martes, 17 de marzo de 2020

El Lugar de mis Recuerdos


El Lugar de mis Recuerdos

Encuentro testimonios de personas que tienen una memoria prodigiosa, que pueden recordar textos completos en los idiomas originales; "al pie de la letra". Las mentes brillantes no son únicamente del ámbito literario. Antes de que se consolidara el modo escrito como forma de transmitir o comunicar las ideas, la forma oral permitía que las personas recordaran hechos importantes de la vida diaria. La gente recuerda palabras, mensajes, hechos con los lugares y objetos que fueron testigos; y que por lo tanto, tienen un papel evocador, que hace que la gente sabia,  recuerde más cosas. El poder de recordar es maravilloso, y es algo que debemos valorar, en una época en la que el mundo sufre un lavado de cerebro. Se vive una etapa de desmemorización a causa de la tecnología. No podemos depender de una memoria mecánica, porque dejaríamos de recordar. Se vive gracias a la memoria humana. El recuerdo no es un dato del pasado, sino una vivencia de lo eterno. Es estar en el lugar inolvidable; es el recuerdo de este lugar el que nos marca por siempre. No importa lo que se pase, aunque se sufra y se muera, lo que nos hace permanecer de pie o en el polvo, es la esperanza: el lugar de mis recuerdos.

No suelo recordar fechas. Me irrita pensar que lo relevante son las fechas; como si la fecha es lo que hubiere marcado todo.  La fecha marca la historia; pero la fecha no marca la vida. Lo que ha marcado nuestras vidas es lo que hemos vivido, en todo lugar y hora. Cuando recordamos, no sólo pensamos en la fecha, vienen a nuestra mente todas las cosas. Todo es importante, porque todo ha dejado una huella en nuestra conciencia, como esa huella indeleble que me ha dejado, el lugar de mis recuerdos.

Bueno es hablar de ese lugar de mis recuerdos. Si me preguntaran la fecha, diría que no lo recuerdo. Lo que recuerdo es el lugar. Lo que no puedo olvidar es la experiencia vivida en ese lugar. Si me preguntarán el nombre del lugar, respondería que llegué sin saber el nombre, y pienso que cualquier nombre que se le dé es bueno, porque cada quién le ha dado el nombre que ha sentido darle. Cada nombre que se la ha dado provocan el recuerdo. Lo importante es el lugar que nos evoca tantos nombres.

Suele pasar que sentimos la sensación de estar en un lugar, o de estar viviendo una experiencia que en otro momento la hemos vivido. Recordamos algo que por nuestra temporalidad juzgamos del pasado, pero en realidad, lo que recordamos no corresponde al tiempo, sino a lo eterno. Es por esta razón que nunca podré olvidar; el lugar de mis recuerdos no es mera añoranza; no es querer volver el tiempo atrás, sino de querer estar en ese lugar para seguir viviendo del recuerdo. El lugar no me hace pensar en el pasado, sino en lo trascendente del presente que no tiene pasado ni futuro. En el lugar que recuerdo, sólo hay recuerdos. 

No hay comentarios: