LA VIDA ES SUEÑO
El hombre es ilógico como lo sueños, nada más que estos se diferencian en sus signos. El secreto es encontrar la correspondencia correcta entre ellos. El hombre duerme el sueño profundo y cuando despierta redescubre el paraíso que es su costilla convertida en mujer. En la naturaleza como en los sueños están los símbolos que han de ser descifrados por la inspiración de los salmos. No hay palabras ni lenguaje ni es oída su voz; por toda la tierra salió su voz y hasta el extremo del mundo sus palabras. Es en los sueños como en la naturaleza del bosque y de la selva donde, un día emite palabra a otro día y una noche a otra noche declara sabiduría. El poner nombre a las cosas y a los animales fue la causa de aquel sueño tan profundo. Al pasar los símbolos en palabras provocó tal éxtasis; el sueño que se confunde con la realidad. En verdad la vida es sueño, aunque como dijo el poeta: soy un Adán que sueña con el paraíso pero que cuando despierto las costillas están intactas. El sueño no puede ser un sólo sueño, así como la vida no puede ser un simple sueño, sino que la vida es sueño que corresponde con la realidad del patriarca que exclama: Dios está en este lugar y yo no lo sabía; dejando una señal; la roca ungida, que es el símbolo de tan tremenda experiencia en ese lugar, y que aplica para todos, en todos los lugares y para todas las circunstancias.
El problema de la apostasía es que hay quienes cuentan sueños mentirosos. ¿Cómo saber que un sueño es de Dios? preguntó un niño. Cuando un sueño corresponde análogamente a la vida de una persona, en esta ocurren cambios internos profundos, como los ocurrido con la costilla de Adán. Hay quienes duermen con un sueño falso tan profundo, que cuando despiertan se dan cuenta que alguien estuvo apunto de quitarles la vida, porque su escudero se quedó igualmente dormido con un sueño falso y profundo que no le permitió cumplir con su deber. Hay otros que definitivamente se quedan profundamente dormidos por el efecto de una taza de leche, quedando a merced de una mujer que los atraviese con una lanza en la cien, o una mujer que los duerma profundamente en sus rodillas, para después llamar a uno de los enemigos que les corte las guedejas de su cabeza, y profanar el voto de nazareo. Hay quienes tienen sueños para ser ejecutados y otros para ser restablecidos en sus puestos. Hay quienes sueñan porque se les revela el propósito escondido en la historia. Nada es mera casualidad. Se tiene un libre albedrío, pero son los sueños los que predestinan lo que ha de ocurrir. Los sueños no esconden cosas, sino las muestran. Quienes ignoran o menosprecian los sueños sufren las consecuencias con malestares del alma. Quienes se ajustan a la providencia atendiendo que hay un propósito revelado en los sueños, su despertar será para constatar que sus sueños se cumplieron, y seguirán soñando. hay quienes sueñan dormidos, pero hay quienes sueñan despiertos. Hace mucho tiempo que dejé de soñar; y extraño esos sueños raros de mi infancia. Ahora sueño despierto, y lo que escribo ahora es la interpretación de mis sueños.
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