El Pasadizo Secreto
En la ciudad existen muchos pasadizos, que por lo regular, no son transitables por la mayoría sino por aquellas personas que los conocen. Recuerdo que mi madre quedó admirada por un pasadizo secreto que le enseñó mi padre. Ella había vivido muchos años en ese lugar desde que llegó allí muy niña; y comentaba, que ella nunca supo de la existencia de ese pasadizo. Yo conozco ese pasadizo desde que era niño, y nunca se lo conté a mi madre, ni a nadie más. Sobre entendía que era algo secreto; que ese lugar tenía sentido y utilidad para quienes sabían de él. Darlo a conocer a todos, terminaría por acabar con la magia de quienes lo transitan, e inclusive de los que viven allí.
El pasadizo une dos lugares; lo importante no es lo utilitario, sino lo que nos hace sentir el atajo; que podemos llegar antes y más fácil que otros. Que tenemos un lugar secreto para transitar, y en ocaciones para esconder, y en otras ocaciones para separarnos del mundo tan congestionado, y sentir la libertad de ese camino.
En la vida podemos encontrar pasadizos que nos hacen sentir en otra dimensión. Ese que recuerdo, y que sé que aún está allí, es la evidencia, de que lo mágico, puede no estar a la vista, y permanecer allí hasta que alguien más lo descubra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario