EL MONÓLOGO
Alguién dijo a su compañero, ¿qué dices? a lo que su compañero contestó: nada; estoy pensando en voz alta. Ahora mismo me ocurre a mi; estoy pensando; y en momentos expreso palabras en voz alta. Estoy solo. No hay alguién que me pueda preguntar, ¿qué dices?. Pero yo me pregunto si esto que hago, ¿es un monólogo?. Podría responder que estoy filosofando conmigo mismo. Me encuentro conmigo y platico; si es que esto se puede entender como platica, porque dialogo no lo es. Es un monólogo. Es como aquella ficción literaria en donde Jorge luis Borges se encuentra con Jorge luis borges. Creo que es más interesante que conocer a otra persona, el conocerse así mismo. Pero dudo que sea consigo mismo como se puede conocer el yo. El monólogo en el fondo es la intención de que alguien escuche y conteste. El monólogo es sacar lo que hay en la mente; expresarlo en voz alta; y si se quiere gritarlo. Es una sed que vuelve loco al único locutor, que con ansia desea que sea otra voz quien lo interprete. El monólogo es una ficción interesante; un juego que pone en movimiento todas las posibilidades para decir algo, que aveces en un dialogo formal no se atreve a decir. Y si el monólogo fuera sólo lo que la conciencia dicta, es porque ella es la esencia de la personalidad, el lugar donde el otro ha dejado su voz. El monólogo es la expresión llana y escueta de lo que redarguye al corazón. Es un misterio; pero así es; el monologo es una sola voz que tiene eco como respuesta. El monólogo es como el doctor que tiene el reto de curarse así mismo.
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