lunes, 22 de marzo de 2021

SER Y TIEMPO

 PROLOGO

Este es el último escrito en este blog, no porque ya no tenga ganas de escribir; todo lo contrario, cada vez vienen a mi mente más cosas que deseo expresar . Lo seguiré haciendo pero de otra forma. Cierro el siclo de este blog con el tema que elegí, "Ser y Tiempo", que considero un asunto trascendental.


Ser y Tiempo

No es un mero ensayo al hablar de este tema; es más bien, un ejercicio en el que se hace la invitación a pensar. Martín Heidegger transgredió la forma de pensar filosófica y científica, al pensar que no era suficiente basarnos en las definiciones de los conceptos para filosofar o interpretar. Dudó de las interpretaciones que se hacen de manera conceptual y que no inquietan al alma, porque la dejan pasiva al estar dado todo por los conceptos. Heidegger propone no pensar en significados, sino en el pensamiento mismo de quienes escribieron en el pasado; realmente qué pensaban. Yo mismo no pretendo dar una interpretación de la filosofía de "ser y tiempo" de Heidegger, sino pienso el pensamiento de Heidegger. El resultado lo más probable es que no coincida con la crítica que se le ha hecho a la obra de Martín Heidegger. Pero ni siquiera los que han hablado de la obra de Heidegger con erudición coinciden. El filósofo dejó una propuesta que para algunos es un juego de palabras abusivo sin profundidad; pero para otros, hay un nuevo paradigma que aprehender. Y esto es lo que intento ahora; hacer un juego de pensamientos del que resulte algo que inquiete hacia un pensar libre de prejuicios.

Martín Heidegger hizo una interpretación de un escrito antiguo de Anaximandro, no para dejarnos un nuevo concepto, sino un nuevo camino para seguir explorando el pensar de quienes han pensado con gran profundidad.

Aquello de donde las cosas tienen su nacimiento, a ello

tienen que ir a parar, según la necesidad; pues, ellas 

 tienen que pagar reparación y ser justificadas por su 

injusticia, con forme al orden del tiempo.

Pensar es crear y forma original de lo bello; poesía y canto del alma que piensa. Pensar es el dictado de nuestra conciencia; es el alef que posiciona al alma para que esta proceda a hacer poesía. Se piensa, pero es vital hacerlo poéticamente antes de traducir o copiar. traducir sin pensar es como escribir sin hacer poesía. La prosa que se inventa tiene una belleza artificial que adormece al alma; la poesía como método de interpretación la despierta. El despertar nos da conciencia del pensamiento original que habita en la eternidad y que se ha de manifestar en el tiempo a través del ser. La interpretación del pensamiento se hace desde el génesis del mismo pensamiento que dio origen a todas las cosas. Nada tiene explicación sin el sentido que se les ha dado poéticamente desde donde emanaron. Ya todo está interpretado en el propósito dado de expiación, y que en el pensamiento se diversifica, por el deseo de  querer abarcar la totalidad. Por lo tanto, el pensar no es lo que nos viene en conceptos ya dados, no es lo que nos llega por las interpretaciones de otros. Esto tiene un valor académico, pero propiamente no se llega a la comprensión profunda del pensamiento de la escritura que nos llega en signos tan distantes en tiempo. La interpretación y la traducción deben ser pensadas; y repensadas por el lector. Tenemos que ir a nuestro pensamiento antes que al escrito y a los conceptos elaborados. Esta forma de interpretar libra al alma de las perturbaciones conceptuales, que llevan a otros males de interpretaciones torcidas. El pensar es una experiencia que protege de la soledad. Equivocadamente hay quienes se aíslan para poder escribir, cuando es la experiencia con el otro la que nos hace intimar en lo secreto y pensar en la experiencia. En la soledad solo se elaboran opiniones pero en la experiencia se expresan los pensamientos más profundos que rompen con los dogmas. La realidad no busca estar acorde a lo que dicen los libros, sino al lenguaje del pensamiento de quién escribe; no en un idioma determinado, puede ser una idioma clásico o un dialecto casi olvidado; lo importante es que en el pensar del pensamiento encontramos el verdadero contexto para comprender el ser  a través del tiempo. Sin el pensamiento profundo del pensar del otro, todo acaba en charlatanería. Es necesario contextualizar con el ser; es tener primero una experiencia antes que cualquier concepto.

El ser y tiempo se entiende en la experiencia presencial con el Ser; todo lo dicho sin estar presente y presenciando al poeta, es un juego de palabras que anula el pensar. El pensamiento presencial nos lleva al génesis de donde devienen todas las cosas y hacía donde han de volver. Ese devenir y porvenir  coinciden, son el alfa y el omega, el ser que no es un presente simple, sino una presencia eterna. Ese devenir y porvenir que se revela en la presencia del Ser, es un tiempo, no cronológico ni mecánico, que no corresponde a movimiento alguno de ningún objeto; sino que corresponde a la presencia del Ser. Toda revelación del pensamiento es un cumplimiento presenciado de todo aquello que ha alcanzado justificación, y por lo tanto reconciliación. Pasado y presente se reconcilian en el pensamiento revelador. Pensar es presenciar en el tiempo donde se cumple la gran reconciliación.



jueves, 18 de marzo de 2021

LA INMORTALIDAD

 Miguel de Unamuno mostró en carne viva el doloroso debate entre la fe y la razón, y puso en su lugar a la religión y a la filosofía, como si fueran médicos nulos, que en vez de dar una solución, han intensificado más el dolor. Libre de la sistematización, el pensamiento tiene poder para aclarar el mismo pensamiento, quitando las tinieblas que impiden el pensar bien, sin dialécticas que no satisfacen al alma que fue hecha para la inmortalidad. Unamuno razonó en la inmortalidad,no sólo para el que es famoso, sino para todos los hombres, porque todos la desean. 

Incapaces de encontrar el secreto que los haga permanecer vivos, la mayoría de las culturas se ha conformado en hacer trascender a los muertos, muertos; como si el simple recuerdo humano les diera vida; como si los muertos tuvieran conciencia de que viven en el corazón de quienes los veneran. Y esto es acorde a la razón, porque la razón no es vida sino muerte. Se puede hacer inmortal a un famoso que ha muerto a través de los homenajes. La mayoría de los famosos buscan trascender y ser inmortales con su muerte. Aveces cuando continúan vivos su fama disminuye. Les conviene que mueran en  la cúspide de la fama, para que los vivos se enriquezcan con los honores que hagan a los muertos famosos, y los inmortalicen.

El famoso aceptó la inmortalidad con la condición, de que esta inmortalidad no se la dieran cuando muriera. Si hay inmortalidad ésta debe ser un estado corporal viviente.

El libro de Job describe la inmortalidad que es en contra de la razón: Yo sé que mi redentor vive, y aún después de desecha mi carne, yo he de ver a mi redentor". La inmortalidad es algo que la misma razón no puede comprender, pero el alma la puede vivir.

miércoles, 17 de marzo de 2021

EL NUEVO MITO DE LA CAVERNA

 Un escritor mestizo dejó un legado de información sobre el  asombroso acontecimiento; el encuentro de dos mundos o culturas, protagonizado entre españoles y mexicanos. Muchas de estas cosas no se han podido interpretar de un modo científico; no hay manera ni vía por dónde entender semejantes narraciones, que mal entendidas, resultaría una idea falsa del pensamiento de esas culturas ancestrales. Es  fantástico lo que se aprecia entre la coyuntura que une el mito y la escritura. La escritura del poeta  no cristaliza el mito para rebajarlo a una historia, sino lo refleja en las palabras castellanas; sí pero, que salen de un corazón que tiene la luz para recordar que todo empezó en cierto lugar, donde hay  cuevas, de donde salieron todos para poblar la tierra. 

A diferencia del mito de la caverna de Platón, aquí de lo que se trata es de volver a la caverna, o al menos recordar la sabiduría trascendental con la que decidieron salir de allí. La luz no está fuera de la caverna sino dentro de ella. La ilustración ignoró que la caverna no está llena de sombras; que la luz ha determinado vivir en la oscuridad. 

Y es aquí donde nace el nuevo mito de la caverna; es necesario llegar a este lugar, aunque falte largo camino por recorrer. Quien decide huir antes que morir, siempre encontrará a alguien que le despierte para animarle a continuar, hasta llegar a la montaña, y meterse entre la peña para oír el silbo tranquilo, que recuerda lo pactado. Es la caverna la que puede salvar al hombre del salvajismo de las conquistas idolátricas y barbaras. 

No se puede volver a la época de las cavernas, y se está en condiciones peores. Las cárceles son la caverna inventada para oscurecer el grandioso pasado. 

Al entrar a la caverna sorprende que no es necesario entrar con alguna lámpara, sino con los ojos cerrados para no quedar ciegos. Pero quedar ciego por la verdad, es lo que a muchos los ha hecho andar por fe y no por la vista. La fe es luz en lugar oscuro, hasta que el lucero de la mañana resplandezca, y permita la salida hacia una tierra limpia con la que Dios pacte con nosotros.

martes, 16 de marzo de 2021

EL VIAJERO

 La tentación de conocer, qué hay más allá del horizonte, es la razón por la que muchos tendieron a la aventura. El viaje para conocer nuevos lugares ha sido arriesgado y costoso en algunos casos; en otros ha sido la necesidad, o el espíritu de conquista la que los llevó a la hazaña. Dudo de los viajes individuales. Las caravanas son indispensables para los viajeros; el viaje es una vida comunitaria en movimiento. Todos lo pueblos antiguos han dejado información de su llegada a ciertos lugares, en donde fundaron posteriormente las grandes ciudades. Los viajes de la antigüedad y los asentamientos de los viajeros, vinieron a dar una visión sobre los futuros viajes. Una vez cristalizada la vida sedentaria del viajero y con la ayuda de los grandes inventos y la tecnología, le ha dado al viajero moderno por explorar lugares que ya no corresponden a la naturaleza. La llegada del hombre a la luna es un paso tan agigantado, que nos hace pensar que fue necesario sólo un paso, para llegar a tan lejano lugar. El espíritu de conquista hace que los esfuerzos sean más grandes, para llegar inclusive a otros planetas; aunque tal avance no implique ningún progreso para el viajero.

El errante y el peregrino son viajeros y compañeros con destinos diferentes. El errante sabe que viaja sin dirección alguna; la pérdida de sentido le hace viajar fastidiosamente hasta que mejor decide parar en el lugar más agradable a sus sentidos perdidos, dejando de pensar en la tierra prometida, construye la suya propia. Nunca está a gusto; se planta en el lugar de lujo que construyó, pero le parece insoportable, y decide viajar por todo el mundo, no para conocer otro lugar, sino para jactarse de recorrer todos los lugares idénticos al lugar artificial de donde salió. El errante viaja por lo tóxico de los espacios artificiales, nada le satisface como para quedar en alguno de ellos definitivamente. Entre más turistee se ve el avance  paupérrimo del errante viajero. El peregrino progresa en la aventura que se va tejiendo en cada camino que  transita, hasta en aquellos en los que se equivoca y sufre las consecuencias. El viajero peregrino no tiene en mente regresar al lugar de donde salió, y tampoco quiere quedar anclado en ninguna comunidad carnavelesca. El viajero siempre se siente extranjero en cualquier lugar a donde llega, y tiene siempre en mente continuar su camino. Es la muerte la que anuncia a cada rato, que en esta vida todos son viajeros, errantes o peregrinos, pero al fin y al cabo, viajeros.

viernes, 12 de marzo de 2021

LO INNOMBRABLE

 El problema de quienes  intentan describir la realidad, es que se esfuerzan por conceptualizar cosas, que por su naturaleza espiritual, sobrepasan a la capacidad humana de poder definirías. No está mal definir algo, siempre y cuando se entienda que tal definición es una acotación de algo que no estamos mencionando en su totalidad. Toda definición es un reduccionismo del amor, Dios, belleza, poder, palabra, hombre, mujer, niño, naturaleza, armonía, ciencia, virtud; y en sí, todo lo que se diga o se escriba, son sólo palabras a las que hay que quitarles el velo que esconde su magnificencia, y así hallar lo que es innombrable.

Lo innombrable queda sin palabras y con una grafía que nadie se atreve a pronunciar. La evocación de lo innombrable surge en el interior del alma; sin poderse nombrar, pero si hablar y escribir de manera repetitiva e ininterrumpidamente, sin agotar el movimiento revelador inagotable y eterno.

LA PALABRA COMO ACERCAMIENTO A LO ESPIRITUAL

 Los falsos profetas eran amonestados por los delegados de Dios a vista del pueblo, para quienes también era la amonestación. El pueblo se descarriaba por falta de profecía, escuchando mentiras cargadas de verdad demagógica o demoníaca. Y hasta el día de hoy, los sofistas endulzan el oído para llevar el curso de la masa alborotada, hacía derroteros imaginarios. Cada uno de los falsos discursos son flechas de satanás que matan la espiritualidad de las personas. La pérdida de autoridad se debe a la ausencia de la palabra  acorde con la verdad no inventada o imaginada. La verdad se revela a través del libro sagrado, que no es un mero paradigma en el que se ajusten reglas. La única regla es la libertad que se produce por la misma palabra que revela la verdad. La verdad se revela por dialogo entre personas, y da por terminado la dialéctica del monólogo mental. La palabra nos  acerca a lo espiritual para potenciar el vivir de quién la medita. Lo espiritual no se vive en el cielo sino en la tierra; no se necesita estar en el cielo para hablar con un lenguaje angelical y humano. La palabra es la que une el cielo y la tierra. La palabra une lo que ha estado separado por la abstracción del pensamiento sistémico, y da vitalidad en donde sólo había una mecánica de categorías. La palabra tiene un mover creador que impide inventar. Quienes inventan es porque no les ha amanecido, y se siguen moviendo en la dialéctica engañando y siendo engañados. La palabra nos acerca a lo espiritual y nos libra de mentir.

jueves, 11 de marzo de 2021

LA NECEDAD COMO ENFERMEDAD MENTAL

 Escuchaba que la ignorancia puede provocar enfermedades mentales, y me pregunto ¿con qué intención se puede afirmar semejante cosa? conocemos infinidad de personas analfabetas que nunca fueron a la escuela, y que no nacieron enfermas y no hubo necesidad de librarlas de la locura. Quién afirme, que quién no esté con escuela educado es un enfermo mental, me parece que es un necio.

La necedad es la enfermedad mental más peligrosa, porque no se trata de ser tonto o ignorante, sino algo peor; es mucho saber, con la capacidad de juzgarlo todo y calificar de estúpido todo lo que no cuadre con su mente científica. El hombre no surgió ignorante, ni fue el resultado de una evolución lo que lo hizo cuerdo. Ha sido la educación racional, crítica, sistemática y materialista, la que ha provocado la enfermedad mental en algunos, la que yo llamo: necedad. Dice el necio en su corazón no hay Dios, porque sus pensamientos se han torcido, y equivoca al querer ver al mundo con el esquema inventado de la racionalidad. El necio ve la realidad como nunca la vio al nacer; es decir, la olvida y se inventa otra.