Desde mi punto de vista fue un gran descubrimiento, pero mal entendido. A través de los sueños se descubrió las cosas internas del ser humano; represiones e imposiciones que generan imágenes disfrazadas. Mi intención ahora no es dar una explicación de todo esto. No quiero perder la linea de lo que estoy ahora escribiendo. Continúo diciendo que; en una modernidad que ha bombardeado deshumanizadamente la mente de las personas, y que las ha llevado al aislamiento; no sólo las personas han quedado aisladas, sino su pensamiento mismo. Los sueños han quedado separados de la realidad. Este es el gran redescubrimiento que el mundo ignora. Se ha dejado de soñar, y se inventan sueños; y surgen soñadores que desorientan a naciones enteras; el mal no es psicológico, sino la anestesia con la que hacen alucinar al mundo. Es necesario tener un sueño profundo como el que tuvo Adán, José o Jacob, o como algunos otros soñadores hasta el día de hoy; sueños que estén acordes a la realidad; que no sean futuristas en su forma, sino que hagan que al despertar nos demos cuenta que el sueño es una realidad que todos anhelamos.

jueves, 22 de agosto de 2019

Con flores y Canto


Con flores y canto

La Poesía

                  Las raíces que nos dieron la diversidad.             


Arrancaron nuestros frutos,

cortaron nuestras ramas,

Quemaron nuestro tronco, 

pero no pudieron arrancar nuestras raíces!

Poema Nähuatl

Cada pueblo tiene características únicas que lo distinguen de los demás, pero cuando se indaga en las raíces, escarbando hasta lo más profundo; nos encontramos con una unidad de pensamiento que los une a todos. No es la economía global la que une al mundo, sino la que lo desintegra. 

Tal vez muchos no se han hecho la pregunta de ¿Cuáles son nuestras raíces como humanidad? si  ¿Cada pueblo tiene un origen propio y aislado de los demás? o ¿la humanidad tiene un origen común? Pensar en un origen diverso de cada uno de los pueblos no es factible; más bien, todo comenzó dentro de una base natural que al multiplicarse lo hizo de manera bella; como la poesía, siendo siempre lo mismo y creando nuevas formas a la vez.

Cuando se habla de las culturas, un elemento importante es la lengua de cada una; y sin quitar el valor que el lenguaje tiene, nos damos cuenta al escarbar hasta lo más hondo, que la raíz no es la lengua, sino la poesía. Es la poesía la raíz de todas las culturas; como por ejemplo, la flor y canto de la cultura náhuatl. Las lenguas son diversas, y cada una de ellas no carecen de sentido. Son expresiones del más rico sentimiento humano.

En el transcurso del tiempo, seguramente lenguas han desaparecido, y otras se han transformado; y otras se han diversificado. Pero un fenómeno extraño pone en peligro esta unidad humana. Se hablan de conceptos como: cultura, diversidad cultural, multiculturalidad, interculturalidad, y otros términos más, con el fin de que, según algunos, hace falta ya,  una hermenéutica cultural o transcultural que sea el medio para que el mundo de las culturas se pueda unir globalmente. Se ignora que el mundo ha estado unido siempre a través de la diversidad; la diversidad lingüística es riqueza que sólo puede estar unida por el espíritu de la poesía. No fueron las lenguas las que provocaron la confusión en babel, sino la destrucción de las mismas o el sometimiento de éstas al lenguaje del imperio. Lo mismo ha de ocurrir en un mundo globalizado; muchas cosas que se están manejando como cambios, en realidad son destrucciones irreparables. La unidad mundial es la imposición de un nuevo lenguaje que no hace poesía; que no permite nuevas creaciones y reproducciones. El imperialismo corta el fruto y también las ramas; quema el tronco con el fin de desaparecer todo rastro. Pero tal como el poema, lo que el imperialismo y el totalitarismo no podrán jamás destruir son las raíces.

Esto es esperanza; saber que que todo está destruido pero con la posibilidad de retoñar. Lo poético es la forma por excelencia utilizada por todas las lenguas. En algunos casos se dirá que no tienen poesía porque no tienen una escritura o versos tan estéticos como la poesía metódica de la modernidad. Pero la poesía no es sólo la que hace rimas gramaticales, sino la que une las palabras con la vida. Esto es lo que hemos encontrado; que las raíces existen. Pueden estar inclusive enterradas, pero allí están, y han  de salir y crecer en cualquier momento. Y posiblemente sea cuando aparentemente se crea que hayan desaparecido por completo. Nuestras raíces es lo que nos une; lo que no tiene diversidad sino es creadora de la diversidad. 

Son nuestras raíces (y no hablo de meras costumbres e historia) las que nos dan identidad a cada pueblo; la que nos hacen ver que somos de un sólo linaje. Es tiempo de no ver solamente la diversidad de sangre, nación , lengua, e historia de cada uno de los pueblos. Hay que ver lo que realmente nos une para soportar todos los embates que han de venir. Es la poesía en donde se encuentra el origen común de todos los pueblos. Ya lo hemos encontrado; en él vivimos y nos movemos y somos dijo al apóstol Pablo citando a un poeta. La resurrección es la única esperanza de los pueblos. 


jueves, 15 de agosto de 2019

¿ QUÉ ES EDUCAR Y PARA QUÉ EDUCAR?



EDUCAR CON CON SENTIDO


Cuando se habla de la educación hoy en día todo queda reducido a la escuela, como si la institución siempre hubiera existido. La verdad es que la enseñanza es más antigua que la escuela y que las instituciones, y que las construcciones de los edificios de los colegios. La enseñanza surge con  el mismo hombre que ha tenido la capacidad espiritual para ir transmitiendo sus experiencias y saberes de una generación a otra. Pero ahora en estos tiempos tan modernizados, debemos replantearnos la pregunta ¿qué es la educación? y ¿cuáles son los fines de la educación? realmente la educación ¿es para formar o controlar al ser humano?

Hay muchas definiciones de lo que es la educación; sin embargo siempre tomamos una postura para elegir la que nos parezca mejor. En mi opinión; la educación es un encuentro personal,  que  a través de la palabra, las personas  transmiten y reciben la tradición (la enseñanza). Es un encuentro cara a acara y no a distancia; es cara a cara por que la educación es un encuentro de hospitalidad; el alumno está esperando platicar con el maestro. 

En el hecho educativo son las generaciones adultas las que enseñan a las generaciones más jóvenes. El que ahora se necesite del profesional y los saberes tradicionales estén siendo desplazados por conocimientos técnicos, no implica que la educación tenga ahora otro sentido; y si los tiene, es porque se han introducido intereses ajenos a la verdadera formación humana. 

La educación primaria es la que nace con el hombre mismo, y, seguramente tenemos que preguntarnos ¿quién enseñó o educó al primer hombre? El pensamiento científico ilustrado nos habla de una teoría de la evolución que dice: que hubo una especie no humana y muy parecida a los monos, que en un momento dado llegaron a pensar y a hablar. Sin embargo, está el testimonio de la creación que afirma, que el hombre está hecho a la imagen y semejanza de Dios; que tiene capacidad de pensar, de hablar y poner nombres a las cosas; y tiene voluntad para hacer lo bueno, aquello que Dios ha determinado. A mi parecer, ésta es la didáctica original que emana del maestro divino, y no de planes y programas humanos que buscan otros fines ajenos. Esta educación tradicional nunca desaparece, pues el hombre ha sido formado así desde un principio. Por lo tanto; hay que distinguir entre los fines institucionalizados de lo que hoy se entiende por educar, y el sentido del discipulado que busca la verdadera formación del ser.

Los hombres de libre pensamiento (ciencia de la educación) han sido los inventores de las teorías de la educación. Su tarea de estos hombres ilustrados y de la ciencia educativa, es buscar metodologías para el mejoramiento del aprendizaje (basado en el aprendizaje animal). La psicología es la ciencia que más influencia ha tenido en la educación moderna, no para mejorar el aprendizaje humano, sino para cambiar la forma de aprender. 

En la modernidad se educa  para que la vida de las personas se ajuste a los fines políticos y económicos; muy diferentes a los fines nobles del discipulado que se hace a través de la sabiduría sin metodologías empresariales. El gran problema pedagógico es que no hay relación alguna entre las teorías educativas y el sentido del discipulado tradicional.

Por último ¿Quién dirige o controla la práctica educativa? ¿Es un hecho personal y tradicional cara a cara o, nos estamos encontrando con una educación masiva con gente individualizada y aislada, unida sólo por los aparatos virtuales?

El poder del Estado ha visto en el hecho educativo un poder para controlar y se ha adueñado de él. Ya no son los padres, ni las adultas generaciones las que enseñan a sus hijos, la educación moderna destruye costumbres y creencias. Ahora quienes tienen la facultad de enseñar son las instituciones puestas por el Estado. Las escuelas y las universidades son los nuevos espacios donde ocurre el encuentro ético de las masas, para capacitarse para la vida en este mundo que les tocó vivir, sin el sentido (no en todos los casos) de la verdadera formación humana.

La educación laica es una linea sin sentido; es útil sólo para forjar profesionales. Es necesario educar para la vida, pero no para pasar toda la vida metidos en un salón de clases formando técnicos, sino hay que discipular para relacionarnos personalmente en el hogar y en otros posibles lugares de dialogo. No dejemos la educación en manos de los medios masivos que destruyen el dialogo (el verdadero instrumento educativo), para dejar solo una masa de gente sin formación (deforme). 

La educación religiosa desafortunadamente, debiendo ser la guardadora del verdadero sentido del discipulado, ha caído en lo institucional. Tiene la misma estructura que la escuela moderna; se alimenta de los mismos métodos; se ha hecho dependiente de la tecnología. Y toda vía más, se contradice afirmando que estas cosas son los instrumentos que Dios está utilizando; sin tener tal vez conciencia de ser parte de una educación globalizada descentralizada del verdadero sentido del discipulado. Hay el peligro que en un futuro que se percibe inmediato, las iglesias sean escuelas en las que se trabaje por grados o edades, o sexo. En donde se den grados y reconocimientos. Tal vez se dé; iglesias que en vez de discipular, manden a los congregantes a los institutos y seminarios. De esta manera un discipulado tradicional que se recibe por gracia y que se ha transmitido de generación a generación, es presionado para que se venda. La crisis educativa es que es lucrativa. Las escuelas particulares tienen como visión primera que la escuela es un negocio; y después que la escuela debe  ajustarse a los planes y programas dados por el Estado.

El sentido del discipulado es aquel que incluye a todos sin distinción; donde no hay competencia; donde no hay graduación pero hay una gran cantidad de saberes y conocimientos adquiridos para vivir como gentes bien formadas. El discipulado es personal, sigue siendo cara a cara, con el lenguaje como instrumento por excelencia. El discipulado es  didáctica dada por Dios, y por tanto, por gracia. El maestro es un instrumento que aprende juntamente con el alumno; porque el verdadero Maestro es divino, y es el que aclara la mente de los que tienen un encuentro en la casa del discipulado.  El Maestro divino es el que nos enseña de que hay cosas celestiales, no para vivir pasivamente, sino para ser modelos educativos aquí en la tierra, que no sólo esperan una vida después de ésta, sino que dan muestra de que el reino de los cielos se ha acercado y está en su corazón.

La modalidad a distancia es la novedad educativa en el mundo globalizado. Es despersonalizada, mediada y dependiente de los aparatos electrónicos, y sin un encuentro educativo real. Pero el discipulado tradicional cara a cara, a través de la palabra, en espacios y tiempo reales no desaparece, y continuará dándose muy al margen de esta educación virtual. El discipulado es el verdadero hecho educativo que tiene el sentido. No se realiza ni se mide convencionalmente con los recursos materiales; es una obra magna, que sólo puede ser visible por aquellos que tienen la humildad del verdadero maestro, de reconocer que la formación de los discípulos está en las manos de Dios. El discipulado va más allá de las cuatro paredes para encarnarse en la vida y el testimonio de las personas: el verdadero contexto del discipulado.




miércoles, 14 de agosto de 2019

LA ÉTICA DEL NUEVO HOMBRE

EL Nuevo Mundo demanda un nuevo hombre

El Nuevo Hombre inventa la Ética

La Ética impone como valor máximo el trabajo

Recientemente el gobierno de México a través del presidente Andrés Manuel López Obrador, nos advierte de una transformación que se está dando en el país. Se habla de una cuarta transformación, de la cual muchos están dando sus propias interpretaciones; regularmente son análisis desde puntos de vista económico o político, y  muy poco se habla o se desconoce del impacto que representa ésta transformación en aspectos más humanos. Es decir, si esta transformación es buena, debemos preguntarnos ¿para quienes es buena?

La política y la religión que aparentemente se han visto siempre separadas; ahora en esta transformación que estamos viendo, se presentan abiertamente vinculadas. La religión será un instrumento del actual poder político mundial y nacional. La economía se separará de la política: los funcionarios políticos sufren la austeridad, mientras las instituciones religiosas manejan disfrazadamente grandes cantidades de dinero. Basta ver a los mormones; la luz del mundo; pare de sufrir; testigos de jehová; y otros grupos denominados neopentecostales; para comprender que ahora los apostolados son los más ricos, y no los políticos. ¿Qué tipo de transformación es ésta? y ¿Cuál es la ética con la que se pretende actuar?

Ante la crisis sin precedentes del nuevo mundo global, y ante la misma crisis de las iglesias-pues los escándalos, en el sentido más amplio de la palabra, han dejado a la sociedad decepcionada  de  la política y de la religión- se siente la necesidad de un  nuevo orden moral; una ética que como hojas trate de cubrir todos los vicios de corrupción de la política y de la religión.

¿Cómo se piensa moralizar una nación corrompida en todas sus instituciones políticas y religiosas? "La doctrina de la prosperidad" es un adoctrinamiento que ofrece, además de los bienes materiales, una nueva ética. 

Desde hace mucho tiempo, la ética se ha entendido como una ciencia que estudia la conducta humana (sus valores), y cómo estos se van transformando a través del tiempo. La ética es un invento del hombre moderno para conformar a los individuos a imagen y semejanza del Estado. La nueva moral es una justificación para que la gente acepte lo degradante como valores para la prosperidad. Sutilmente vemos cómo la ideología de género se presenta como una propuesta de bienestar y felicidad. El aborto como una decisión individualista  correcta. Vemos la pérdida de la actividad humana por el entretenimiento, por los juegos de supervivencia, de violencia, de muerte, de castigos, de retos extremos. Lo chusco es el accidente y la muerte. Todo está corrompido-no hay quien haga lo bueno- pero hay una ética que se encuentra en un cambio masivo de religión. Esta religión es, la religión oficial de Estado (del nuevo mundo) que opera ahora a través de la tecnología, imitando los atributos divinos de la omnipresencia (todo lo ve), y la omnisciencia (todo lo informa), y la omnipotencia (todo lo realiza a través de la ingeniería digital). Estamos ante una esclavitud nunca antes vista, con una violencia mayor a la que hubo en los días de la independencia de México, mayor a la que hubo en la revolución mexicana; y me atrevo a decir, mayor a las masacres que hizo el nazismo, el comunismo, el fascismo, el militarismo japonés y mayor a la violencia de la santa inquisición.

Es el Estado el que hace la transformación, y más que eso, el que crea al nuevo hombre a imagen y semejanza de una bestia (El Estado es el leviatán). La bestia política y religiosa no es un animal biológico; es un hombre sin escrúpulos, que se deleita en el pillaje, el humillar a otros, en del despojo injusto, en la mentira, el asesinato y la hipocresía; Y cuyo valor más alto es el trabajo. Pero el trabajo en el sentido esclavizante que deforma la calidad humana.

El trabajo para esclavizar es la ética de este mundo corrompido desde las plantas de los pies hasta la coronilla, para transformar lo que queda de esta sociedad. Ya lo escribió Federico Engels: el trabajo ha sido el factor que transformó a una especie de monos en hombres.

Apoyado en la teoría de la evolución, Federico Engels, hizo una introducción acerca del papel que tiene el trabajo en la conformación de las sociedades. El escrito es pequeño e inconcluso; pero nos deja una linea de pensamiento, que aún cuando no estamos de acuerdo en la teoría de la evolución, habla claramente del papel del trabajo cuando se vive sin el consejo de Dios. En este mundo deshumanizado el dinero está en manos de los que no trabajan; mientras los que trabajan sufren de escasez. Por eso los que están en el poder afirman, que el trabajo es fuente de toda riqueza. Pero el trabajo no lo realizan ellos sino los esclavos. La naturaleza es la fuente verdadera de riqueza, pero el Estado la transforma a través de la mano de obra de los esclavos, para generar una falsa riqueza, que en realidad termina siendo pura basura. 

En esta transformación nacional se busca reducir la desigualdad, y se logrará haciendo que todos sean pobres creyendo que son ricos entre más diezmen. Hasta le gente que nunca consideró a Dios por la fe, ahora piensa en Dios por amor al dinero. La ética del nuevo hombre es el amor al dinero.

sábado, 3 de agosto de 2019

LA ÉTICA RECREADA


El modo de Ser

El modo de hacer



Ante todos los acontecimientos mundiales, nacionales, locales, comunitarios y familiares; se corre el peligro de ver todo lo que pasa sin discernir entre la ficción y la realidad. Los hechos ya no se valoran de manera tradicional ni moderna; podemos decir que hay una amoralidad promovida en los medios masivos que esclaviza las mentes a una nueva "ética", que seguramente no ha de resolver los problemas; pero teóricamente ha de dar una explicación, que permita la continuación de una nueva transformación. Lo ético ya no fluye por los canales que estábamos acostumbrados, Fluye por todas partes. No hay ámbito de la vida que no se esté viendo alterado, y aveces de manera muy contradictoria. Se generan polémicas y debates en donde intervienen diferentes fuerzas de opinión; obteniendo como resultado una mezcla confusa, informe; pero que sigue tomando forma,  negándose a la vez, de mostrarnos su final configuración. Si ya en la modernidad la ética ya no era normativa, en la posmodernidad tiende a ser deformativa, en cuanto que, no propone nuevos valores para desplazar los valores caducos; sino está experimentando: aun se habla de ética, cuando las actividades humanas han dado paso a la actividad de los aparatos. Lo que hay que valorar hoy, es la actividad de los aparatos ante la pasividad de las personas. Y tendríamos que preguntarnos si la nueva ética por venir, ya no ha de valorar los actos humanos, sino la inactividad de los individuos. ¿lo que hemos de ver es una ética digital? ¿que otro nombre se le podría dar? ¿de qué tipo de moral estaremos hablando, cuando ya no se sabe si los actos son humanos o mecánicos? si ya nadie decide lo que es bueno y lo que es malo; lo que está por recrearse éticamente es el "Todo está permitido". ¿Estaremos ante una muerte más de Dios? o ¿lo que ha muerto es la ética y lo ético? ¿Cómo pude haber identidad entre una ética que se recrea fríamente y los actos que  todavía podríamos catalogar como morales?

Es importante que indaguemos ¿quién está y cómo se están produciendo estos cambios? ¿cuántos factores intervienen? ¿hay una forma de valorar estos cambios? es decir; que no sea una valoración pragmática. ¿se descartarán todas las ciencias humanas por su incapacidad de dar una valoración humana, y por lo tanto, moral? En realidad, lo que a futuro hemos de valorar es el método con que se presenta una nueva teoría ética. El método científico siempre ha carecido de moral; se rige matemáticamente. Los números son datos fríos que, probablemente seguirán queriendo medir lo ético y las morales que se conglomeren en el mundo. En el mundo global la ética nueva será algo así como lo que dice un dicho: los fines justifican los medios. La ética nueva, conceptualmente será buena para ciertos fines; no comunes, sino impuestos para generar e inventar la nueva moralidad.

La ética recreada es una tendencia a tener como valores la lucha, la revolución, la competencia, la superación, el progreso, lo utilitario, lo comercial; y todo aquello que se manifieste como bien individualista. La nueva ética ya no consistirá en buscar el bien común a base de las relaciones entre personas; sino en querer vencer o superar a los otros, en busca de bienes despersonalizados. Diríamos: será una ética cuya filosofía es: "Nadie sabe para quién trabaja". Todo se ha convertido en una "pirinola" que no tiene la leyenda "todos ganan" sino "todos pierden".