El Modelo del Hombre
En una ocación los discípulos de Jesús, le preguntaron cuando pasaron junto a un hombre ciego de nacimiento ¿Qué hizo éste o sus padres para que haya nacido así?
Ésta es la pregunta con la que me identifico para escribir sobre el modelo del hombre. Ocurre que al nacer abrimos los ojos pero estamos ciegos; vemos los objetos, pero con dificultad miramos el modelo con el que no identifiquemos. La fisonomía de la madre y la de los demás es sólo como la voz que guía al que ha nacido ciego. Vemos rostros, pero no entendemos el por qué estamos en el mundo. Así podemos vivir toda nuestra vida, o muchos años, sin poder ver el sentido de la vida. Es muy triste vivir por sombras o representaciones que vamos adquiriendo de la cultura y de la ciencia; cada vez más esas sombrías representaciones nos dejan más ciegos. La tendencia ahora de modelar de manera microscópica desgasta lo poco que pudiera percibir nuestra retina. Hasta el filosofo es ciego, o más bien se da cuenta de su ceguera; todo lo que ha podido deslucidar a través de la filosofía es pura ilusión; una representación muy vaga de la realidad. Ésta forma de modelar a través de partículas o conceptos que no están dentro de la dimensión del pensamiento humano, nos hace oír la pregunta ¿qué es lo que hemos echo para estar en esta condición?
Ni la política, ni la religión, ni la educación han reflejado el modelo del hombre con el cual podemos ver nuestra humanidad. Tal vez ya hemos estado frente al modelo- así como el que había sido ciego de nacimiento estuvo después frente a aquel que le dio la vista- pero no lo hemos conocido; porque no vasta verlo, sino conocerlo. Es impresionante el modelo del hombre. Puedo decir que uno queda ciego al verlo; es decir, se vienen a abajo todas las visiones enceguecedoras de representaciones reducidas del ser humano, para después volver abrir los ojos con la vista correcta. Ya no hay objetos intermedios que nos quieran interpretar un nuevo modelo que posteriormente hay que desechar y cambiar. El modelo del hombre no es una representación, sino es aquel que tiene la imagen de verlo todo y revelarlo. El peor mal que nos puede acontecer es desechar el modelo correcto y quedar en la ceguera perpetua; y entonces la pregunta sería un refrán ¿Qué hicieron estos para ver quedado ciegos? y la respuesta será; porque diciendo que ven, han rechazado la verdad; han rechazado el verdadero modelo del hombre. Hasta el día de hoy Jesucristo sigue dando la vista a los ciegos, y muchos otros han quedado en la miserable condición de ciegos al verle rechazado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario