miércoles, 3 de marzo de 2021

POSMODERNIDAD

 No se puede definir lo que aún no tiene nombre, y que se identifica como algo que ha ocurrido "después" de la modernidad, cuando tal vez, estamos viendo las consecuencias últimas de un progreso que resultó ser un retroceso. Toda vía no rebasamos la modernidad, pero filosóficamente la posmodernidad es algo que se le opone. Los demás movimientos que se consideran posmodernos; como por ejemplo el arte, sigue siendo arte moderno agotado, que ha perdido su capacidad de creación, y lo que propone es la confusión de los sentidos que, acostumbrados al orden racional, ahora tiende a la locura, no irracional, sino hueca de razón.

La posmodernidad es la bandera con la que se presenta el exceso de la razón, con el fin de justificar una salida, y meternos en otra dimensión del pensamiento donde ya no hay una lógica, sino una contradicción lógica, La posmodernidad dialécticamente, es una oposición que se sintetiza con su oponente la modernidad; y por lo tanto, no la anula sino, la hace trascender: La posmodernidad es una forma de trascender de la modernidad. Los debates en pro y en contra de la modernidad, son el juego con el que el retroceso modernista avanza, para seguirse imponiéndose. Descalifica a todo lo que se opone, confunde con su lenguaje cantinflesco, no por vulgar, sino porque no hay una opción clara, sino una multitud de voces (característica de posmodernidad) que endulzan el oído, y seducen a muchos; los embriagan; porque lo atractivo de la posmodernidad es el éxtasis del que no se vuelve a la realidad. La posmodernidad pretende ser una crítica, con el peligro de no mirarse en el espejo. Como escritores, muchos lo hacen bien; hablan de los problemas describiéndolos con acertado diagnóstico. El problema es que la posmodernidad no la hacen escritores, sino una sistema acomodado de escritores, que se prestan al simulacro de la posmodernidad. Por eso, hay quienes lo piensan dos veces para escribir y publicar, y otros mejor no lo hacen. Y hay quienes lo hacen en secreto, sin importarles a quién les pueda interesar, la narración del final de un movimiento (la modernidad) que carece de sentido, y que tiene la necesidad de dar un salto, que esconda su fracaso. En un abrir y cerrar de ojos se pasa de la modernidad a la posmodernidad, sin discernir lo que aconteció realmente en ese arrebatamiento.

No hay comentarios: