jueves, 3 de diciembre de 2020

Los Orígenes del Comunismo

 Antonio Escohotado es un hombre y filósofo de escritura amplia y profunda, lo que justifica la cantidad de páginas que tienen los libros escritos por él; como "La historia de las drogas" y "La historia del comunismo". Y cuando hablo de su análisis profundo me refiero también, más allá de lo que nos revelan sus estudios, a las cosas que nos surgen en el pensamiento cuando él aborda algún asunto y  nuestra mente sugiere otras cosas que enriquecen, corroboran, añaden algún dato, y también para mi es importante decirlo, contradice lo que tan paciente escritor llega a concluir. Sería una mentira decir que estoy de acuerdo con el filósofo en todo, y esto no es alarmante, realmente cualquier pensador natural no estará de acuerdo de manera absoluta con ningún escritor, porque no estamos adoctrinados, no somos idólatras de los escritores, sino estamos siempre en la mejor disposición de dialogar con ellos haciéndonos preguntas, que en algún otro momento la pluma o la conferencia del autor nos responda. En este caso he tomado una idea que desborda a las tradicionales ideologías que se han hecho acerca del comunismo. No me refiero a la interpretación de Escohotado en cuanto al origen del comunismo, sino es mi propia visión comentada acerca de una idea que tomé del filósofo Antonio Escohotado. Pensar en cuanto al comunismo, que todo comenzó en el sermón de la montaña, cuando el nazareno dijo: Bienaventurados los pobres en espíritu por que de ellos es el reino de los cielos; es una idea que me ha hecho pensar sin malicia, y que no sé cuanto pueda coincidir con el sabio escritor; pero como lo he admitido siempre y desde un principio, yo escribo para mi y por placer, y no tengo cómo medirme con nadie. Si en algún momento alguien por curiosidad o casualidad leyera lo que escribo, y pudiera encontrar aquí algo que valga la pena, esto sería en sí mismo algo valioso.

Me pregunto si Jesucristo predicó sermones-esto sería una riqueza literaria tremenda-pero creo que nos dejó algo mucho mejor. Jesucristo predicó ampliamente y de manera natural. Su predicación no estuvo limitada por el espacio: podía predicar y enseñar en el templo, como también en la montaña y en la rivera del mar. Su predicación no estuvo dirigida a ninguna secta religiosa en particular. Jesús predicó a la comunidad, y la comunidad es un complejo natural que integra todos los matices humanos sin menospreciar ninguno. Creo que esto pudiera entenderse como el origen del comunismo, porque ideológicamente el manifiesto comunista es una síntesis del sermón de la montaña. A mi parecer esta extrapolación ideológica, como tal, está mal aplicada. La comunidad es el modelo cristiano, pero no se establece a partir de las enseñanzas del verbo encarnado. La comunidad es un modelo, que según la tradición judía es establecido desde el origen de la humanidad. La imagen de Dios en el hombre no es sólo individual sino comunitaria. La comunidad es verdadera unidad, tal como lo expresa el credo judío: Oye Israel, Jehová vuestro Dios, Jehova uno es. Es sobre esta base ya establecida que Jesús de Nazareth retoma el origen del modelo de la comunidad, donde se establecen las relaciones con el prójimo, sin preocuparse por las relaciones internacionales. En el modelo cristiano se carece totalmente de jerarquías, es un modelo en el que el mayor, es el que sirve. Como diría el filósofo Gastón Soublette; con un modelo así no se puede levantar un imperio y generar las mas grandes atrocidades con la división de clases.

Sutilmente la ideología del capitalismo inicia en el sermón de la montaña, porque dichas palabras de Jesús las acomoda para dominar a los débiles haciéndoles creer que es la voluntad de Dios que sean pobres y que padezcan. El comunismo busca el pan sin Dios, y cae en la misma condición. Entre nazis y bolcheviques no hay diferencia. La humanidad ha muerto con las más grandes catástrofes hechas por unos y por otros, que no entendieron el origen de la comunidad e inventaron otros orígenes, que nada tienen que ver con lo común sin el "ismo". 

martes, 17 de noviembre de 2020

LA ESENCIA

 LA ESENCIA

Me olvido del nombre de las personas, y desde luego vuelvo a recordarlos. Lo que recuerdo es su esencia, su personalidad,  carácter. Hay esencias diferentes que se recuerdan con el mismo nombre. No son los nombres de las personas las que les  dan la personalidad, sino la esencia de cada una de ellas las que las distinguen de otras personas que tienen el mismo homónimo. Así que valoro aquellos nombres de cosas o personas, que independientemente de la estética fonética que tengan, coinciden con la descripción vital de quien se nombra. Pero surge un problema ¿será que el nombre sea una descripción precisa y exacta del objeto que se nombra? o ¿es un símbolo simplemente que representa a aquello que se nombra? Me parece que es un símbolo cuyo concepto no se define en el instante, sino en la reflexión del nombre. Al pasar una flor para olerla, el concepto de la flor no está en el nombre simplemente, sino en en la fragancia perfumada que queda impregnada en la memoria, y que a cada momento nos recuerda, de forma precisa y exacta su nombre. Como diría el principito, aunque haya muchas flores, yo distinguiría a la mía entre todas ellas. Aunque todas sean flores y lleven el mismo nombre, las esencias son diferentes.

Se filosofa sobre los conceptos con la intención de definir su esencia. Es muy difícil esta separación, porque cuando se buscan las características esenciales de cada cosa, cada una de ellas coincide con la de otras cosas. Parece que al tener las mismas características fueran todas las cosas iguales; sin embargo, esencialmente una gota de agua se diferencia de otra. Todo es la mima cosa, pero esencialmente se distinguen. Lo importante es saber nombrar a cada cosa. Tarea nada fácil para Adán, pero que sin duda alguna lo hizo con tanta sabiduría que al exclamar: que no había nada idóneo para él; no había una cosa genéricamente con su misma esencia. Al nombrar a Eva, nombró su propia esencia. La esencia no puede ser algo ajeno a nosotros mismos. Decimos que es la esencia de las cosas porque estamos nombrando algo que sale desde nuestras entrañas. No es un concepto derivado de raíces etimológicas, sino derivado de la esencia humana y universal donde todo es lo mismo pero al nombrar algo, aflora un ser que nos evoca el nombre que hemos de poner. 

jueves, 12 de noviembre de 2020

LA IDEA

 la idea


Era necesario trascender más allá del método para encontrar lo que mentalmente se desea con ahínco. La razón se afana por encontrar la unidad universal; pero para esto hay que comprender lo que significa lo particular y su conformación con lo absoluto. No podemos conformar al mundo fabricando conceptos que se pluralizan en una gama interesante de verdades científicas que sólo pueden manifestar una realidad externa de las cosas. Lo importante es encontrar la IDEA matriz; que podamos ver el devenir de la nada.

Hay un impulso en nuestra naturaleza humana que nos ha hecho  transgredir los límites; ya sea por la maldad de algún otro, o por la rebeldía del yo incitada por la tentación de querer conocer; o bien, por la gracia reveladora que une el cielo y la tierra, lo eterno y lo temporal, lo corporal y lo espiritual.

Es en la encarnación del verbo de Dios donde surge la idea reveladora, que solo a las mentes; como a la de Hegel, se les ha ocurrido semejante modelo; y tal vez no sea una simple ocurrencia, sino toda una influencia teológica que buscó presentar los dogmas cristianos revestidos de humanidad filosófica. La idea es la encarnación de lo infinito en lo finito. La idea es una contradicción sintetizada ¿Cómo Dios se hizo hombre? ¿Cómo la trascendencia de lo divino pudo caber en la espacialidad del mundo? ¿cómo un hombre (como Jesús) pudo ser perfecto? ¿cómo es que Dios muere en la cruz? Todo está en el anonadamiento (vacío) como evidencia de que se ha dado a la existencia el devenir y la percepción de la redención. 


jueves, 5 de noviembre de 2020

LA VIDA ES SUEÑO

 LA VIDA ES SUEÑO

El hombre es ilógico como lo sueños, nada más que estos se diferencian en sus signos. El secreto es encontrar la correspondencia  correcta entre ellos. El hombre duerme el sueño profundo y cuando despierta redescubre el paraíso que es su costilla convertida en mujer. En la naturaleza como en los sueños están los símbolos que han de ser descifrados por la inspiración de los salmos. No hay palabras ni lenguaje ni es oída su voz; por toda la tierra salió su voz y hasta el extremo del mundo sus palabras. Es en los sueños como en la naturaleza del bosque y de la selva donde, un día emite palabra a otro día y una noche a otra noche declara sabiduría. El poner nombre a las cosas y a los animales fue la causa de aquel sueño tan profundo. Al pasar los símbolos en palabras provocó tal éxtasis; el sueño que se confunde con la realidad. En verdad la vida es sueño, aunque como dijo el poeta: soy un Adán que sueña con el paraíso pero que cuando despierto las costillas están intactas. El sueño no puede ser un sólo sueño, así como la vida no puede ser un simple sueño, sino que la vida es sueño que corresponde con la realidad del patriarca que exclama: Dios está en este lugar y yo no lo sabía; dejando una señal; la roca ungida, que es el símbolo de tan tremenda experiencia en ese lugar, y que aplica para todos, en todos los lugares y para todas las circunstancias.

El problema de la apostasía es que hay quienes cuentan sueños mentirosos. ¿Cómo saber que un sueño es de Dios? preguntó un niño. Cuando un sueño corresponde análogamente a la vida de una persona, en esta ocurren cambios internos profundos, como los ocurrido con la costilla de Adán. Hay quienes duermen con un sueño falso tan profundo, que cuando despiertan se dan cuenta que alguien estuvo apunto de quitarles la vida, porque su escudero se quedó igualmente dormido con un sueño falso y profundo que no le permitió cumplir con su deber. Hay otros que definitivamente se quedan profundamente dormidos por el efecto de una taza de leche, quedando a merced de una mujer que los atraviese con una lanza en la cien, o una mujer que los duerma profundamente en sus rodillas, para después llamar a uno de los enemigos que les corte las guedejas de su cabeza, y profanar el voto de nazareo. Hay quienes tienen sueños para ser ejecutados y otros para ser restablecidos en sus puestos. Hay quienes sueñan porque se les revela el propósito escondido en la historia. Nada es mera casualidad. Se tiene un libre albedrío, pero son los sueños los que predestinan lo que ha de ocurrir. Los sueños no esconden cosas, sino las muestran. Quienes ignoran o menosprecian los sueños sufren las consecuencias con malestares del alma. Quienes se ajustan a la providencia atendiendo que hay un propósito revelado en los sueños, su despertar será para constatar que sus sueños se cumplieron, y seguirán soñando. hay quienes sueñan dormidos, pero hay quienes sueñan despiertos. Hace mucho tiempo que dejé de soñar; y extraño esos sueños raros de mi infancia. Ahora sueño despierto, y lo que escribo ahora es la interpretación de mis sueños.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Juan 1:14

 JUAN 1:14

Lo que fue, ya es, lo que será, ya ha sido, lo eterno repara todo a su tiempo. El extraño modo de medir el tiempo con objetos mecánicos con precisión atómica, no coincide con el atardecer y la mañana de un día. A su tiempo la palabra eterna vino, como lo expresan los profetas: vino a mi palabra del Señor; y vino para asentar sus pies en esta tierra, que por la gracia del verbo esto fue posible. Se calmaron y disminuyeron las aguas del juicio divino, para dejar ver la gloria del unigénito del padre. Se hizo hombre. La palabra condescendió encarnandose, para conocer todo lo que a los hombres les asombra y les espanta. Aprendió todo siendo ejemplar en su obediencia; dejó el ejemplo que encarna toda su enseñanza. Poseyó cuerpo, alma y espíritu humano para cumplir toda la justicia. No es un hombre más, un judío más. Es el Hombre que en su naturaleza es la Palabra, que es la luz de los hombres desde el principio. Todo fue hecho por él, y sin él, nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En su encarnación participó de su obra; y con este acto, la creación estuvo a la altura de su creador. Grande es este misterio que para poner la creación a la altura de su creador, el creador se haya puesto a la altura de los hombres débiles. La palabra ya vino y habitó entre nosotros; y lo que vimos, y oímos, y palpamos con nuestras manos tocante al verbo de vida, esto testificamos para que tengamos en común, lo que el Espíritu inspira para dar a conocer lo que es de él.

martes, 3 de noviembre de 2020

ERÁCLITO

 ERÁCLITO

Nuevamente nos encontramos con el problema filosófico que tanto nos inquieta; sean filósofos o poetas, o simples hombres como yo, la pregunta sobre lo que fue y sobre lo que será, se contempla desde lo que es, un río que cambia continuamente, pero que a la vez sigue siendo el mismo. Esta alteridad no se capta por la fotografía. La fotografía petrifica el instante e ignora el movimiento. La palabra es vida; es movimiento creativo. La palabra es un río que por donde pasa quita la inmovilidad, la muerte, la ceguera y la sordera; y permite oír la voz que revela el misterio de la alteridad del ser. Todo depende de meterse al río para contemplar de manera escurridiza el atributo divino de ser el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Me pregunto en que río nos hemos metido cada uno. Habrá que zambullirse siete veces en el jordán para retroceder el tiempo y ver nuestra piel como la de un niño. El río es tiempo que transcurre hacía lo infinito del mar, sin poderlo jamás llenar. Es necesario dejar el orgullo y meternos al río, ya sea el Ganges, el Nilo, el Eufrates, el Misisipi, el Bravo, o cualquier otro que riega el huerto del Edén; esta tierra regada por la temporalidad y el cambio.

la imaginación del cambio cautiva la razón, y por el desconocimiento del logos se llega a la locura de la teoría de la evolución. Los ríos de Damasco no son mejores que el Jordán. Tan fácil es meterse a uno como a otro; la diferencia es percibir el cambio real que no nos deforme. La verdadera transformación es un cambio creativo, donde el río corre y ya no es el mismo. La palabra que se transmite no es la misma; porque viene con fuerza caudalosa para saciar la sed que ha provocado la transitoriedad. El cambio es que nada cambia, todo sigue siendo asombrosamente nuevo. Lo importante es que en nuestro interior corran ríos de agua viva.

viernes, 30 de octubre de 2020

SER Y PENSAMIENTO

 SER Y PENSAMIENTO

Compartiendo con un  compañero mi opinión sobre algo que él publicaba en las redes; él me respondía secamente: eso es lo que crees tu; esas son tus creencias; yo soy un libre pensador. A esto yo respondí también: todos pensamos.

La intuición es una característica del ser. Los hombres que no leyeron nunca y que transmitieron todos sus conocimientos a nuevas generaciones oralmente, fueron personas que pensaban. No podemos considerarlas como gente ilustrada, pero sí, sujetos que pensaban con sabiduría. La razón científica es la causa por la cual muchos, absorbidos por la abstracción, dejaron de pensar. La pregunta del ser cedió a la duda de la razón. Vino así la desorientación del ser: Pienso luego existo. No es cuando evoluciona el grado de intuición cuando comenzamos a existir. Somos; por eso pensamos. El pecado de la razón está en dejar de pensar naturalmente y quedar a merced del aparato de la duda. Filósofos afirman que todos dudamos, confundiendo el dudar con el preguntar. Podemos preguntar sin dudar y seguir pensando, porque es en el pensamiento donde está la respuesta. El pensar del ser no es una abstracción sino un dialogo. Cuando se duda no se pregunta ni se piensa  en nada, sólo se duda de todo. Todo puede ser engañoso, todo es desconfiable y por lo tanto, no hay verdad que buscar, porque aunque se encontrara la verdad, vendría nuevamente el tentador para hacer dudar. Un libre pensador desligado del ser se apega a la abstracción, en una forma atómica de razonar que cambia las dimensiones de lo humano y del mundo que lo rodea. Pensar sobre pensar, es la ardua tarea del filósofo. Diría el sabio Salomón que es mucha fatiga de la carne. Por más que el hombre razone quedará abismado. La lógica no es propiamente un distintivo del ser, sino es lo racional que esclaviza al ser. El maestro de galilea dijo: si permanecieres en mis palabras, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. No se necesita razonar para ser libres, se necesita pensar para poder ser verdaderamente libres. ¿Quién dice que tener fe no es un acto de pensar? ciertamente todos pensamos, ya sea para dudar o para creer, para quedar esclavizados o para ser libres, para pensar o abstraernos de pensar. No somos una abstracción sino pensamiento.

jueves, 29 de octubre de 2020

LA ESPERANZA DE LA REDENCIÓN

 LA ESPERANZA DE LA REDENCIÓN

El proyecto no tiene esperanza; ya no hay nada que esperar; todo está en la maqueta, en la proyección matemática que nos hace ver lo ilusorio. Ya no hay nada que esperar cuando ya todo ha sido dado, aunque por lo efímero, lo proyectado lógicamente no promete mucho. Esta forma utilitaria de hacer las cosas y de ver la vida, como si la vida fuera una cosa mecánica, que se puede inventar al antojo de cada uno, ha hecho perder la esperanza de una gran cantidad, que en vez de nombrarlos como hombres, los describo como desesperanzados. El mundo no tiene un propósito de vida o al menos, de existencia. Su proyectismo es una intromisión del hombre que quiere poner la órbita del universo alrededor de sus intereses nefastos. La vida del hombre no es lógica sino contradictoria. Llevar a una masa de personas a la alineación de lo programado, es el peor de los castigos que puede sufrir lo humano. Y es desde este panorama de lo contradictorio que surge desde lo más profundo del alma humana, la esperanza que lo redima.

No hay soluciones fáciles, por eso hay que saber esperar en los momentos de crisis. Cuando hay esperanza no pensamos en el milagro que nos deje todo cómodamente. Los que viven cómodamente ya no quieren nada; piensan que todo lo tienen, y es verdad; dicen no tener necesidad de nada, dicen tenerlo todo, pero les hace falta la paz del que tiene esperanza.

El asunto es comprender  lo contradictorio; que en sí, no es malo, sino es la evidencia de que lo que vivimos no es un invento, sino un propósito de vida que se vive con todas las contradicciones de la vida misma. Esto no es una ficción, sino lo fantástico de la realidad de la esperanza. En el mundo hay quién nos miente, nos violenta, nos utiliza, nos envidia, nos manipula, nos traiciona, y si es posible, hasta nos matan. Esto es paradójico a la lógica de la existencia, pero no contradice al sentimiento de la esperanza, porque la redención es un sacrificio, donde precisamente se da la vida, se muere, pero se resucita. Es la resurrección la que nos da esperanza cuando todo está perdido o muerto.

Estoy en una condición de pensamiento semejante a la de Job. No atribuyo contradicción alguna a Dios a pesar del mal sabor de las cosas que suceden. Siento la necesidad de buscar el trono de Dios para exponer mis argumentos. Seguro estoy que él razonaría conmigo y me vencería; porque a pesar de todos mis males, me diría que hay esperanza. Al llegar a la meta tengo la esperanza de entender mejor, que era necesario pasar semejante contradicción de traición para ver el fruto de mí aflicción. Y hoy estoy muy pensativo, porque cuando llegue esa redención, ya no habrá que esperar nada, ya no habrá esperanza, porque todo se habrá cumplido. Es en el tiempo donde existe la esperanza, y es en la eternidad donde se contempla su cumplimiento.

miércoles, 28 de octubre de 2020

EL POLVO Y EL SOPLO DIVINO

 EL POLVO Y EL SOPLO DIVINO


Dijo una mujer de clase alta a una pueblerina: te regalo este jabón para que te quites la mugre; a lo que la sencilla mujer de la comunidad le respondió, que ella no necesitaba de eso, porque lo  que ella tenía en sus pies y manos era el polvo de la tierra que podía quitar con agua. Añadió la pobre mujer: quédese usted con el jabón, porque lo que tienen ustedes los ricos no es polvo sino mugre.

El polvo no es suciedad ni contamina nada, porque todo proviene de la tierra, que a su vez, subsiste por el agua; agua que no contamina ni es contaminada por la tierra. La mente ilustrada ha enseñado que quitar el polvo es sinónimo de limpieza, como si el universo hubiera surgido sucio desde un principio. Según el mito judeocristiano todo proviene de la tierra creada por Dios; y ahora, hasta la teorías científicas corroboran que todo proviene de un polvo que no es sólo terrestre sino cósmico.

¿Será que eso es lo que somos; sólo polvo? La piel morena de la pueblerina que se confunde con las vasijas de barro, que están hechas con las mismas posturas  y formas de la mujer, hacen pensar que efectivamente, somos barro, y que algún alfarero, nos dio forma a su imagen y semejanza. Es la vanidad de los metales que ha despertado la lujuria de los hombres; los ha enfermado con una fiebre incurable, que todo lo vuelve en oro, pero al enfermo lo pulveriza. La deshumanización viene cuando se confunde la hechura del hombre, y se cree que este puede ser de oro. No hay hombres de oro; si acaso, hay quienes se adornan excesivamente de este metal y de otras piedras preciosas. El polvo no se confunde con los metales ni con las piedras preciosas, pero los contrasta. Sin el cuello de una mujer, las perlas ni las piedras preciosas lucen. La belleza está en el polvo que reluce de humildad ante la despampanante luz del orgullo, que entre más ornamentos se ponga más falso es.

Dijo el salmista ¿Qué es el hombre? y hemos respondido junto con él, el hombre es polvo y sólo eso. Allí está el alfa y la omega, el principio y el fin. Dios lo hizo del polvo, y si muere, al polvo vuelve.

La espiritualidad no es pensar en las calles de oro que quedan en un lugar utópico. La espiritualidad es apegarse a  la tierra; a sus campos, laderas y montañas. A sus paisajes y sonidos naturales donde los hombres le dan voz con una lengua poética. Lo hacen en en voz alta, y en voz baja al oído del otro. 

El soplo de Dios fue dado al polvo que tenía la forma del hombre que se confunde con los caminos,  montañas, y con sus espejos naturales de lagos y ríos. Allí está el principio y fin, el alfa y la omega; el hombre no es Dios, pero hay la esperanza de que un día sea Dios el que lo levante; y ese hombre levantado sea indestructible. Somos polvo, ser y tiempo, que al soplo de Dios nos hace eternos.

martes, 27 de octubre de 2020

PROYECCIONES DEL ALAMA

 PROYECCIONES DEL ALMA

El poeta escribe porque requiere de escribir; ninguna otra razón hay que justifique el talento de escribir como esta. La motivación esencial del escritor es la necesidad de expresar. La escritura es una proyección del alma que tiene en esta, la oportunidad de manifestarse. Esta proyección es una representación fiel de las contradicciones y de lo ilógico del pensamiento de quien escribe. No hay intención alguna de escribir con orden sino como suele suceder en los sueños, donde todo es confuso y sin cronología. Lo importante es como suceden las cosas en el escritor que se proyecta en sus versos y en sus personajes. En cuanto al desenlace no hay nada escrito; el escritor no es un mero contador de historia, ni un inventor apocalíptico que se dedique a dar las claves para interpretar un final al que su ego quiere llegar. De ser así, nadie llegaría a escribir absolutamente nada. Se escribe buscando precisamente un acontecimiento que nosotros mismos ignoramos. Cuando se escribe se ponen en acción muchos saberes; pero ninguno predomina sobre los otros; todos están apoyándose mutuamente, para alcanzar algo que particularmente un solo saber aislado es incapaz de alcanzar. Hay una realidad vivida a la luz del día y en la oscuridad de la noche. La escritura es completa cuando se habla de la totalidad del día. Si no hay este pacto se pierde la esencia del pensamiento que se comunica y se proyecta a través de la tinta y el papel. La escritura es una proyección en forma a veces de pesadilla, que con el ejercicio de escribir se intenta explicar, para después ponerse de rodillas y dar gracias a Dios por la revelación que sabios y adivinos no pudieron comprender. Quien discierne los sueños es el escritor. Lo hace a través de sus proyecciones que no es simple simbología, sino personas que parecieran sin belleza, que hablan la verdad, sin entontecer con cosas vagas. Una proyección es decir la verdad cueste lo que cueste, para despertar del adormecimiento y del exceso de la dulzura falsa de quienes escriben sin decir nada. El terror artificial está hecho para entretener; la verdad que proyecta el escritor, dice lo terrorífico de la experiencia de la vida; por eso el escritor se proyecta y describe esos detalles espantosos que se esconden en esas raras proyecciones que ocurren en la oscuridad del aislamiento de quien escribe. Las proyecciones no son meros objetos, sino personas que tienen vivencias que le permiten preguntarse sobre la razón de lo que sucede. El gran descubrimiento de las proyecciones humanas es que el hombre no es una mera abstracción, sino una proyección universal que tiene la posibilidad, siempre que encuentre el camino verdadero, de llegar a la meta metafísica de tocar el cielo sin perder el suelo, la tierra de donde parten nuestras proyecciones.     

sábado, 24 de octubre de 2020

LA RELIGIÓN SIN DIOS

 LA RELIGIÓN SIN DIOS

Las religiones ancestrales nacen en lo comunitario y en la plena libertad. No contienen dogmas ni templos, ni jerarquías institucionales. Las religiones son sin Dios. Son religiones de dioses y de diosas. La pluralización de la religión no exalta la magnificencia de la pluralidad del único Dios judeocristiano. Esta es la razón por la que existen muchísimas religiones. Por lo tanto, cuando hablamos de religión no precisamos hablar  de Dios, sino de una de las manifestaciones humanas con más significaciones y símbolos, que trasgreden el mandamiento principal de ley mosaica. La religión sin Dios consiste en hacerse imágenes de lo divino; y así reduce lo trascendente a las limitaciones humanas. La religión sin Dios, a lo que se endiosa es al mismo hombre mezclado con la figura de la bestia. En la religión se confunde el poder de Dios con el poder de los animales. El ateísmo niega a Dios por necedad; pero de lo que no se puede librar es de la religión. Continúa con una religión sin Dios. La modernidad, las drogas, el rock, los valores universales, la ciencia, el arte, y todas las instituciones que son como templos de la religión de la razón, son una clara muestra, de que al paso de los siglos, la religión es inmanente al hombre que sin Dios, quiere religarse inconscientemente a la plenitud de lo verdaderamente divino. Hablemos de Dios; que cuando hablamos de religión, dejamos de hablar de él. 

jueves, 22 de octubre de 2020

El MONÓLOGO

 EL MONÓLOGO

Alguién dijo a su compañero, ¿qué dices? a lo que su compañero contestó: nada; estoy pensando en voz alta. Ahora mismo me ocurre a mi; estoy pensando; y en momentos expreso palabras en voz alta. Estoy solo. No hay alguién que me pueda preguntar, ¿qué dices?. Pero yo me pregunto si esto que hago, ¿es un monólogo?. Podría responder que estoy filosofando conmigo mismo. Me encuentro conmigo y platico; si es que esto se puede entender como platica, porque dialogo no lo es. Es un monólogo. Es como aquella ficción literaria en donde Jorge luis Borges se encuentra con Jorge luis borges. Creo que es más interesante que conocer a otra persona, el conocerse así mismo. Pero dudo que sea consigo mismo como se puede conocer el yo. El monólogo en el fondo es la intención de que alguien escuche y conteste. El monólogo es sacar lo que hay en la mente; expresarlo en voz alta; y si se quiere gritarlo. Es una sed que vuelve loco al único locutor, que con ansia desea que sea otra voz quien lo interprete. El monólogo es una ficción interesante; un juego que pone en movimiento todas las posibilidades para decir algo, que aveces en un dialogo formal no se atreve a decir. Y si el monólogo fuera sólo lo que la conciencia dicta, es porque ella es la esencia de la personalidad, el lugar donde el otro ha dejado su voz. El monólogo es la expresión llana y escueta de lo que redarguye al corazón. Es un misterio; pero así es; el monologo es una sola voz que tiene eco como respuesta. El monólogo es como el doctor que tiene el reto de curarse  así mismo.



martes, 20 de octubre de 2020

Alma rebelde

 ALMA REBELDE

Hay dos sentidos opuestos cuando se habla de rebeldía. Todo depende de a qué, o a quién se está siendo rebelde. La rebeldía en un sentido moral puede calificarse como malo, como carencia de valores. Sin embargo, se puede hablar de rebeldía a lo que se opone a la tiranía. No pretendo dar una nueva explicación de este concepto, sino más bien, manifiesto que en todos los hombres hay un sentimiento de rebeldía: el niño se rebela a sus tutores o instructores; los jóvenes se rebelan casi a toda autoridad uniformada, por eso hay una tendencia a satisfacerse con la novedad, porque esta rompe con lo uniforme. Las clases sufrientes y desventajadas en determinado momento se alzan para protestar ante las injusticias de la política. Hasta  del cielo se tiene una noción de una rebelión que arrastró a muchos ángeles, que en esta tierra ahora son considerados como demonios por su rebeldía. La historia esta hecha de rebeliones que han tomado formas diversas de lucha, progreso, ciencia, religión, independencias, filosofías, políticas, y toda clase de dialécticas que incitan a pelearse unos contra otros. La rebeldía se confunde con un escape ilusorio que les promete mentirosamente libertad, y causa el efecto contrario. Todos somos rebeldes; hay un sentimiento de inconformidad; nada sacia definitivamente; la rebeldía se suscita una y otra vez, como si estuviésemos condenados al eterno retorno de la rebeldía. Creo en la esperanza y no en el desesperanzador retorno que tiene un principio y fin en el vacío. Creo que hay almas rebeldes que no buscar la libertad sino la sumisión. Son presas de sus convicciones y esperan pacientemente que pase la tempestad que les incita a la desesperación y miedos, que los harían actuar caóticamente; confundir su desesperación y miedo con la rebeldía. La rebeldía auténtica surge del alma que busca retenerse pura. Qué sabe esperar en medio del sufrimiento, y se resiste. Obedece a la autoridad sea cual sea, porque sabe que uno más alto es el que da esa autoridad. La obediencia de llevar una carga dos millas, cuando lo que se pidió es llevarla sólo una milla, es la rebeldía que sale del alma, que protesta contra la injusticia pero, no en la forma del mundo civilizado que se ha construido y sustentado de guerras que se revelan contra la humanidad, como si con esto se pudiera dejar de ser hombres y convertirse en algo mejor. El alma se rebela contra todo lo que
la deforma. En el fondo la fuerza de la naturaleza se vuelve violentamente, no para destrozar su entorno, sino para volverlo a su estado original. Eso es lo que es un alma rebelde: Una fuerza violenta que destruye lo artificial e inventado para dar paso al orden natural; que a su vez, se rebela contra todo lo que se levante contra él. El alma se revela contra los excesos que provocan la locura que no entiende de razones espirituales. Es la rebeldía del alma la que nos ha de librar de la locura y del suicidio; y de los grandes pecados de los que el mundo debería rebelarse; de la avaricia y de la lujuria.

jueves, 15 de octubre de 2020

LA CARACTERÍSTICA DEL ESCRITOR

 LA CARACTERÍSTICA DEL ESCRITOR


La técnica hace escritores en serie, que por su igualdad no se distinguen uno de otro. No hay una peculiaridad del escritor, sino de la prosa inventada para hacer un discurso demagógico. Los intereses de fama y dinero han aparecido como la particularidad de la literatura en decadencia. Vamos en una búsqueda con mucho esfuerzo por recuperar el sentido inocente y humilde, que es la característica verdadera del que escribe. Tenemos que ir a las antiguas prácticas de la búsqueda de la verdad, ya que en todas las lógicas de los escritores premeditados se llega al agnosticismo de todo; es decir, se cae en el conformismo de no poder llegar a conocer nada. Se escribe de todo y de nada. Es necesario escribir de lo mismo abarcando el todo. Esto es lo propio del escritor; lo que lo hace ser; ser escritor. Treinta y dos mil libros en una biblioteca no tendrían sentido, si no hubiera alguien que los consulte, aunque nunca los acabe de leer en su totalidad, a pesar de que los relea varias veces. Se trata de llenarse de lo esencial y no sólo de conceptos reductores. Este es el distintivo del escritor; estar lleno como vino que no tiene respiradero y que en cualquier momento revienta los odres para derramarse. La escritura es un derramamiento del espíritu en palabras cuyo orden coloca lo vital en la experiencia de la vida. El escritor es mito. Su escritura no siempre queda plasmada en el libro; otras veces lo que escribe no es de su puño y letra pero si de sus inspiración. Hay libros que hablan de personas y de lo que enseñaron, sin haber estas escrito nunca. El captar lo esencial del mensaje y distinguir la superioridad de la oralidad, es la característica del buen escritor. No importa donde se haya escrito; si en piedra o en papel; en el libro o en la arena. Lo importante y verdadero es que la escritura ha quedado con cincel y hierro en la eternidad que sólo es percibida por el alama; por el alma que sabe escribir. El punzón es uno y el mismo en todos los escritores. Pero el estilo es la cualidad singular del escritor. Hay tantos estilos como escritores; escritores que no están moldeados por los intereses de las empresas deshumanas. Escritores que son moldeados por lo que revelan. La característica del escritor es la confesión sincera, que no busca llamar la atención de nadie; sino busca a través de su confesión señalar el objeto real y verdadero para el lector. Desaparecer de la escena para mostrar lo que es glorioso para el espíritu humano, es la característica del escritor.

lunes, 12 de octubre de 2020

LOS LIBROS Y LA OSCURIDAD

 

     LOS LIBROS Y LA OSCURIDAD

Un generoso don fue dado a un buen escritor; él mismo dijo que Dios le había dado estas dos cosas: los libros y la oscuridad. Jorge Luis Borges apreciaba aquella biblioteca a la que tuvo acceso en una primera instancia, y también, hablaba con serenidad sobre su progresiva ceguera. No habló de la ceguera como una desventaja; fue como el siervo Job, él no atribuyó mal alguno a nada ni a nadie. Como si se cumpliese aquella sentencia del apóstol Pablo que dice que; para los que aman a Dios todas las cosas ayudan para bien. Fue en esos periodos en que el poeta iba perdiendo la visión de sus ojos-porque la del alma iba adquiriendo mayor intensidad- cuando con muchos esfuerzos continuaba leyendo. Su trabajo fue recompensado al encontrar en aquellos libros los nombres de ciertos lugares que daban también sentido a los nombres de los hombres. Hay quienes han tenido una vista privilegiada y nunca la utilizaron para indagar en las bibliotecas los legados que otros, tal vez no con buena vista, dejaron para mil generaciones. Así aconteció; los libros fueron como una luz  resplandeciente que podía dejar ciego al lector, pero a la vez le daba la experiencia, la inspiración para hablar, no de lo que había recibido de los hombres, sino de aquella voz que había sido como un trueno en su interior; estruendo que todos saben sin haber conocido el mensaje, sino sólo aquel que había quedado ciego por el resplandor. Es como el día y la noche que contrastan pero juntos conforman el primer día de la creación. Los libros y la ceguera son dos cosas que simplemente no se llevan una con la otra, pero son un don generoso de Dios, que llevó al distinguido escritor que perdía la vista  a ser el director de la biblioteca. Si hemos de ver la oscuridad de la ceguera como el quebrantamiento del poeta, que como el Sansón se ha dado cuenta de que Dalila representaba el instrumento de sus enemigos para poderlo dominar; es cuando recupera la luz, la verdadera visión, para vivir como dice el nuevo testamento:para vivir por fe y no por la vista. El escritor en la más densa oscuridad y en la mayor iluminación de su espíritu dice: Puedo vivir sin odiar; lo que no puedo es vivir sin amar.

Acaso no dijo el sabio Salomón que Dios ha dicho que él habita en la oscuridad. El mensaje del evangelio fue el resplandor que dejó ciego a Saulo de tarso, para después recibir una nueva visión del camino que él perseguía. Cuando le cayeron como las escamas de sus ojos, vio el  mundo diferente y lo llenó del mensaje que antes resistía. Después de haber quedado ciego una luz le permitió  ver para escribir las cartas que llevan el sello de su puño y letra. 

Los libros en parte iluminan y nos quebrantan; nos pueden sacar los ojos para poder entrar al reino de la verdadera luz. Me parece  que yo mismo empiezo a tener el mismo aguijón que considero es un don de Dios para que se vea en mí la gracia de Jesucristo. Me siento como un Moisés llamado a subir al  monte donde una oscuridad me ha de ocultar, y en donde se ha de escribir el libro.

viernes, 9 de octubre de 2020

REVELACIÓN Y COMUNICACIÓN

 REVELACIÓN Y COMUNICACIÓN

En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con lo divino, y el Verbo era revelación y comunicación; el Verbo es Dios y, mejor dicho, Dios es el verbo, Dios es comunicación, y al comunicar revela. Dios es el padre y la poesía nuestra lengua paterna. Pues el deber del escritor, decía el poeta Juan José Arreola, es ser; ser desde la palabra. Debe ser ejemplo de revelación y comunicación. Decía Borges; se debe ser ejemplo pero sin intención. La comunicación verdadera es reveladora; y hoy sufrimos por tanta interacción artificial, que lejos de manifestar algo, lo oculta. Tal vez en esto ha consistido las grandes confusiones no de la lengua sino de la comunicación. No es que no entendamos un idioma, pues aun sin conocer una lengua así podríamos comunicarnos y aprender el idioma. Pero lo que pasa es que se usa el lenguaje no para comunicar, sino para confundir. Tenemos una gran torre de babel que se construye con la mala intención de la mentira que desorienta al lector haciéndole comer el fruto prohibido. Lo que consume la mayoría de los jóvenes de nuestros tiempos, no puede llamarse literatura. Necesitamos la revelación que quite la maya y nos redima. Necesitamos urgentemente comunicarnos. La urgencia no es cuestión de tiempo sino de decir la verdad. Es loable comunicar porque se corre el peligro de morir; pero a quien se mata por decir la verdad, es alguién que ha de trascender de manera anónima. La revelación es la manifestación del ser divino, y no de la persona política. En nada nos han servido los aparatos digitales de una tecnología que nos hace interactuar global y sistemáticamente sin realmente comunicarnos. La revelación nos hace ser; la tecnología hace tecnócratas. La revelación esta en la palabra que sale de la inspiración y se exhala de igual forma. Se da en la encarnación con los otros para mostrar la gloria que no se marchita con homenajes y premios que en nada enriquecen a los demás. La revelación de lo que es y de lo que somos es lo que nos proyecta a lo eterno, sin interesarnos de lo temporal y ordenado. La comunicación no es una serie de datos que nos proyecten al futuro. La comunicación no inventa; crea, y al crear revela. Es importante que quienes escriban lo hagan con el humilde propósito de revelar. Los propósitos artificiales y egoístas no tienen ningún sentido, no comunican y, lo que pretenden, queda muy distante de lo que es lo relevante. Comunicar y revelar no es lo mismo que manipular. La revelación nos muestra la imagen sustancial de las cosas, sin hacernos caer en la idolatría. Eso es; el intelectual cae en la idolatría de la falsa comunicación cuando falsea al hablar o al escribir. Cuando deslumbra por su intelecto que inquieta sin revelar nada. El verdadero comunicador se olvida de si mismo y de los problemas que le atañen y que están a su alrededor, para centrarse en la revelación que comunica la vida misma. Es un placer comunicarnos en el plano de lo revelador. Aquí si vale mucho el hablar y , de vez en cuando escribir, lo que es, lo que ha sido y lo que ha de ser.

miércoles, 7 de octubre de 2020

LA VISIÓN DE LOS PERROS

 LA VISIÓN DE LOS PERROS

Cuentan la leyenda de un fulano que siempre había vivido haciéndose la pregunta, ¿Qué demonios es lo que ven los perros? se alteraba cada vez que los perros se inquietaban y ladraban aparentemente sin motivo. El fulano siempre los maldecía con insultos, y si podía, los corría a patadas. Pero en una ocación estando ebrio, enloquecido por el alcohol y enojado por los ladridos de los perros, tomó a uno de los perros y le quitó las pestañas y se las puso él, con el fin de ver lo que el perro veía. El hombre quedó más asombrado porque decía, que todas las cosas le parecían más grandes, todo era gigantescamente desproporcionado. Vio cosas que en la normalidad no se ven. Las cosas perdieron su color, y todo lo miraba en  blanco y negro. Quedó más confundido de lo que ya estaba. Es verdad; los perros son animales que tienen sus propias cualidades. Perciben muy bien por medio del olfato y el oído, pero no son muy buenos con la vista. Esto es una ventaja, porque cuando se miran en un espejo, no confunden la imagen propia con otro perro, como sucede con otros animales. Pero es el instinto de sus sentidos en conjunto los que le permiten a los perros ser sensibles a cosas que las personas no ven, o más tarde se dan cuenta. En una palabra, la visión de los perros es todo un enigma que se ha pretendido descubrir por medio de los mitos. Hay quienes piensan que cuando un perro mira a una persona comer, esta debe lanzarle un pedazo de tortilla o pan, o espantar al perro; porque dicen que con la mirada le están deseando la muerte a tal persona. Los perros son ánimas que reflejan muchas cosas a través de su mirada. Perciben el miedo, el peligro, la muerte de su amo y su propia muerte. Los ancianos solían decir que a los perros solo les faltaba que hablasen. La verdad es que no fueron hechos para hablar, pero lo que miran lo perciben muy bien, aunque no fueron creados para manifestarlo espiritualmente.

Todo depende de lo que miras y con qué lo miras. Para el fulano no fue lo mismo mirar las cosas con las pestañas del perro. Así también no es lo  mismo mirar las cosas con un telescopio o un microscopio. Con estos aparatos  el mundo cambia y se ven las cosas más raras y monstruosas que a simple vista no se ven. La contemplación del mundo no es posible a través de las pestañas del perro. Sólo hay que entender la naturaleza de las cosas y lo que ellas nos revelan. Así el ladrido de los perros es univoco, pero lo que ellos ven son muchas cosas que a simple vista no se palpan. 

martes, 6 de octubre de 2020

YA TODO FUE ESCRITO

 YA TODO FUE ESCRITO

Tengo la necesidad de escribir y al hacerlo me deleito verdaderamente. Esta satisfacción consiste en el hecho de escribir y no en lo que escribo, porque hoy me he dado cuenta, de que ya todo está escrito. Así que, lo que escriba es lo de menos. Lo importante y vital para mí es escribir sin buscar algún crédito. Sé que lo que escribo es original pero yo no soy el autor. Todo lo que escribo ya fue escrito antes en otras partes y por muchos escritores. Algunos lo han escrito mucho mejor que yo; lo han hecho magistralmente, y otros lo han escrito de manera tan espontánea y sin ninguna regla, que también me parece maravilloso. Es en la reproducción de lo mismo en donde el alma se recrea. Hay tantos idiomas en el mundo y no todos tienen una forma de escritura, pero hay otras maneras  en que la poesía se repite de generaciones a generaciones, hasta que se inventa la escritura o el mensaje llega a otras lenguas que las plasman en el papel. Si ya todo está escrito, me pregunto ¿por que se sigue escribiendo? y de esto también me doy cuenta ahora, que desde hace mucho tiempo se ha dejado verdaderamente de escribir. Lo que hoy se hace solamente es imprimir libros y libros con muchas páginas, pero que ya no dicen nada. Se terminó la escritura o se murieron los escritores. Hoy escriben las máquinas la literatura artificial que no sale del alma sino de la mente con inteligencia artificial, que ignora lo que antes ya fue escrito, y se autorregula para ignorar lo que ya fue escrito. Ya nada se está escribiendo porque ya todo ha sido escrito; sólo se hacen ejercicios desmemoriados. Se escribe sobre tantos temas y se inventan tantas categorías que ya es imposible contener en los diccionarios especializados toda esta gama de vocablos que no evocan al  mundo real, sino proclaman la creación de uno  nuevo. Pero en cierto lugar alguién escribió: el cielo y la tierra pasarán, más mi palabra no pasará. La hierba se seca y se marchita la flor; más la palabra de Dios permanece para siempre. Ya se escribió desde el alfa hasta la omega, ya todo está escrito. Pero aún hay mucho que escribir. La inspiración no muere y el autor divino siempre añade palabras cuando se escribe nuevamente  el libro que fue lanzado al brasero. Es un placer ser un escribiente que no quita ni añade nada de lo que ya ha sido escrito, pero escribe lo que el espíritu pone, no para modificar lo que ha sido escrito, sino para renovarlo con más fuerza. Ya todo fue escrito, y me desespero al no poder concluir definitivamente lo que escribo, como si algo me toma y me dice al oído; escribe. Y esto es lo que escribo, sabiendo que ya todo fue escrito.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

TÉCNICA Y DISTANCIAMIENTO

TÉCNICA Y DISTANCIAMIENTO


Lo terapéutico está en boga. Se busca la manera de sanar. Ya no importa el concepto que se tenga de la medicina; lo alternativo son las técnicas. Masajes, aparatos, medicamentos y una serie de terapias psicológicas que pretenden dar una nueva transformación a lo humano. Cuando lo que mantenía la salud era el trabajo directo con la materia primera; sin herramienta sino con las manos. Cuando las manos tocaban el agua de los ríos, arroyos,  y mismo, cuando se recibía la lluvia que mojaba las ropas y los cuerpos juntamente cuando la recibían los campos. Cuando se sembraba utilizando los pies y las manos acariciando la tierra para que la cosecha fuera abundante. Cuando tomábamos entre las manos los cereales para limpiarlos y prepararlos; eramos sanos, no había necesidad de terapias. El contacto directo con la naturaleza nos libraba de lo neurótico. Pero hace mucho; no sé que fue primero, si el invento de la herramienta o la técnica con la que se inventó el trabajo, surgió el distanciamiento con lo que nos hacía estar saludables y contentos. La primera transformación; de no sé de cuantas, apareció, no para mejorar el trabajo sino para inventarlo. Lo que antes existía no era el trabajo, sino un acto de adoración que unía la tierra y el cielo, y la ley de la cosecha que daba bendición al adorador.

Es la aparición de la técnica que nos distanció primero del cielo y de la tierra; y después, las relaciones humanas comenzaron a distanciarse. La técnica má sofisticada nos ha conducido a una abstracción de las relaciones humanas, para convertirlas, poco a poco, en encuentros de cuerpos y corazones distanciados. La técnica nos hizo progresar tan aceleradamente que los encuentros con el otro desparecieron al desconocer el rostro, que ha quedado en una indiferencia metafísica. La técnica nos puso en contacto con la maquinaria y nos alejó peligrosamente del calor humano, del dialogo, de las expresiones y gestos de toda clase, vitales para la condición humana. Solamente las máquinas trabajan sin cansarse y sin mostrar ningún gesto. La técnica exterminó la poesía, pero el apóstol dice que el amor no deja de ser. La técnica resultó excesiva de tantas cosas que a todos deja en suspenso. Siempre ha de ocurrir la novedad que provoca siempre lo mismo: el cambio. La técnica nos ha sacado los ojos para mirar el mundo a través de los aparatos; y fascinados por los paisajes virtuales, muchos se han olvidado del aroma del mundo real.

Me pregunto que es lo que ha de acontecer con el distanciamiento. ¿Qué ha de acontecer con los médicos, los maestros, los predicadores, con los servidores públicos; y en general, qué es lo que les ha de ocurrir a todos los hombres que se dedican a cualquier oficio? Sospecho; y tal vez no sea una simple sospecha: Podemos trabajar a distancias cada vez má lejanas, que lo único que ha de predominar es la técnica. Estaremos llenos de técnicos incapaces de tener relaciones humanas.

 

viernes, 18 de septiembre de 2020

¿DE QUÉ ESTÁN HECHAS LAS COSAS?

 LA ESENCIA Y SUSTANCIAS DE LAS COSAS

Recuerdo aquellos estudios de las ciencias naturales que comenzaban con la pregunta ¿de qué están hechas las cosas? la respuesta que nos daban concreta era para introducirnos al concepto de "materia". La duda continuaba para mi;  ¿qué es y de qué está hecha la materia? Desde el átomo hasta las nanopartículas se han hecho teorías sobre la composición de la materia; y la verdad, sigo sin entender o, tal vez, sin poder explicar la esencia de las cosas. 

En realidad la alquimia, ni la química, tienen la posibilidad de descubrir de qué están hechas las cosas. El análisis que  han hecho es el estudio de los elementos que constituyen a las cosas pero no su esencia. Los elementos se estudian de manera separada  para elaborar teorías que no explican qué es la esencia, sino cómo cambiar la esencia. Se ha buscado la piedra filosofal con ahínco. Desde la transformación de varas en serpientes hasta la invención de elementos y sustancias artificiales vemos la magia que ha engañado los sentidos. La ceguera espiritual ha hecho que se dependa del bastón de la abstracción. No se sabe en realidad de qué están hechas las cosas. Lo único que se sabe es como hacer magia. Pero no podemos quedar sin una respuesta satisfactoria; y para esto, se requiere encontrar la vara convertida en serpiente que devore a las serpientes engañosas de la magia. 

El método correcto no es el análisis ni la síntesis. No es en laboratorio donde se descubre la verdad, sino en la vida y naturaleza misma de las cosas, en los espacios y temporalidad verdaderos. El instrumento no puede ser inventado. El microscopio y el telescopio dan una una visión fascinante, pero no concuerdan en sus leyes. La física  de lo macro y lo micro sacan los ojos para jugar con el científico y burlarse de él.

Los alquimistas hablaban de tres sustancias que deberían mantenerse unidas para tener salud; de lo contrario, al ver estas sustancias por separado, una se corrompía, otra se inflamaba y la otra se disipaba como humo; y entonces se manifestaba la muerte. Lo que ha pasado es que las ciencias han estudiado las cosas en su estado de muerte ( por separado) para poder comprender la razón de las enfermedades como las que últimamente han azotado a la humanidad desde el sida hasta el coronavirus. Si pudiéramos ver todo en un estado de unidad, que es la esencia de las cosas, podríamos entender la sustancias de las mismas. No se trata de quitar ni de añadir (análisis y síntesis), sino de describir nombrando las cosas desde su esencia que es la unidad indivisible. La verdadera teoría atómica no es la que habla de partículas, sino la que describe la totalidad de la esencia de las cosas.



viernes, 11 de septiembre de 2020

La arqueología del saber

 LA ARQUEOLOGÍA DEL SABER

Se descubren los objetos que pertenecieron a civilizaciones pasadas para interpretarlas como si todo lo que perteneciera al pasado fuera obsoleto. Se valoran o, más bien se idolatran. Las cosas van a dar a un museo o, si son hallazgos monumentales, el lugar donde se encuentran los hallazgos se declara como una zona histórica. Dichos objetos ya no tienen más uso que el de ser observados. Tal vez el mayor homenaje de estos tesoros descubiertos es el examen que hacen al estudiarlos los expertos. Pero aparte del análisis erudito, los objetos quedan como un simple dato que oculta y esconde el verdadero saber. Los objetos del pasado sólo fueron conocidos por quienes los usaron y por quienes los tuvieron como elementos que formaron parte de su ambiente natural, y de su vida. De forma petrificada e inmóvil, lo único que tenemos es una basta información que carece del verdadero conocimiento.

En una región de puebla (México) los habitantes de cierta región, han encontrado una gran cantidad de figurillas de los antiguos pobladores, y ellos los colocan en sus casas sin saber lo que representan, y los tienen como adornos en sus habitaciones. Pienso que es un museo dentro de la vida natural donde se exhiben estas figurillas. No las destruyen ni las venden y, en su ignorancia les dan un uso natural. Muy diferente al tráfico de objetos arqueológicos que han pasado, inclusive, de un país a otro; de un museo a otro. Todo es cuestión de saber. Si supieran realmente lo que son estas valiosas reliquias, se les daría el lugar y el uso que recuperaría el cosmos cuya visión ignoramos. Tendríamos una arqueología del saber y no una arqueología que interpreta restos.

Lo sofisticado de los utensilios modernos han distorsionado la estética natural de los objetos del pasado. Hoy toda la basura que sale de los aparatos descompuestos, van al reciclaje, ninguno de estos objetos son de interés para ponerlos en un museo. Al analizar la chatarra de tantas cosas que han quedado obsoletas, sólo por la imposición de la moda de otra cosa novedosa, nos damos cuenta que el consumismo es la evidencia de la falta de conocimiento. Se corre el riesgo que esta época nada aporte a los futuros hallazgos arqueológicos. La arqueología del futuro carecerá del saber, y sólo llegaran rumores de ciertas cosas, de las cuales ya no habrá ninguna evidencia.

martes, 8 de septiembre de 2020

LOS ORÍGENES DE LO COMÚN

 LOS ORÍGENES DE LO COMÚN

Se han intentado diversas formas para llegar a un humanismo de igualdad y de libertad. Existe la corriente comunista que pocos entienden o conocen a fondo, y que de las interpretaciones que se han hecho de esta han salido a la luz una gran cantidad de comentarios que a muchos han cautivado, a otros los mantiene informados, y a muchos otros los mantiene en la ignorancia. 

Es por esta razón que hablo de lo común y no de comunismo. Hablo sin relación a ninguna ideología o filosofía. Me parece que la lucha de la humanidad ha sido en pro de una verdadera comunidad local con matices diversos que conformarían una verdadera igualdad mundial. Pero no podemos proyectarnos en momentos de incertidumbre que vive el mundo, nuestro país y nuestra comunidad;  hay que dar vuelta atrás para estar bien informados, antes de ver el cómo vendrá la justicia y la igualdad para todos los hombres.

Hay un mito acerca de la caída de satanás, y éste da la idea de la eternidad más remota de lo común, y la primera lucha por la igualdad que resultó en la pérdida de lo familiar. 

En Dios hay una Unidad perfecta (comunidad) y todo lo que hace refleja esta gloria. El mismo hombre participó de la naturaleza divina al recibir el soplo divino. Lucero, el querubín que se reveló contra Dios, participaba de toda la riqueza que hay en Dios. No se conformó con que Dios le compartiera de su infinita riqueza; él quiso ser igual a Dios cuando en su orgullo y ambición ya no tenía nada en común con el altísimo. Esto se repite en la tierra con los hombres que han sido tentados a construir torres en dirección al cielo, cuyo nombre ha de quedar en el la tierra. Cuando los cielos y la tierra se separan ocurre la desigualdad de lo común. hay que orar para que se haga la voluntad de Dios en la tierra como en los cielos para volver a recuperar lo comunitario. Pero la necedad ha llevado a equivocaciones. En vez de vivir el programa comunitario que nos hace recuperar la semejanza con Dios, se hacen filosofías de mercado que provocan el surgimiento de las clases sociales, enfermando las mentes en la lucha de una igualdad que se desintegra cada vez más en cada lucha revolucionaria y violenta.

Lo común no es que todos tengamos las mismas cosas, sino que nadie se adueñe de nada. Como en la vida de los primeros cristianos en cuya mentalidad no existía la propiedad privada. Cuando se entiende que todo es de Dios, con facilidad se vende todo lo que tiene y se reparte.

Abrigar una ideología en común es peligroso porque quien se informa bien suele decepcionarse, cuando se da cuenta de que lo que entienden algunos hombres como comunismo, es violencia, odio y envidia. Es en la comunidad donde se puede encontrar el amor; fuera de ella no hay sentimientos nobles.

¿Dónde nace lo común? Tiene un origen divino que es el cielo, y un origen común que es la tierra. Donde hay paz, reconciliación, perdón, esperanza, riqueza sin dueño, trueque sin dinero hay bendición inigualable porque la riqueza no se mide por la acumulación, ni por el contraste con la pobreza; sino porque todos beben de la plenitud de aquel que lo comparte todo generosamente como gracia sobre gracia.

viernes, 4 de septiembre de 2020

EL BIBLIOTECARIO

 EL BIBLIOTECARIO

Una vez me dijo el bibliotecario: un libro mal ubicado en la biblioteca es un libro perdido. Interesante, pensé, que un libro esté perdido en la misma biblioteca. Todo funciona mediante un orden en la biblioteca. Si se pierde tal acomodo, sería casi imposible encontrar la información deseada o el libro que necesitamos. En un mal acomodo de los libros, los que se perderían son los lectores y no los libros. Por eso una de las cosas que hace el bibliotecario es guardar el buen orden de los libros. Cada persona puede tomar los libros como quiera y cuantos quiera, pero no debe guardarlos, sino debe ponerlos en el portalibros, en donde por un momento se ven mezclados diversos volúmenes. El bibliotecario toma todos los libros consultados y desacomodados para llevar cada uno de los libros a sus respectivos lugares según su clasificación. El bibliotecario es un experto en la codificación de los libros. Recorre la biblioteca con seguridad en busca de algún libro que alguien en particular le ha solicitado. Quienes no saben guiarse por los catálogos tienen que caminar el laberinto de los libros que no están acomodados por color ni por tamaños, sino por un ingenioso método de clasificación temática.

El bibliotecario tiene una apariencia muy atractiva. La primera vez que lo vi, yo era muy pequeño, y me imaginé que ese hombre debía ser un intelectual de primera que había leído todos los libros de la biblioteca, y que por eso sabía dónde estaba cada uno de los libros. Ahora sé que es imposible que una persona lea todos los libros de una biblioteca. Y esto es lo que me atrae más del bibliotecario; tiene una habilidad asombrosa para darme la información sobre cualquier tema que yo quiera consultar. He llegado a la conclusión de que yo no voy a la biblioteca por la mera necesidad de buscar un libro. Voy a la biblioteca a consultar al bibliotecario. Siempre me da información y me sugiere consultar otros libros, además de indicarme la ubicación de los libros cuya temática son de mi interés. 

La magia del bibliotecario es única. Hay veces que del tema que le pregunto, siempre me saca un libro que tiene allí a la mano; como si siempre tuviera en su estante, el libro que yo necesito cada día. Me he dado cuenta que yo no voy a la biblioteca a consultar catálogos, ni a revisar muchos libros. Simplemente voy por el libro que el bibliotecario tiene para sugerirme, y que nunca tengo que ir a buscar en el laberinto. El libro que necesito a cada día sale de las manos del bibliotecario. Nunca dejo el libro en el portalibros. Siempre devuelvo el libro al bibliotecario. Para mi es de mucho alivio el no buscar libros en una inmensidad de libros. Sé que voy a ver al bibliotecario, simplemente para que me dé el libro.

El bibliotecario es el que conoce todos los secretos de la biblioteca. Estoy seguro que la codificación de los libros es  para desorientar a los que visitan la biblioteca. Hay un método para llegar al libro deseado, sin tantos rodeos. Por un tiempo fui con el bibliotecario, pero ahora él me ha dejado el libro. Me ha dado la llave para transitar de manera segura, sin perderme en el laberinto.


miércoles, 19 de agosto de 2020

EL LUGAR SAGRADO

 EL LUGAR SAGRADO

No es lo mismo viajar que ir de turista a un determinado lugar. Sin embargo, los lugares religiosos, principalmente antiguos, son de suma atracción para los turistas. Para los historiadores y antropólogos; estos sitios representan otros mundos. Son lugares que nos hacen viajar por el tiempo, y nos presentan una cosmovisión a partir de lo sagrado. Existen muchos de estos lugares sagrados  en los diferentes continentes que incitan al espíritu humano a conocerles. La distancia y el tiempo son los que impiden que la mayoría de la gente no pueda tener este conocimiento. La información que encontramos de los lugares sagrados en libros, museos y otras fuentes importantes, son interesantes desde un punto de vista cultural; pero quienes han tenido la experiencia de visitar alguno de estos recintos, podrá darse cuenta que la información dada por los medios secundarios distan mucho de la realidad, a pesar de la utilidad que estos tienen.

Hay un elemento misterioso, que no se oculta pero no es fácil de ver, y que es a mi parecer es la esencia de lo sagrado. Cuando esta esencia no se encuentra o, por algún motivo se perdió, el lugar religioso deja de ser sagrado y se convierte en pagano. Y cuando esta esencia se atrae hacía algún sito; ese lugar, cualquiera que fuere, se convierte en un lugar sagrado. Es lo sublime lo que nos permite llegar a lo sagrado sin desplazarnos necesariamente en el sentido físico, como lo haríamos al viajar. Lo sagrado es otra forma de transportarse; no a un punto en especial, sino a todos los lugares. Es la palabra acompañada del instrumento musical que provoca el éxtasis hacia lo sagrado.

Lo sagrado es el espacio en sí mismo; es el lugar que no cualquiera puede transitar, porque no se puede caminar de cualquier manera. Cada paso que se da, y cada acción, son un rito que corresponde a lo sagrado de la vida. 

El rito religioso es una representación muy reducida del verdadero acto sagrado. El acto sagrado no es una sombra más del rito religiosos terrenal. El acto sagrado es el  que hace que cada lugar pisado por el hombre de carácter sacerdotal se convierta en un santuario. Es la Virtud la que construye el santuario con dimensiones divinas, que no pueden ser medidas ni comprendidas por la medida terrenal. 

Es fascinante el lugar sagrado por la manera fantástica que se recorre. El lugar sagrado no se conoce a través de un viaje, ni de un paseo turístico, ni a través de una interpretación erudita. El lugar sagrado se conoce recorriendolo en sus dimensiones reales. Es un recorrido a través de la vida misma. Cada vivencia debe ser dirigida al atrio de lo sagrado. Siempre hay una puerta que nos permite entrar y seguir avanzando hacia otras salas, en donde encontramos los objetos que nos dan luz y la fuerza espiritual necesaria para seguir avanzando. 

Conocer el lugar de lo sagrado, nos invita a no dejarlo y tomarlo; dejando atrás las sombras de los recintos limitados, y reducidos a prácticas que ocultan el conocimiento. Lo sagrado no oculta. Lo sagrado revela. Y es la revelación de lo sagrado la que nos hace permanecer en el lugar; donde el tiempo ya no es más, y las distancias todas son alcanzables, y, por lo tanto, se tiene una visión clara de todos los lugares.

Caminaba por la vida, sólo observando el paisaje de cada uno de los lugares; pero un día me ocurrió, que me dí cuenta que lo sublime estaba presente; y entonces comprendí que estaba en un lugar sagrado y yo no lo sabía. Inmediatamente hice el ritual de fe que testifica que el espacio de lo sagrado abarca el cielo y la tierra. Desde entonces, cada acto en mi vida, siento que es un ritual. Y siento que la vida misma la vivo en el lugar de lo sagrado. 


jueves, 13 de agosto de 2020

lA SELVA DE ASFALTO

 LA SELVA DE ASFALTO

La característica de la selva es la ausencia de la vida; todas las especies son salvajes. Aún las que parecen ser las más débiles sirven para alimentar el salvajismo. Todo es cíclico en la selva, y se repite siempre el mismo patrón: el grande o fuerte se come al chico o débil. La vida salvaje proviene de un ciclo de vida y muerte, donde todo va en función de la muerte y no de la vida. Se mata para sobrevivir. ¡Qué lejos está la virtud cristiana para poderse vivir en la selva, morir para dar vida! la selva es un existencialismo comunitario en que todos saben su sentido de sobrevivencia. Hay que ir por la presa para asegurar el sustento. Es interesante que un sistema selvático pueda existir con la violencia como común denominador, sin que ésta se extinga; al contrario, entre más peligros haya en la selva, más tiene la forma que la diferencia del paraíso. Y esto es lo que ahora me mueve a pensar; que la posmodernidad confirma que el progreso logrado hasta este siglo, no ha podido construir para todos un paraíso-aunque para ciertos grupos sí- sino al contrario, se vive una lucha encarnizada entre la misma especie humana, mientras las demás especies inferiores son exterminadas. La violencia de las calles es más caótica que la de las selvas; pues las muertes no sirven sólo para el sustento sino para el exterminio. La selva de asfalto es más peligrosa porque tiende a autodestruirse. Fue en un paraíso donde a los primeros hombres se les dieron túnicas para cubrir su vergüenza, y fue un acto vivificador, que dio muestra de que, en donde hay muerte en el sentido de dar vida, allí es un lugar edénico. La ciudad nunca ha sido un paraíso, ha dejado de ser una selva, y se ha convertido en un infierno, donde no son los animales los que se comen unos a otros, sino los hombres se esclavizan unos a otros. No sólo es comer sino torturar lo que alimenta a los seres que viven en las grandes ciudades. La cadena alimenticia no existe, hay únicamente una jerarquización deshumanizante. Es necesario encontrar el camino que nos lleve de regreso al paraíso donde nada daña ni hace mal o; al menos, donde se encuentra el sacrificio del redentor que nos de vida. No ha sido suficiente la historia de los actos heroicos. Se ha derramado sangre para después honrar a los muertos con honores canibalescos que alimentan al sistema de la selva asfáltica. La tierra ha dejado de beber la sangre de los sacrificios de los animales, mientras por el asfalto corre la sangre de los actos más idolátricos. Si salir de una selva natural es difícil, más lo es salir de la selva de asfalto. Solamente un milagro puede redimirnos de semejante tragedia. Necesitamos del perdón para poder destruir el asfalto de la iniquidad y poder volver a ver una tierra bendecida por las lluvias y por el sol. No se puede vivir en la ciudad; en ella sólo se puede morir. Hay que hallarle sentido a la muerte, no como si allí se extinguiera todo, sino como que en la muerte de Cristo está escondida nuestra vida. Las calles de oro; en el sentido espiritual no son metal, sino el espacio de una tierra donde hay justicia; donde la sangre que se ha de beber es la de los malos. Hay mucho todavía que decir. Estamos en esta selva de asfalto experimentando a cada día la muerte, pero con la esperanza de un día salir victoriosos de esta selva encementada.

martes, 28 de julio de 2020

LA DESAPARICIÓN DE LOS RITUALES

LA DESAPARICIÓN DE LOS RITUALES


Ocurre hoy en día que han desparecido las estructuras institucionales, pero no del todo. Aun se habla de manera institucional. Se tienen los edificios de éstas instituciones, sus lemas y sus políticas; pero en el fondo ya nada existe en ellas. Les ha ocurrido como en esas películas de ficción, donde seres (monstruos) devoran internamente una persona para después mostrarse al exterior. Algo ha pasado internamente en lo institucional que ha sido devorado por las redes, desplazándolo, y  mostrándose al exterior con una fisonomía global, difícil de definir, y que hoy algunos describen como monstruoso, porque en realidad no tiene rostro. La gente percibe que la nueva institución global todo lo mira, sin tener ella la capacidad de conocer la mirada del que lo vigila. Si la masa se desintegra para formar un serie de individuos conectados, pero a la vez, verdaderamente incomunicados entre sí; entonces todo tiende a la desaparición de los rituales. Todo lo colectivo pasa a ser individual. La relaciones humanas se han convertido en el juego de la información. Se ha perdido la realidad o, como dicen algunos, han asesinado la realidad, para morir en la ficción. Pero los rituales no lo hacen cualquier persona. Es el sumo sacerdote el indicado para realizar el ritual. Tal vez muchos lamenten que en vez de sacerdotes, sean economistas y políticos los que guían a las naciones, rompiendo con el orden que establecen los rituales. Los trastornos de la naturaleza son los indicadores de la falta del ritual comunitario. Todo lo que se hace es en nombre del progreso, y nada se nombra a favor de lo comunitario. Si la religión no desaparece en su totalidad, es porque lo único que queda de ella es el cascarón. Hay una religión sin nombre o denominación; con una deformación que contiene todas las formas mezcladas. También los rituales religiosos llegan a ser ficción. No se pueden hacer rituales en nombre de baal, cuando se pretende adorar al Dios verdadero. La naturaleza tiene también sus propios rituales; y aún cuando el hombre los ha alterado, la naturaleza tiende en un momento dado a restablecer su propio orden natural. Así que, lo que se avecina es un violento volver al orden establecido por el ritual, y que la misma naturaleza con sus gemidos, nos anuncia que ha de venir. En el caso del cristianismo, el ritual lo hace Dios mismo-Cristo lo hizo en la cruz- y por ser perfecto, no necesita de hacer otro. Podrán desparecer las sombras, pero la realidad es lo que se ha de establecer definitivamente para siempre. Han desparecido las sombras: los rituales humanos han desaparecido, y hoy sólo queda un ritual ficticio. Sólo ha quedado el cascarón. Si han desparecido los rituales es porque las sombras pasan, y está pronto por aparecer el orden; lo dado por el ritual real, que no se volverá a repetir, pero si se han de ver sus efectos.

miércoles, 22 de julio de 2020

LA EXTENSIÓN DE LA MEMORIA


LA EXTENSIÓN DE LA MEMORIA

Jorge luis Borges pensaba en los libros como instrumentos de la memoria y la imaginación. Los libros son como extensiones del alma que superan, por mucho, al periódico, al radio, a la televisión, al microscopio y al telescopio, al teléfono; y diríamos hoy: los libros superan a los aparatos digitales que potencializan los sentidos, al grado de poner en peligro la tradición. Estamos en la época de la desmemorización. No se están quemando las bibliotecas pero lo humano se está convirtiendo en polvo. Pueden desaparecer los libros pero no la inspiración. Es el soplo de lo divino lo que volverá  a la vida a aquellos volúmenes que han ido a para en la hoguera. Es la memoria la que pone de pie lo que antes estuvo en cenizas. Lo sagrado del libro está en su mensaje que no se marchita al pasar el tiempo. La memoria es una cualidad que trasciende el tiempo, que funde el pasado con lo presente. Porque no hay nada nuevo debajo del sol. La memoria no es únicamente asunto del pasado, sino del presente y del futuro. Cuando se habla de lo porvenir se hace memoria de lo pasado. No se debe adivinar el futuro. Se advierte el futuro a través de la memoria. Los tiempos inmemoriales no existen. Sólo existe todo aquello de lo cual se tiene el recuerdo. Un reencuentro con el libro es trascender el tiempo a través de la memoria; tan necesario en un momento en que se pierde el espacio y las capacidades humanas. Es importante hacer memoria de lo sagrado. Este poder de la memoria no lo dan los libros en si, ni las musas; sino el autor divino. Cuando vivimos no hacemos otra cosa que hacer memoria de lo que Dios ha hecho. La adoración es un acto producido por la memoria. El olvido sería la degradación de la idolatría, la deshumanización, y la pérdida de lo divino.



viernes, 10 de julio de 2020

LA ERA DEL VACÍO

LA ERA DEL VACÍO

El colapso del mundo provocado por lo "hiper" deja un escenario desolado. Y para los intelectuales, como es el caso de Guilles Lipovetsky, este escenario del vacío es la materia prima de donde sacan la explicación del caos del mundo, que tiende, cada vez más, a un nuevo orden. Dice Lipovetsky que no hay que satanizar estos males que han dejado al individuo encerrado en una nueva tierra: el hiper egoísmo. Entendemos que un escritor moderno difícilmente abordará una problemática desde una perspectiva teológica y religiosa, pero paradójicamente sus razonamientos parecen ser apocalípticos. La diferencia es que para el intelectual no hay un propósito redentor divino, sino que, para él, todo dependerá de los esfuerzos humanos. El trabajo del intelectual ha consistido en describir perfectamente la crisis de una época que ha quedado vacía de las tradiciones, del humanismo, de lo familiar y comunitario; y ha quedado en la moda individual de un consumismo esclavizante.

Se ha llegado a un hiper hedonismo sin poder alcanzar la satisfacción; es decir, sin haber obtenido la solución a todos los males; antes bien se han hecho más crónicos los problemas como la violencia, la disolución del trabajo, la delincuencia, y la fricción por el poder. Como lo menciona Vargas Llosa: la cultura se ha convertido en entretenimiento; pero también apunta Lipovetsky, que no sólo la cultura. La vida misma se ha convertido en entretenimiento. Los distractores asfixiantes, hacen que las miradas se desvíen de la vida real, y todo queda reducido a una pantalla global.


A mi parecer, no basta con una descripción del vacío de un mundo cuyas facciones nos resultan desconocidas. La pura descripción de los acontecimientos hace de los intelectuales noticieros. Hace falta una descripción que vaya acompañada de la acción o, al menos de la propuesta que nos saque de la incertidumbre. Me pregunto si la religión pueda tener la nota que de luz y vida a esta tierra desordenada y vacía. Aunque las mentes racionalistas no toman en cuenta lo religioso, si hacen critica de la religión. Y aceptan que en esta hiper satisfacción que vive el mundo, no hay satisfacción real, por lo que para algunos, la religón seguirá siendo necesaria.



miércoles, 24 de junio de 2020

LA NECESIDAD DE LO ESPIRITUAL EN KIERKEGAARD

LA NECESIDAD DE LO ESPIRITUAL

Advierte que muchos abandonaran la lectura del libro a la mitad del camino. Y me pregunto sobre las razones por las que esos dos tercios de lectores dejarán de leer cuando, precisamente,  han leído ya la mitad del libro. Siento que las experiencia de otros será la de continuar hasta llegar al final; y si al final del libro el escritor no encuentra lectores, no es porque no los haya, sino porque estos lectores continuaron más allá, dándole la oportunidad al escritor de culminar con una última palabra, sin la tensión de que alguién le siga. Más bien lo han rebasado, han pasado sobre de él impetuosamente, y han ido a culminar en sus pensamientos en aquello que les impactó del Amor y la religión.

Es en la religión donde se llegan a descubrir las cosas más aberrantes; no para descartar lo religioso, sino para entender lo  normal. El hombre no religioso no deja de ser religioso pese a lo que hay de malo en la religión, pues la religión es necesaria y accesible a todo el mundo.

la poesía es el lenguaje primario y realmente universal con el que se ha expresado el amor; y no hay otro, porque el amor es sufrido. 

Solamente se puede sufrir cuando no hay egoísmo para amarse así mismo. Cuando se da la muestra más grande del amor, es al sufrir por el ser amado. El hombre no religioso pero que analiza el asunto de la religión, concuerda con la esencia de Cristo: que no hay mayor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos.

La tragedia es el invento del que no acepta la religión, pero que a la vez  se da cuenta que para su novela, necesita del sufrimiento, sin el cual, su drama cae en lo cómico. Sin el sufrimiento cualquier drama novelístico cae en la charlatanería. Se ve aquí la necesidad del elemento trágico, que es la imitación del sufrimiento. Hay insatisfacción ética cuando no hay sufrimiento; cuando se queda simplemente con el consuelo estético de lo teatral, sin vivir ungido para sufrir y para amar.



viernes, 19 de junio de 2020

EL HABLA NO TIENE CÓDIGOS

                                 EL HABLA

Científicamente el habla es una capacidad del hombre que lo distingue de las demás especies. Para entender ésta capacidad, se utilizan los modelos atómicos, celulares y anatómicos; que no convencen del todo, por la razón de que pareciera que todo surge y se desarrolla de manera mecánica. La teoría evolutiva tiene saltos gigantescos que dejan grandes lagunas de lo ocurrido de un proceso a otro. Pero bien; no tengo la intención  de querer contradecir las hipótesis de la ciencia y, mucho menos, explicar lo que es el habla. Más bien quiero hablar de mi experiencia, de lo que es para mi el habla. 

Nacemos con la capacidad de hablar, y lo hacemos sin ningún tipo de instrucción especializada. Es simplemente la expresión del alma o del pensamiento, que de forma natural nos es común a todos los que están a nuestro alrededor. Yo no recuerdo el momento que pude expresar mi primera palabra, ni como fui hilvanando frases más extensas. Pero todos tenemos ese poder de comunicarnos.

Tendría unos cuatro o cinco años de edad, cuando me juntaba con una niña, un poco mayor que yo. Nos sentábamos en el umbral de su casa; y allí, pasamos un buen tiempo platicando cada día. La gente del vecindario nos veía con curiosidad. En ese tiempo era raro que los niños se juntaran con las niñas. Esto ocurría más tarde cuando los adolescentes sentían algún tipo de atracción. Algunas jovencitas (ahora lo entiendo así) se sonrojaban al hablar de nosotros, porque decían: "tan chiquitos y ya son novios". Por allí hubo alguién, que tal vez pudo hacerse la pregunta ¿de qué pueden hablar estos niños? y esta es la pregunta que yo mismo me hago ahora cincuenta años después.

No recuerdo nada de lo que hablábamos. No había una formalidad, ni tema especial. Pero lo tratado nos mantenía juntos, con la atención debida y respetuosa de lo que decía cada quién. La experiencia perdura hasta el día de hoy, y me doy cuenta, de que el habla no tiene códigos. 

La sistematización surge de la necesidad de explicar el fenómeno del habla de forma científica; y tal formalización, se ha impuesto, como si el aprender a hablar requiera del previo conocimiento de las reglas semánticas. A temprana edad nos comunicamos, ninguno podía enseñar al otro. Sólo nos expresábamos sin informarnos, pero nos comunicábamos. El ser de dos personas se fundían en uno. Y no estoy hablando de personas maduras que expresan sus sentimientos o sus intereses, sino de dos niños que no sabían nada de lo que es la palabra hablada, y que en un espacio libre de la interrupción, lo comunicaron todo. Aquí he encontrado la respuesta. Si alguien me preguntara ¿de qué hablabas con aquella niña? le diría que hablamos de todo.

Se desarrolla la capacidad científica y surgen otras formas de expresión como la escritura. Los signos se codifican y pierden lo común, y se disuelven en un concepto utilitario. Estamos en un gran desarrollo tecnológico, donde se transmite información y se multiplican los códigos. Los aparatos se personalizan mientras las personas pierden su capacidad de hablar.


jueves, 11 de junio de 2020

LA VITALIDAD DE PENSAR DE HANNAH ARENDT

LA VITALIDAD DE PENSAR DE 

HANNAH ARENDT

Uno llega a conocer a los grandes pensadores por las obras escritas por ellos. Desde luego, hay quienes los llegaron a conocer personalmente, y  hasta tuvieron amistad con estas singulares personalidades. Pero muchos debemos conformarnos con lo que podemos conocer de ellos a través de sus escritos, y de lo que otros han interpretado de éstos. 

Este es mi caso con Hannah Arendt: para mi, fue una pensadora que hacía pensar a otros. Es una escritora que me hace pensar, sin necesariamente ajustarme a sus juicios.  Se definía ella misma más como política que como filosofa; ya que entendía la política como un modo de actuar de las personas que verdaderamente piensan. Para ella el filosofo no era un verdadero pensador. Es decir; hay filósofos que se ajustan al sistema, y dejan cómodamente de pensar. 

Se puede ser matemático, el más brillante filósofo, el más hábil tecnócrata y el más carismático hombre religioso, y no pensar. El pensar no tiene nada que ver con la cultura o el grado académico, ni con el nivel social. El pensar tiene que ver con el discernir entre el bien y el mal, para después actuar responsablemente. 

Hannnah Arendt tuvo una capacidad de discernimiento que muchos supongo no entendieron, al menos en su momento. Lo que opino, es que ella fue una pensadora abismada por su discernimiento. 

Es cierto que desde los griegos entendemos que el pensar es la capacidad que todo individuo tiene de dialogar consigo mismo. Este fue el problema de tan notable escritora; se envolvió en un monólogo. Supo que había un sentido del pensamiento que lleva a los hombres a actuar con justicia; y que cuando se anula ésta capacidad, cualquier persona es capaz de cometer las más terribles atrocidades. El peligro eminente es dejar de pensar, porque entonces los actos de los hombres, no son sino pensamientos artificiales carentes de humanidad. Cuando un hombre o una sociedad deja de pensar, la vida se convierte en una manipulación masiva. Ella percibió los grandes males causados por actos de inconsciencia, de los que ella fue victima en diversas formas. Lo que le faltó es reconocer que el pensamiento comienza con el reconocimiento del otro; así diríamos en términos del pensamiento de levinas: Si no hay dialogo no hay pensamiento. 

Hannah Arendt pensaba con vitalidad interna y dejó muchas luces que siguen alumbrando a los hombres libres; a aquellos que actúan pensando en el bien, para no actuar con maldad. Externamente me quedo con una imagen de una mujer desgastada por querer explicar la banalidad del mal; e internamente veo la vitalidad que hizo pensar a esta notable mujer. Vitalidad que nos puede hacer libres y responsables.

miércoles, 20 de mayo de 2020

EL PARAISO DEL TOTALITARISMO

         

        EL PARAÍSO DEL TOTALITARISMO

La gente se preocupa por la paz mundial porque anhela la felicidad. Les aterroriza a las personas la historia de los genocidios, y quisieran que no se den los totalitarismos; sin saber que hay, un control que domina sin que las comunidades se den cuenta. Como todo se reduce a la política, surge la confusión en el debate; No todos están en contra del totalitarismo, porque para algunos es el paraíso. Ir en contra del totalitarismo, sin saber qué es, causa un fuerte dolor de cabeza, cuando se aclara las ansiedades de quienes luchan políticamente. Se busca el paraíso de la democracia sin entender, que es el encierro en lo totalitario. Si se da o no, un nuevo totalitarismo, no es el punto más importante. Hay cosas más valiosas por la que se debe preocupar el hombre que piensa; porque se esté en el totalitarismo o en el paraíso, en esta tierra, es lo mismo. Todo depende con qué mirada lo analicemos. Cuando se pierde la esencia del ser, se puede confundir el infierno con el cielo; se pueden cambiar o desechar los verdaderos valores humanos. Escribir y hacer política sólo para alimentar la cortina de humo, que no deja ver, y que está encegueciendo y dejando inválidos (sin valor) a las masas; es conformarse con el paraíso ilusorio que nada tiene que ver, con el paraíso espiritual que anhela el alma empobrecida en este mundo.

martes, 19 de mayo de 2020

LA REGIÓN TRANSLÚCIDA

El escritor escribe sus vivencias, pero no siempre le es fácil hablar sinceramente; es decir, no escribe como fiel testigo de lo que narra, siendo que, su vida forma parte de eso que narra. El escritor no es un observador aislado e independiente de la realidad que intenta describir. Él mismo es, tal vez, el actor principal. Parece que el escritor escribe sobre la región más transparente, y lo único que hace en verdad, es mirar la paja del ojo ajeno, sin describir y reconocer la condición humana de la que se siente esclavo; y que tal vez, por eso escribe: para sentirse un poco aliviado de los demonios que le atormentan. La región más transparente que muchos han descrito de diferentes formas y títulos, es la verdad translúcida que nunca se puede llegar a ver, por los artificios de la escritura que lo que busca es cautivar para vender el libro, sin que le importe mostrar las auténticas motivaciones. La transparencia no se logra con la narración; con la simple descripción literaria todo queda translúcido. La realidad se encuentra en la vida misma, en donde uno mismo forma parte de la realidad, pero cuando se intenta escribir, muchas de las veces las intenciones no son las correctas, y la región que se describe es translúcida. Lo translúcido oculta mucho más de lo que muestra. Pero lo translúcido deja entrever la verdadera condición de quien  mira como por un espejo los actos de la vida. Así que, lo translúcido es interesante no por lo que se llega a captar, sino por aquello que oculta.