HÉROES Y MITOS
En la actualidad los niños de México saben más de super héroes que de la historia de sus país.
Se han descontinuado los mitos, y se ignora a aquellas personas de carne y hueso, que hicieron algo heroico.
Es necesario en primer lugar preguntarnos ¿Qué es un mito? sin pretender dar una definición meramente académica, es preferible dar una característica. El mito es una cosmovisión de una comunidad que se va transmitiendo de una generación a otra. Cuando un personaje hace una hazaña que marca para siempre la conciencia colectiva; esa persona se convierte en un mito.
El héroe es una persona que no sólo alcanzó la fama, sino que pudo trascender más allá de la fama. Sin reconocimientos oficiales, y sin homenajes necesariamente; e inclusive hasta criticado, e ignorado por la historia oficial; el hombre que no busca el reconocimiento, sino que reconoce a su comunidad para vivir y servirle; éste es un verdadero héroe.
Los verdaderos héroes han sido maltratados y olvidados por la historia, y a cambio de ellos, han inventado hazañas históricas para crear nacionalismos, ideologías, y personajes que nunca existieron.
Si estamos todavía en este mundo no es gracias a los esfuerzos de la humanidad; en realidad son unos cuantos los que intervienen, y no es para dar salvación sino para destrucción del mundo. Si estamos aquí todavía es gracias a los héroes (que también son pocos), gracias a aquellos que no son parte de la historia narrada oficialmente, pero que vivieron entre nosotros de manera ejemplar; que se sacrificaron y no buscaron lo suyo, sino a los suyos.
Si se buscan aún se pueden encontrar los mitos y leyendas que han sido la realidad de la vida.
Son los mitos de los héroes los que nos inspiran nuevamente para tener esperanza. No todo está corrompido. Existen hombres y mujeres de diferentes clases que no son ningunos "mesías" pero han dejado un ejemplo que no se ha de escribir en un libro, ni se ha de elaborar una historia, pero que se ha de imitar por otros que quizá con el ejemplo que han adquirido, se conviertan también ellos en un mito.
Lo importante es vivir honrando la vida, cueste lo que cueste. No vale la pena alcanzar la fama. Esta es el trofeo de lo artificial.
Hay gente que mereció el premio y no se lo dieron. Seguro se preguntarán ¿por qué?
Cuando se tienen méritos legítimos reconocidos por la comunidad y ni aún así se logra obtener el premio, no es correcto reclamarlo, ni preguntar por qué razón no se obtuvo. Si se tiene el reconocimiento de la comunidad, ya no importa si se gana el premio o no. Lo cierto es que el verdadero héroe a veces está condenado a pasar a la historia, no como un hombre famoso y reconocido, sino como un mito.
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