viernes, 27 de diciembre de 2019

EL MIEDO


EL MIEDO


Todos sabemos lo que es el miedo y no hace falta dar alguna definición, porque todos lo hemos sentido muchas veces por diferentes circunstancias. No intento ahora describir algún tipo de miedo en especial, sino verter una idea que abarca en general todos los miedos posibles; para después, concluir el comentario, con un tipo de miedo que me parece no nace de las personas, ni de las circunstancias naturales, sino de la imposición externa de quienes tienen el poder. 

La seguridad es algo que se ofrece a la gente con el fin de librarle de las preocupaciones o de los miedos. Hay infinidad de formas en que se vende algún tipo de seguridad; y es así como la gente demuestra una valentía aparente que oculta sus miedos. Hasta el mesías en un momento dado se sintió angustiado en gran manera; además dijo: en el mundo tendréis aflicción. Es imposible negar los miedos, pero miedo ¿a qué? ¿qué es? ¿cómo enfrentarlo? Yo creo que hay muchas respuestas al respecto que pueden matizar de manera interesante la respuesta. Ahora me centro en una que me parece interesante. El temor que se impone para controlar a las masas no es un temor natural, sino es uno más que se añade a la lista de todos los temores habidos y por haber.

A la gente le gusta ver películas de terror y practicar juegos donde se segregue adrenalina; le gusta tener miedos, y superarlos. Las masa están acostumbrados a los juegos del hambre. Todo parece un juego donde se corre el riesgo, y entre más miedo, más emoción; y esto es lo que a la gente le gusta. Mejor dicho, es a lo que la gente está acostumbrada; a los temores. Sabe lo que ha de acontecerle a alguien en cualquier momento, y consciente lo acepta, se vuelve cómplice de la violencia que tanto atemoriza al mundo. Hay quienes gozan ver sufrir de miedo a otros; y también les gusta sufrir los miedos propios.

Los niños ya no le tienen miedo al "coco", ni a los dinosaurios, ni a los monstruos. Les fascina los demonios, y juegan y se disfrazan de ellos. Los jóvenes piensan que el peligro es un juego donde es normal perder la vida; no miden el peligro o tienen la adrenalina suficiente para retar al peligro, como si ignorarán que son mortales, igual como los actores que salen en las películas, con la diferencia que éstos últimos sólo actúan y simulan los accidentes y las muertes, por eso sus temores son dominados; pero en la vida real son los adolescentes los que se valentonan ante el peligro, pero se les arruga el alma cuando están moribundos. La gente sabe de los peligros y siente miedo, pero el miedo más grande que tienen es hablar de lo que está sucediendo. Es así como el terror es el arma de quienes controlan; si quieren para matar o, si quieren sólo para controlar.

jueves, 26 de diciembre de 2019

EL PRINCIPIO DEL FIN


EL PRINCIPIO DEL FIN


Recuerdo una frase que decía: el tiempo en que se logre un totalitarismo en el mundo, puede coincidir coincidir con la destrucción del mismo.

Se ha comenzado por destruir la esencia del hombre; el progreso es un mito carente de fe. El principio ha comenzado; tal como lo predicen los evangelios, hay tantos males que han venido sobre la humanidad desde hace siglos que es imposible soslayarlos si queremos entender la realidad. Hay tanto dolor en el mundo, que con la psicologización de masas es como se ha controlado, para que los gritos de angustia y de desesperación de las personas se tornen en gritos de emoción provocados por la adrenalina. La destrucción ha comenzado; pero el juego del sistema no se termina hasta que todos están muertos. Tanto dolor en realidad es imposible soportar consientes; y difícil dar una explicación, y mucho más complicado querer retornar a un pasado que se ha olvidado por pensar en un futuro que no existe. No faltan los religiosos que anuncian que el final está muy pronto; cuando en realidad, apenas es el principio.

Estamos en la recta final, pero apenas es el principio. Nos está tocando vivir lo que otros anunciaron; y tal vez lo que unos quisieron ver y contemplar. La visión se aclara con el cumplimiento. El hombre no es omnipotente; sólo juega a serlo. En este juego el hombre sediento de poder se ha enfermado de un exceso de optimismo que ha elevado su orgullo, que bien lo representan los rascacielos que hoy sobrepasan las nubes. Pero el hombre no puede llegar a ser Dios. Intenta hacerlo creyéndose divino y olvidándose de la tierra de donde salió. Lo divino tiene presente siempre la tierra, porque allí le plació resplandecer con su gloria. El hombre quiere la gloria pero ha comenzado a destruir la tierra. Quiere un gobierno mundial donde ya no hay tierra que labrar. El orgullo de los hombres que quieren dominar por extenderse hacia los lugares que no han heredado, nos afirma que el principio ha comenzado, y que estamos por ver un final que ninguna mente lo ha editado.

Lo importante es estar preparados; sin pánicos, sin farsas, sin explotar el dolor ajeno. Simplemente enfrentando la realidad como es. El principio del fin ha llegado, y lo hemos de enfrentar valientemente. La comunidad es el refugio que nos va a permitir trascender de alguna manera. El aislamiento y la soledad son el principio del fin de los gobiernos mundiales, pero a la vez, será el fortalecimiento de fuerzas que el mundo desconoce. El comienzo de una unidad esta por mostrarse. No basándonos en logros y esfuerzos humanos (que sólo han sido técnicos y no humanos), podemos afirmar que el final no será catastrófico, como lo será para el sistema. Será un final digno de los hombres que no han perdido su humanidad.

martes, 24 de diciembre de 2019

EL INFANTILISMO DE LA NAVIDAD


EL INFANTILISMO DE LA NAVIDAD


Hoy es Navidad. Por decreto de las tradiciones hoy es un día de alegría; tal vez no por la esencia de lo que se celebra, sino porque todos consumen y se exceden. Como siempre el exceso y el consumo para satisfacer las necesidades inventadas, son el distintivo de las fiestas, y de la Navidad. Pero algo tiene la Navidad que tal vez la distinga de las demás fiestas o, quizás todas las fiestas sean igual. En Navidad todo es fantasía; el mundo se volca en un infantilismo. Los niños pierden su inocencia por creer en la mentira que las personas adultas promueven. Entre el infantilismo de los rituales religiosos, de los jueguetes de los niños, y los vicios de los adultos, queda en el olvido el personaje de quien se supone se festeja su nacimiento. Todos quedan sin saber a que vino al mundo Jesús, y hacen todo lo contrario. La navidad es una de las fiestas donde más violencia y alcohol corre. Éste no pudo ser el propósito de Dios; pero sí el propósito de la Navidad. La fiesta navideña es un festejo al infantilismo con luces por todos los lugares y por todos los medios. Ojalá y todos se hicieran como niños para recibir el reino de los cielos, tal como lo enseñó el niño Jesús que creció en gracia para con Dios, y para con los hombres, y enseñó la humildad con la cual el mundo se enriqueció.

Muchos festejan la Navidad y están en contra de la concepción; están a favor del aborto; son feministas; y tienen ideologías contrarias a las que dejó el Rey de los Judíos. Esto es paradójico, porque no se sabe lo que en realidad se está festejando. En Navidad el mundo llena la medida de un infantilismo que nada tiene de espiritual.

domingo, 22 de diciembre de 2019

FILOSOFÍA SIN PALABRAS


FILOSOFÍA SIN PALABRAS


Encontré por casualidad a una persona sorda y que no hablaba. La observé como se comunicaba a través de señas; sin ningún aprendizaje de señas especializado él puede darse a entender. Es sorprendente ver que la gente nos podemos comunicar sin pronunciar una sola palabra. Esto es muestra de la complejidad humana, y de la complejidad de la palabra misma. Si no hay palabra hablada, sí existe palabra en el pensamiento.

Este hombre aprende sin conceptualizar; es una excelente persona. No va a la iglesia como los demás miembros de su familia; porque no escucha ni entiende nada, pero tiene una espiritualidad que muchos de los que van a la iglesia ya la quisieran. No tiene vicios y es muy cumplido en su trabajo. Si pudiéramos interpretar sus pensamientos, tal vez nos sorprenderíamos al darnos cuenta, de que son otros los descapacitados.

Puede faltar uno o todos los sentidos, pero se sigue siendo hombre pensante. La humanidad ha quedado sorda, muda y ciega, si acaso palpa. Dios no está lejos de los necesitados; pero sí lo está de los que quieren morir con su incapacidad. Hay filosofías que en vez de abrir los ojos los saca; conocimientos que hacen enmudecer. Necesitamos pensar no sólo con la razón sino con el corazón; para que no nos valgamos de los modelos artificiales del pensamiento de la razón que con su conceptualización cierran los oídos, y no permiten escuchar. Es necesario cerrar nuestros sentidos a los formatos carentes de efectividad, para abrirlos en la interioridad del verdadero dialogo.

jueves, 12 de diciembre de 2019

EL ECO DE LOS INDIVIDUOS


EL ECO DE LOS INDIVIDUOS


El eco es un efecto que se produce en un espacio vacío, y a la vez, con los elementos que permiten devolver las ondas sonoras, para hacerlas chocar cierto número de veces, y producir así, el eco. 

Cuando nos encontramos por primera vez en un lugar que se puede producir eco, creo que la reacción es repetir alguna palabra, para admirar este efecto. Creo que es un efecto agradable y útil; pero cuando alguien busca encontrar a otros y sólo lo que escucha es ese eco, la sensación puede ser diferente. El silencio puede ser la señal de que una persona está totalmente sola; la cual, lo único que percibe es el sonido de su propia voz.

Ante esta revolución que ha hecho las nuevas tecnologías, que pretenden tener  a todos unidos y comunicados, sucede algo que nos dice lo contrario: Las enfermedades que se producen en los individuos, en porcentaje, son mas elevadas las enfermedades mentales; la depresión y la esquizofrenia son un ejemplo de este tipo de males; que si hacemos una analogía, son el resultado de individuos solitarios que tienen aparatos sofisticados, y aveces se ven rodeados de mucha gente, y están trabajando arduamente en algún proyecto, pero lo único que oyen es el eco que su individualidad produce. Los sonidos de las redes son el eco de gente que nunca recibirán, muchas de las veces, una respuesta de alguien.

IDEOLOGÍA SIN GÉNERO


IDEOLOGÍA SIN GÉNERO


Las palabras usadas irresponsablemente confunden; el mal uso del doble sentido o sin sentido hace que se pierdan los elementos esenciales de la comunicación, y degrada las prácticas de vida a simplismos culturales vacíos. Así es como la palabra "género" es mal manipulada con el fin de enseñar ideologías que lejos de definir un concepto claro de lo que es el sexo y el género; han dejado una masa de personas que no saben distinguir la naturaleza de su cuerpo. Sin costumbres, sin roles, y sin tradición, todo queda deformado en una igualdad de masa, en donde todos piensan que todos son iguales; cuando lo único que hay es la masa informe. Nadie se distingue, todos quieren ser masa. No importa lo que elijan ser; después de todo, todos son iguales. No importa la vestimenta, la educación, o credo religioso, Todo es genéricamente igual, y si alguien no está satisfecho, existen los similares; como en las medicinas de similares que compiten con las de patente. Lo que las diferencia es la etiqueta, pero el contenido es el mismo. Ser hombre o ser mujer para muchos es lo mismo, y, sí es lo mismo ¿por qué algunos quieren cambiar su sexo? Se ha llegado a una confusión no solamente de lo que es la sexualidad, sino de lo que es el género humano. La realidad alarma; se está dejando de ser, la hombría y lo femenino se desvanece al grado de perderse casi por completo. La ideología de género confunde para acabar con el género humano. El fin de la ideología de género es una ideología sin género.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA CUEVA ELÉCTRICA


LA CUEVA ELÉCTRICA


El mito de la caverna; legendaria ilustración de una posible condición humana, en la que los privilegiados son los que han podido salir de la caverna para contemplar la luz del día; luz que permite ver las cosas tal como son, dejando atrás las sombras y revelando la realidad que dentro de la caverna se ignora. La tarea que ha sido casi imposible es meterse a la caverna para explicar a los hombres que viven en ella, la realidad de las cosas. Quienes han sido iluminados por la luz del día, supuestamente intentan aclarar el pensamiento de los están en el oscurantismo de ese lugar frío y sombrío. Esta labor educativa ha fracasado porque, tal vez, la intención de quienes ostentan el poder, es educar para que la gente siga entre sombras. La historia nos habla de la época de las luces; del oscurantismo, pero cómo entender ¿que es estar viviendo a la luz del día o estar en tinieblas?; ¿Se estudia y se educa para hallar la luz o para entrar al lugar obscuro? Ya no se sabe si tanto conocimiento aclara el presente o entenebrece el futuro. ¿Tenemos que salir de la caverna o encontrar una cueva que nos libre de las luces de intelectualismo que nos hace confundir las mismas sombras?

Recuerdo a una persona que decidió dejar la escuela a temprana edad, porque se dio cuenta de que el sistema no le convencía. Se dedicó a estudiar por su cuenta y llegó a ser un escritor. A mí me hubiera gustado tener una experiencia como él; ver entendido desde joven que la mayor necesidad que tenemos como seres humanos es aprender, y que la escuela lo que hace muchas de las veces, es alejarnos del conocimiento. Como escritor, tal hombre que se había forjado fuera de la escuela, encontró una realidad que era diferente a lo que se vivía bajo las sombras de las instituciones. Esto le causó graves problemas y hasta la cárcel fue a dar; pero desde allí siguió escribiendo, y una de sus obras trata precisamente de las vivencias de la cárcel. Este libro vino a dar a conocer lo que se vive en la oscuridad de la prisión. Algunos presos se vieron beneficiados por la presencia de este escritor que venía de afuera; y que sobre todo, estaba educado, a su manera, pero educado. Vino a ser la luz que resplandeció a los que estaban en tinieblas. La gente necesita de estas personas educadas libremente, para que nunca caigan en las garras de la cárcel o de la escuela. Hubo quién se apegó a este escritor singular, y posteriormente, cuando salieron de la cárcel, encontraron una cueva donde podía seguir escribiendo y viviendo. La paradoja es que los hombres llegan a darse cuenta de que no necesitan salir de la caverna, sino que la luz llegue a ellos. Cuando hay luz, se puede vivir en una simple cueva.

Yo no me siento en una caverna sino más bien en una cueva, en la que el problema ahora es, que se han filtrado luces artificiales. Hay abundantes discursos de las diferentes disciplinas y diversos filósofos que tratan de disipar las sombras para poner todo en claro, pero todo es tan deslumbrante que es imposible digerir toda esa luz que se escribe en papel, y ahora de manera digital. Me siento como en una cueva eléctrica, donde lo tenebroso no es la oscuridad y las sombras sino el exceso de luces que producen representaciones  más confusas que las sombras. Lo importante es que no es necesario salir de la cueva eléctrica, dentro de ella hay un lugar, donde las luces artificiales no pueden llegar y distorsionar la realidad. Es este lugar donde las sombras corresponden exactamente a los objetos reales; donde la profecía se cumple para no dejarnos como cavernicolas, sino a la luz que guía el pensamiento.

viernes, 6 de diciembre de 2019

LAS RAZONES DEL CORAZÓN


LAS RAZONES DEL CORAZÓN


Los sentimientos son irracionales y no hay forma de hacer un juicio sobre ellos; su valoración es interna. Cada quien siente y entiende, que el sentimiento es un valor incuestionable en sí mimo. Las acciones que son motivadas por los sentimientos se autojustifican así mismas sin buscar la aceptación moral o ética  institucional. La emociones son la causa de la anarquía, y no del desorden; al contrario, son las emociones las que  tienen la virtud de crear, con el auténtico orden de lo que esto implica, sin estar sujetas a ningún gobierno impuesto. La falta de sentimiento es la carencia de la vida misma causada por el excesos de la razón que no tiene los argumentos más importantes, que son los que emanan de los sentimientos; y que aunque irracionales, son vitales.

Es necesario desprogramarse  de lo coordinado artificialmente, para dar paso a acciones de verdadero heroísmo, verdadero arte, y verdadera ciencia; que  sean producto del sentimiento. Hombres en general que estén dispuestos a vivir haciendo cosas hechas con el razonamiento del corazón.

A pesar del derrumbe de los fundamentalismos, los hombres no pueden existir sin un elemento que les de cohesión y sentido de la vida. A pesar de que la religión en su forma tradicional esté desapareciendo; en realidad sólo es la estructura externa la que se derrumba, para dar paso a una masa de gentes que se conglomera en los espacios posibles para la creación de una religión global de la nueva era. Todo esto nos hace pensar que el sistema racional no sabe que hacer con lo emocional de las personas. Se ha menospreciado a las razonamientos del corazón por su imperfección; es decir, por la falta de una demostración pragmática; sin embargo, es necesario una ciencia posmoderna que se ha de fundamentar en lo religioso. Si en el pasado estuvimos regidos por un pensamiento positivista, al día de hoy, los saberes en movimiento tienen razonamientos basados en el sentimiento más que en la razón, lo que produce la sensación de incertidumbre y de esperanza a la vez.

El sentimiento librado del sentimentalismo religioso será la muestra de anarquía con razones justas. 

CASA ABIERTA AL TIEMPO


CASA ABIERTA AL TIEMPO

Definir lo que es el tiempo ya sea en conceptos físicos o metafísicos no nos ha dejado satisfechos; es decir, seguimos filosofando sobre lo que es el tiempo. Hay cosas que se han dicho acerca del tiempo que son muy interesantes; matices diversos de lo que percibimos y entendemos de nuestra temporalidad propia. Pero de dónde surge ese interés por concretizar lo que es el tiempo; me parece que es una necesidad de comprendernos a nosotros mismos. Definir el tiempo como una cosa aislada es imposible; el tiempo como abstracción de las relaciones personales y objetivas no tienen sentido. Es necesario comprender las relaciones personales en función del tiempo para entender el tiempo mismo; porque lo que vale es el encuentro personal, que se define a su vez, como el tiempo que dura el encuentro. El tiempo no es la medición de movimientos objetivos, sino la contemplación de lo que se transmite en el dialogo con el otro. Los objetos nos hacen ver los lapsos de tiempo en función del movimiento o desplazamiento; pero esto es una conceptualización mecánica del tiempo. El ser humano es una casa al tiempo, que en su hospitalidad alberga no sólo a las personas, sino al tiempo mismo.

Pasado, presente y futuro; tres palabras que nos hablan de la complejidad del tiempo. ¿Hay tres tiempos o hay uno sólo? La cuestión podemos llevarla a preguntarnos sobre la temporalidad de estos tiempos ¿Cuánto dura el pasado? ¿El pasado va aumentando a medida que vamos viviendo y haciendo historia?; ¿El presente es medible? En un abrir y cerrar de ojos todo que da en el pasado; ¿Qué sentido tiene hablar del futuro; de un tiempo que no existe?; Cuando lleguemos al futuro ¿Quedaremos en el presente o retornaremos al pasado? Estas y muchas más preguntas que podemos hacer manifiestan una complejidad que sólo puede ser dilucidada a medida que comprendamos el toque tangencial con lo eterno, que nos da la esperanza de trascender en el tiempo y más allá de él. 

La generación de los millennials  se caracteriza por la pérdida de la esperanza de un futuro mejor; y con esto, deja de pensar en el tiempo como futuro, para hundirse en la nostalgia de un tiempo pasado. Un pasado que ignora pero que anhela, no como lo que fue, sino como lo imagina. Ya no trata de inventar algo futurista, sino de volver al pasado de forma inventativa.

Seguimos siendo una casa abierta al tiempo; nos movemos en una temporalidad sin comprenderla en su totalidad. La nostalgia es un sentimiento que indica que nos seguimos moviendo en el pasado, no en el sentido histórico y anacronista; sino en el sentido más amplio de la temporalidad. Anhelamos lo eterno, y ésto no ha quedado en el pasado; sino en la separación con los otros. Necesitamos el dialogo con con el otro; con el Ser, no para definir el tiempo, sino para resolver el problema que ahora nos plantea.

martes, 3 de diciembre de 2019

LOS ÍDOLOS EN LA LITERATURA


LOS ÍDOLOS EN LA LITERATURA


Me pregunto si la literatura es idolatría; si ella me acerca a Dios o me aleja de él. ¿Es la literatura un nuevo camino para concebir lo divino? son tantas preguntas que me asaltan de repente en mi conciencia que, lejos de confundirme me hacen profundizar. Creo que la literatura no es el camino, sino algo que he encontrado en el camino. En ella hay señales que apuntan hacia diversos lugares; por esto pienso, que la literatura no es el camino sino señalamientos humanos que tratan de influenciar para imponer alguna senda como si fuera la única y verdadera. Ya estoy en el camino verdadero que es la vida misma; quién transita por ella no hay manera de que se pierda. La vida no se explica a través de la literatura, sino más bien, es a través de vivir como se puede hacer literatura. Lamentablemente hay quienes han escrito sin tener ninguna vivencia; su visión  es intelectual, pero nunca han tenido una experiencia con la vida misma que les haga escribir con auténtica pasión. Se escribe para tener fama, para quedar bien con el sistema que los galardona como heraldos, cuando en realidad lo único, es que son inventores de novelas. Con facilidad se habla de un "boom latino americano" y todos admiramos esas obras, y claro que hay cosas interesantes desde la visión que producen los conceptos; pero se han quedado afuera los héroes; los que realmente tuvieron la experiencia de la lucha; que vivieron con responsabilidad a pesar de sufrir todos los peligros. Los héroes son los que dejaron de escribir literatura, cuando comenzaron a escribir con su propia vida la historia. No pienso quedarme con los ídolos de la literatura, sino con aquellos que transitan por el camino de la verdad, y que han dejado por el camino una literatura, a veces poca pero basta, con la que nos confirman los pasos que hemos de dar más adelante.